Relatos Eróticos III. Segundo relato de Bea: La capitana de Volleyball.

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
2195 visitas

Marcar como relato favorito

Érase una vez un equipo de volleyball femenino. La capitana, Raquel, era una chica alta y guapa, pero algo arrogante. Tanto sus compañeras como ella entrenaban bastante, eran muy competitivas y hasta la fecha no habían perdido. Gran parte de su éxito era debido a su entrenador ruso, Igor, que conocía bien el juego y sabía motivarlas.

- Esta noche vamos de fiesta. - dijo Raquel a sus compañeras.

- Pero. tenemos partido mañana. - respondió una de jugadoras.

- Ya lo sé, pero jugamos contra un equipo inferior. Incluso su mejor jugadora esta medio lesionada y puede que juegue Sara, la gordita. - dijo lanzando una risotada final que alguna integrante del equipo imitó tímidamente.

En ese momento se acercó el entrenador. Había oído las dos últimas frases.

- Hablando del partido de mañana.

- Sí, Raquel quiere que vayamos de fiesta esta noche.

- Ya veo. Pero mañana es eliminatoria, si perdemos nos quedamos fuera.

Raquel se rio del comentario y sus compañeras la miraron y luego miraron al entrenador. 

- ¿Es gracioso lo que he dicho?

- No, para nada. Pero no comparto la preocupación, las ganaríamos hasta sin mí en el campo.

Una de las chicas se atrevió a hablar.

- Entrenador, usted piensa que no deberíamos ir de fiesta.

Igor se tomó unos segundos antes de responder.

- Yo creo. - dijo finalmente - que vuestra capitana es lo suficientemente madura para decidir qué hacer.

- Bueno, quizás podemos ir y quedarnos solo un poco. - intervino una jugadora en plan diplomático.

Raquel tomó la palabra.

- Vamos a ir a la fiesta. Nos lo vamos a pasar de puta madre... y... y sí, yo me hago responsable, si mañana no ganamos a ese equipucho...

- Sí.

- Si pasa eso dejo el equipo o lo que consideréis...

****************

La fiesta se alargó durante horas, pero gracias a las chicas más sensatas, estuvieron de vuelta con tiempo para dormir unas 6 horas.

Para sorpresa de Raquel, la mejor jugadora del otro equipo estaba recuperada. El partido fue muy igualado y el primer set lo ganaron, con suerte, las favoritas. La capitana sonrió al entrenador que miraba el partido serio. La segunda parte se decidió a favor del equipo inferior. Raquel no se esperaba esto y abroncó en público a una de sus compañeras. En la tercera y última manga, la igualdad era máxima y después de un fallo clamoroso de Raquel, el entrenador la sustituyó. Esta fue al banquillo enfadada. El cambio fue efectivo y el equipo de las invictas se puso por delante. Sin embargo, las rivales, menos cansadas, dieron la vuelta al marcador poniéndose a dos puntos de la victoria. Raquel protestó y rogó a su entrenador que la metiese. Nada más entrar metió un punto y por si eso no fuera poco, la líder del equipo contrario se lesionó dejando su plaza en el equipo a la "gordita". Raquel estaba eufórica y en el siguiente punto lanzó un remate hacia donde estaba la recién entrada, sin embargo, aunque esta no reaccionó, el balón fue fuera. 

- ¡Joder! - dijo Raquel

El partido estaba a un punto. Raquel remató, el punto era suyo y... sí, la gordita apretó el trasero, se tiró en plancha y devolvió el balón. La compañera de Raquel, pillada por sorpresa, reaccionó un instante tarde y su golpeo se perdió fuera. Habían quedado eliminadas.

De vuelta al vestuario, las jugadoras se sentaron en los bancos de madera. La mayoría cabizbajas, otras echando la culpa a la mala suerte. El entrenador entró y miró directamente a Raquel.

- Yo... hemos tenido mala suerte, si no esa gordita que no puede con su...

- ¡Silencio! - levantó la voz Igor.

- Además de insolente eres una cobarde.

Raquel le miró enfadada, sus propias palabras resonando en su cabeza... tendría que renunciar a su pasión. 

- ¿Quieres que deje el equipo verdad? - dijo temblando

- Vale... yo.. yo cumplo mi palabra y...

- Lo que quiero es quitarte esa actitud de superioridad desafiante mal entendida... 

- Entonces me voy... me

El entrenador se dirigió con rapidez a donde estaba la muchacha y sujetándole la cara entre sus manos le gritó.

- Eres una niñata mal criada que juega cojonudamente bien al volleyball... pero lo de tu comportamiento tiene arreglo, vaya si lo tiene. ¡Levántate!

La chica se levantó mientras Igor tomaba asiento.

- Esos pantalones abajo. - dijo desnudando su trasero.

Luego la tomó de la mano, la puso sobre su regazo y comenzó a darle azotes en las nalgas durante lo que serían unos treinta segundos, el tiempo que tardo la muchacha en escapar medio cayendo, ponerse en pie y subirse los pantalones. 

El resto de chicas mudas, trataban de digerir lo que había pasado.

- Estas readmitida en el equipo. Espero que tu comportamiento mejore de ahora en adelante.

Raquel levantó la mirada y con la cara todavía roja de vergüenza dio las gracias a Igor en tono humilde.

Igor abandonó el vestuario y las chicas comenzaron a desnudarse y dirigirse a las duchas.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed