Una tarde cualquiera

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Nos citamos en una esquina cualquiera. Nos reconocemos de lejos y bajas un segundo tu barbijo para que vea la sonrisa que aparece vos. No hace falta que baje el mío. Podes adivinarla porque hasta mis ojos sonríen.

Estás vestida simple. Abrigada por el frío de afuera. Pero movida por algo de calor generado por la expectativa de encontrarte conmigo. Te ves hermosa.y algo nerviosa. Casi como si fuera la primera vez o mejor aún imaginando que es la primera vez.
Nos sentamos a tomar un café y charlamos algo, del clima quizás.
El café dura poco. Las ganas y la ansiedad hacen que lo tomemos a grandes sorbos.
Caminamos hasta un hotel, sin abrazo, sin tomarnos de la mano, pero muy cerca uno del otro. Subimos casi sin hablar hasta una habitación. Nos paramos uno frente al otro. Sonreímos. Busco en mí mochila, saco una botella de vino y dos vasos. Nos sentamos en un sillón. Mis ojos se posan en los tuyos. En esos ojos de almendras que tanto me gustan.y vos me miras fija e intensamente. Hablamos y nos vamos relajando mientras nos tomamos de la mano. Le damos sentido a una charla cualquiera. El vino se acaba.
Pongo unos lentos, me paro y te invito a bailar. Aceptás con un dejo de timidez. Te saco la remera y tu corpiño y mí camisa llegan al piso casi al mismo tiempo.
Empezamos a bailar. En mí pecho siento tus pezones endurecer. Tus manos abiertas aparentan mí espalda y los pasos de baile dan lugar a un abrazo coronado por un beso suave, lento y cargado de asentimiento. Tu boca se abre como diciendo dame tu lengua, dame todo.
Los pantalones se van y los sigue la ropa interior que queda.
Te llevo a la cama. Me pongo sobre vos y beso tu cara, tus labios, tu cuello, mis manos van a tus hombros y las tuyas a mí cara.
Comienzo a bajar besando tu pecho hasta llegar a tus tetas. Las beso, las lamo, chupo tus areolas mientras mí lengua presiona tus pezones. Mis manos acarician el contorno de tu cuerpo y tus manos empujan mí cabeza para que baje más. Bajo pasando mí lengua y mis manos abandonan tu cintura para acariciar tu clítoris que se abre entregado y dispuesto al juego. Y a él llega mí lengua que lo recorre con venerado placer. Lo chupo fuerte y te oigo gemir. Un gemido profundo que empieza en tu vagina sale por tu boca y tiene la magia de llegar solo a mis oídos. Mí lengua entra en tu vagina. Entrá y sale. Ya no es lento, ahora el movimiento sigue los latidos de tu corazón que palpita más y más. Sigo mientras una mano juega en tus tetas y de la otra tomas un dedo para chuparlo con ganas y pasión. No damos más en la dulce espera del juego previo. Me pongo entre tus piernas y mí pene abre tus labios. Lo recibe el calor de tu interior húmedo y dilatado. Comienzo a moverme y tus ojos se cierran. Con cada movimiento penetró un poco más. Tus piernas me rodean y me empujan a tu interior. Tus manos me atrapan y me pegan a vos mientras me muevo aumentando la velocidad. Nos movemos acercando y alejando nuestros cuerpos como si ellos por si solos adivinaran el placer que va a llegar. La pasión se apodera de nuestras bocas, de nuestras lenguas que se chocan.... entonces tus manos se cierran tus pies se estiran .... tus ojos se abren respiras más corto y más rápido. Entiendo eso. Y me muevo más rápido aún. En ese preciso momento sale de vos un grito pequeño casi ve el aire con vergüenza. Y le sigue otro pero este sin timidez. Tus piernas se cierran a mí alrededor y cambio mis movimientos ahora a largos, fuertes, buscando el fondo de tu interior y entonces si ... Está el grito contenido, tus ojos se abren muy grandes, tu cuello se tensa, tus manos hundiéndose mí espalda .... siiiiii llegó el orgasmo, ese que libera una tormenta de besos y un suspiro en vos. Mí sonrisa y una caricia en tu cara me hacen salir. Ponerme a tu lado y preparar mí pecho para recibir tu cabeza. Así pasamos un rato en silencio. No. Hay nada que decir. Nuestros hablaron y lo hicieron para que retumbe y haga eco en la habitación.
Nos levantamos. Vamos a la ducha.
No te abrazo. No te toco. Mis ojos están hechizados siguiendo las gotas por tu figura..,.nos vamos a la cama te acuesto junto a mí y espero que tomes la iniciativa.,...


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