El Amor Esta Donde Menos Lo Esperamos

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Fue  a principios del  mes de Octubre, Pablo se sentía contento porque por fin había encontrado un departamento donde vivir, había estado buscando durante todo el mes anterior, de forma exhaustiva y lo que encontraba, estaba fuera de su presupuesto o no era lo adecuado, le pidió ayuda a muchos de sus conocidos para que le ayudaran a encontrar un lugar donde vivir, hasta que por fin cerca de su trabajo vio un anuncio pintado con letras rojas en que ofrecían departamentos en renta. Llamó y estaba en buen precio, así que hizo una cita con el rentero, fue a verlos, eran nuevos y no lejos de su chamba.

Pablo le habló a su amigo de toda la vida, Gerardo, para avisarle que tenía nuevo domicilio, que lo que se ofreciera y le explicó por donde era el lugar. Gerardo le agradece y lo felicita por su nuevo depa, además le acuerda que va haber una fiesta el fin de semana con sus amigos del trabajo, que sería bueno que asistiera, “van a venir pocas personas pero para hacer algo de ambiente”, le dijo. Pablo le confirma que sí y le pregunta que llevar, Gerardo le dice que solo lo que vayas a tomar.

Se llegó el día de la fiesta, Pablo como es muy puntual, llegó a las 8 pm se puso a prender el carbón y abrió rigurosa cerveza, Gerardo le pregunta: ¿cómo te ha ido en tu nuevo departamento? Pablo le contesta que bien, pero como que es diferente que vivir en una casa, le comenta que en las casas normalmente tienes tu cochera y ves tú carro desde la ventana, en los departamentos como en los que vivo ahora, no ves la calle y tu carro está estacionado a los costados de los departamentos, o sea que no lo ves por ninguna ventana que te asomes. Otra cosa que a veces hay vecinos que ponen música y se alcanza a oír hasta donde tu estás, pero bueno, le subo a la televisión y ya no se oye nada.

Gerardo empieza a recibir a sus compañeros y compañeras del trabajo que van llegando a la fiesta, a Pablo le presentan a una de ellas, de nombre Montse, le parece una mujer interesante y guapa, es alta con bonito cuerpo,  en donde una falda de cuero negro destaca un par de piernas bien torneadas y bronceadas, llevaba un top negro con un suéter pequeño encima que le hacía ver muy atractiva. Pablo se quedó en el asador para observarla indiscretamente, midiendo el terreno para acercársele a Montse, ella se reía mucho entre la plática con los otros invitados.

La música estaba puesta desde una computadora a una bocina, uno de los invitados le pidió permiso a Gerardo de moverle a la selección de música y Gerardo le contestó que desde luego y en son de broma, le dijo que por ese único motivo lo había invitado, por ser tan buen animador de las fiestas con la música que iba seleccionando. La primera canción que puso era una cumbia, Pablo sabe muy bien bailar, sin titubear fue a sacar a bailar a Montse, y aquello fue como si hubieran bailado juntos siempre, entendía a la perfección cada paso, cada vuelta, no tenían ninguna traba en seguirse el ritmo. Estuvieron bailando varias canciones, ambos sentían calor, ella le propuso irse a sentar y en el trayecto Montse le dice a Gerardo que porque nunca había invitado a su amigo Pablo a las fiestas que organizaban, Gerardo le dice es que creía que solo deberían de ser de la misma empresa. Pablo se sintió alagado con el comentario y se ofreció a traerle una bebida a Montse, ella pidió un tequila divorciado con agua mineral. Pablo cuando fue a servir las bebidas le pregunto a Gerardo en forma discreta lo de siempre, que si era soltera, casada, divorciada… Gerardo le dice que era divorciada sin hijos, igual que tú. Pablo rápidamente sirvió las bebidas y se regresó para que no fuera a llegar un gandaya a arruinarle la noche. Estuvieron platicando pocos minutos, cuando en la música pusieron una canción de ritmo de salsa, ella le propone ir a bailar y el con gusto sale a la pista improvisada de baile. Este baile es más sensual, ella le entrecruzaba las piernas con las de él, eso le provocó algo a Pablo que ella sentía en cada rozón de sus piernas, al terminar la canción, Pablo volteó a ella para el quedar dando la espalda a los demás bailadores, no se le fuera a notar la emoción en sus pantalones. Bailaron otras canciones y se quedaban tomados de las manos entre una canción y otra. Él le sonreía mucho a ella y le comentó la frase que dice: bailar es lo mejor que puede hacer una pareja con los zapatos puestos. Le pareció entretenido el comentario, ella le hizo un cariño en la nariz con su nariz.

Al irse a sentar de nuevo, empezaron las preguntas de rigor ¿cómo te llamas, cuántos años tienes, eres de esta ciudad? Ella le iba contestando y él iba entretejiendo una película con ella, no le podía poner ningún pero, era la mujer perfecta. Se tomaron de las manos y ella las puso sobre sus muslos, eran firmes y con una piel suave como de un bebe. Pablo estaba contento de haber encontrado a alguien con quien bailar de una buena manera y quizás fuera su pareja de amor, había estado buscando un amor durante varios años sin tener éxito.

Seguían tomados de las manos platicando, cuando sirvieron la carne se soltaron para poder comer, Pablo le pregunta a Montse que donde vive, ella le dice que en Arteaga, el hace No puede ser, de manera muy exclamativa, si le dice ella, es verdad, es que yo también, por donde en Arteaga, en unos departamentos, el pelaba los ojos de manera de sorpresa, por donde exactamente, en Tulipanes, ahora si no puede ser, le dice, yo también acabo de empezar a vivir allí hace una semana. Le pregunta ella a él, a poco tu eres el que escucha mucha música de norteña en las noches, le dice sí…,  le pregunta a ella y tú la de la música de banda, le dice sí,  y sueltan unas carcajadas, que risa dice ella, que chiquito es el mundo, y Arteaga más, contesta él. En eso llega Gerardo a ver de qué se ríen y le comentan que son vecinos, Gerardo dice miren que coincidencia, los dos buscando pareja y viven a un lado uno de otro, sin saberlo.

La pareja enamorada, se despiden de los demás invitados y se van a sus casas con la misma trayectoria pero sin saber al final si van irse cada quien a su departamento o van a compartirlo, Ojala que sí lo compartan... El amor puede estar a un lado, pero si Dios no da las circunstancias, nada prospera.


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