Estrené el culo de mi amiga Cinthya (4/4)

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La volví a ver el lunes y me dijo que todavía le dolía algo su culo, así que le di esa semana para que se recuperara, pero el siguiente lunes, nomás la vi entrar al local, cerré la cortina, Ni permiso le pedí y la encueré por completo, la acosté boca abajo en una colchoneta que había comprado, le abrí sus grandes nalgas y me comí su chiquito. Se ve que le gustaba, no paró de jadear en esos 30 minutos de comida de cola que le di, como estaba muy ansioso, me apuré y le puse lubricante que había comprado en su ano y luego a mi verga, El lubricante ayudó que todo resbalara mejor y se la enterré completa con fuerzas, con esas ansias de un macho por coger a su hembra, esta vez se quejó menos, pero también dio varios grititos, me movía como loco en su culo, le aplastaba con mi pelvis esas nalgas paraditas que tenía, era una delicia, el culo de ella aguantó mi embate, hasta que su culo sacó la última gota de esperma de mi verga, igual que la otra vez esperamos a que mi verga aun parada después de haber eyaculado en su fundillo se saliera solita.

Fue el inicio de una serie de cogidas de culo que duro como 10 meses. Siempre fuimos discretos en nuestros encuentros para que no se enterara la mama de ella y los vecinos chismosos, cuando nos encontrábamos en otros lados o ella venia acompañada con un familiar o amigo, solo nos saludábamos. En ese tiempo una vez me encontré a su mama en un puesto de comida, la señora se vestía con pantalones de mezclilla que dejaban ver un culote, ya sabía de donde había heredado su culo Cinthya. Me comentó que como estaba yo y que hacía, estuvimos platicando un rato, la verdad es que en cualquier otra circunstancia me hubiera echado ese culo, pues nunca me he negado a dar verga a un culo. Ella no sabía que le rellenaba de crema el culo de su hija, así que adicionarla solo traería problemas, además prefería el culo de su hija, me satisfacía completamente.

 Es por demás decir que en ese tiempo me cogí a Cinthya en todas las posiciones que quise, me la cogía parada, sentada, boca abajo, de lado, de a perrito, le enseñe a contraer su ano con fuerza para apretar la verga rico, aprendió muy bien, fue una alumna muy obediente y aplicada, le enseñe a ser una maestra del sexo anal, En alguna ocasión después de coger, ya con toda la confianza, le pregunté porque cogía conmigo, no es que me hiciera menos, pero me intrigaba saber la verdad. Ella se quedó pensando y me dijo “La verdad me gusta la forma en que me tratas y pues una amiga me dijo que algún día alguien me iba a estrenar por atrás y que dolía un buen, además por las cosas que usted decía de mis pompis hacía que me sintiera extraña y me daban cosquillas en mi estómago, también esa revista que vi, me dejo intrigada y me pregunté sobre cómo se sentiría hacerlo, por todo eso decidí dárselas a usted que le tengo confianza”.

Después de esos 10 meses, ella entro a trabajar en una tienda de abarrotes grande, como cajera. Nos dejamos de ver seguido, ya solo lo hacíamos una o si al caso 2 veces al mes. Sospeché siempre que el gerente de esa tienda se la estaba cogiendo (ella me platicó de él), con todo lo que le enseñé ahora ese buey resulto ser el que le llenaba el culo de leche. Yo por mi parte tuve que aceptar que ya se había acabado lo nuestro, así que continúe en mi local trabajando un año más, ella al andar con el buey de la tienda se olvidó de mí por completo. Por medio de su mamá, me enteré que después regreso con su único novio y se iban a casar. Yo de consuelo me quedó haberle estrenado su ano a Cynthia.

Un par de veces los vi a los dos, y si, su novio si era carita el wey, pero el que había estrenado a su vieja por el ano fui yo. Meses después cerré la herrería y me cambié a Chalco. Hace no mucho, una vez que andaba por ese barrio de paso, la vi pasar, ya tenía 2 chamacos y estaba gorda. Creo que el casarse no le sentó muy bien, ya no quedaba nada de esa hermosa jovencita. No le hablé, solo la vi pasar y me acordé de esos tiempos de gran placer.


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