Fantasía Cumplida

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Una tarde de amigas, ese viernes casual de salir a tomar un café y platicar, mi mejor amiga me comenta que ha conocido a alguien que le interesa, él es manager de un grupo de strippers recién llegado a la ciudad, me pide la acompañé a ver el ensayo, (quien se iba a negar a tan generosa invitación) por supuesto acepté, eso significaba show gratis.

Llegamos al domicilio del "nuevo amigo" y efectivamente estaban organizando sus rutinas, aproximadamente 6 tipos de cuerpo hecho a base de horas en el gimnasio, rostros varoniles, pectorales depilados y voces que hacían temblar las piernas, y puedo constatar el físico porque en ese momento les habían entregado sus trajes a cada uno, mismos que sin problema alguno se probaron frente a nosotras, hombres de aproximadamente 30 a 35 años de edad, imaginé como sería verlos en escenario, agregando ese aroma entre perfume y feromona mezclándose, alcanzo a ver los personajes, clásicos, el policía, bombero, vaquero, pirata, cadete y al final de esa lista el personaje que toda la vida ha sido mi mayor atracción (llamémoslo fetiche) el Médico, con el estetoscopio en la mano, corbata y bata blanca mi imaginación no tardó en tomar rumbo y el cuerpo a responder ante tan hermoso estímulo, la piel erizada de verlo, de pronto nuestras miradas fueron cómplices, incluso me sorprendió su sonrisa, era como si pudiera saber lo que estaba pensando, qué no era otra cosa más que él y yo teniendo sexo, de ese que no lleva medida ni mesura.

Se acerca, y ya estando a lado mío, preguntó: ¿lo que estás viendo, te gusta?, solo sonreí y creí que eso bastaba como respuesta, de inmediato un silencio y solo miradas que decían mucho, me toma de la mano, me lleva a una de las habitaciones y me sienta para mostrarme lo que ellos llaman "show privado", de inmediato pone seguro en la puerta, selecciona su play list e inicia el baile, yo, desde luego estaba excitada, mi respiración me delataba y quiero pensar que ese rubor natural de mis mejillas decía más de la cuenta.

Frente a mí, el sueño hecho realidad, un tipo de 1.76 m. de estatura, piel morena clara, ojos café intenso, labios sensuales, pectorales perfectos, piernas y glúteos majestuosos y eso que aún no se quitaba la bata, desde ese instante supe que de ahí iba a salir con una revisión completa, la música con alto volumen, él frente a mí, abre mis piernas y acaricia mis muslos, esos movimientos suaves y firmes que buscaban mi trasero, en cuclillas mete su cara donde yo esperaba algo más, sigue bailando, se pone de pie y se despoja de casi todo, el estetoscopio es el mejor instrumento de seducción ahora, se sienta en mí y frente a frente pone alrededor de mi cuello su corbata e intenta buscar mi latido, su cadera no deja de moverse, para ese momento yo estaba ya bastante preparada y lubricada, implorando mentalmente que eso continuará más y más, no supe en qué momento mis manos ya habían recorrido su pecho, espalda y trasero (dirigidas por él mismo), estábamos frente a frente y de un solo movimiento, me levanta de esa silla y me lleva hacia la cama,  ahí empezó más mi descontrol, instintivamente busqué sus labios, lo besé con un poco de temor a su reacción, pero eso fue lo que llevó a otro nivel la situación, la respuesta fue un beso muy apasionado, empezó a quitarme la ropa, para el momento en que yo estaba solo en lencería el empieza a besar mis piernas y sus manos acompañaban el recorrido, yo con agitación extrema, de repente sus manos toman la última prenda y la retira con fuerza y rapidez, continúa con su lengua el trayecto, se queda en mi pubis besándole mientras siento como sus dedos empiezan a masturbarme, su lengua tan hábil para acariciar el clítoris y los labios, fue el sexo oral más delicioso que he recibido, después de hacerme terminar, tenía ya el miembro erecto, duro, firme y delicioso, sentí entonces, entrar la cosa más rica, toma mis piernas y las pone en su pecho mientras con cada embestida me hacía gemir y a la vez morderme los labios, pedirle a ese adonis más placer era ya un pecado, aun cuando no tuvo reparo en darme mucho más, sacó su verga y empezó a besarme, encima de mi con un abrazo y de un solo movimiento me voltea, ya teniéndome dando la espalda, besa cada parte de mi ser y levanta mi cadera, siento sus mordidas en mis nalgas, y las nalgadas que hacían que me excitara todavía más, me acomoda para darme más de él, empieza a lamer y a salivarme, también a meter nuevamente su verga, ahora estoy que exploto, quiero gritar (pero la gente afuera me detiene), muerdo solo la sábana, mientras mete una y otra vez su verga, juega con su mano mi clítoris que está totalmente erecto, mis piernas tiemblan y en esta ocasión, dice "¿estas lista?", quiero terminar al mismo tiempo que tú, y así ambos llegamos al éxtasis.
Terminamos acostados uno junto a otro, él, sonriendo y yo feliz de haber cumplido mí fantasía, nos miramos, sonreímos y nos vestimos, apagó la música, salimos del cuarto, en ese momento reaccioné que ni su nombre sabia, solo me dije "así son las visitas médicas", genial!

Para cuando nos incorporamos en la sala con el resto del grupo, mi amiga dijo ¿dónde estabas?, bueno, espero que haya sido un buen privado, solo la mire y le dije Gracias por invitarme, ella se despidió de todos, yo solo dije un adiós generalizado.

Sin duda fue una experiencia inolvidable y ese stripper siguió dándome show privados durante un tiempo, el resto, ya es historia.


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