MUJER AMANTE (2/3)

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
4414 visitas

Marcar como relato favorito

Estabas detenido en un cuarto, de esos que no hay más que una puerta, parecía de esas películas americanas, esas de interrogatorios, con esos espejos en la pared, donde se ve hacia adentro, pero no puedes ver hacia afuera, la cosa es que no supe de que la jugaba yo en el sueño, seguramente era una mujer detective, y vos el sospechoso, yo traía una falda negra bien pegadita y a media pierna, un ligero con esas medias a media pierna, bah, como las que tengo ahora, no preguntes como en esa situación una mujer está con ligeros, pero sabes, era un sueño… una tanga minúscula, tacos altos, si, si! en parte por eso me puse así ahora, porque se me hizo muy sexi, una blusa blanca muy pegada que no me cerraba normalmente y ahogaba mis pechos con un sostén de encaje negro, mi cabello amarrado y unos lentes negros de gruesos marcos, toda esa vestimenta combinada daba una imagen adusta y erótica al mismo tiempo...

Solo había una mesa, dos sillas y un sofá, bueno, vos estabas en una de esas sillas, la cosa es que no sé por qué pero te daba unos papeles a firmar, seguramente una confesión, vos eras el preso y mientras yo te hablaba vos solo me veías mis tetas, me di cuenta que no me escuchabas una palabra y eso me incomodaba.

Me comenzabas a calentar con eso y solo te levantaste de la silla y te sentaste en el sofá y me decías que como querías agilizar el papeleo... en ese momento yo me iba a acomodar a tu lado  para que me firmaras esos papeles, pero me detuviste y me sentaste en tus piernas, mis tetas quedaron a la altura de tu cabeza, una de tus manos estaba en mi cintura y la otra en mi pierna, me quitaste los papeles tirándolos al suelo, para insistir con el "cómo podemos agilizar esto?", pero ahora me veías directo a los ojos...

Yo me sentí incómoda, puesto que imaginé que mis superiores podrían estar viendo al otro lado del espejo, y si bien mi situación laboral se hubiera visto comprometida con este cuadro, me excitaba la forma en que me acosabas y más imaginar que éramos observados, pero sin dudas, yo era la autoridad y vos el reo…

La cosa es que yo no podía ni hablar y cuando iba a decirte que no se podía hacer lo que hacías, llevaste tu mano a mi boca para pedirme que no hablara... obviamente me intimidabas en el sueño, pero me gustaba... trate de pararme, pero me tenías bien agarrada de la cintura y me decías de nuevo, "¿cómo podemos agilizar esto?, vamos sé que te gusta"... y en ese momento besaste mi cuello… ahhh!!!!

Yo estaba literal suspirado, te reíste y me dijiste "¿quieres más?" y solo asentí con la cabeza. Comenzaste a besarme haciendo un camino de mi cuello a mis tetas, mientras lo hacías con tu otra mano acariciabas mis piernas, era una combinación riquísima... llegaste a ese punto y metiste tu cabeza en medio de mis pechos, desabrochaste la blusa y me la sacaste dejándome solo en sostén y decías algo como "mira nada más que tetas tan ricas"...

Me pediste que soltara mi cabello y lo hice, después abriste tus piernas y me sentaste justo frente a ti de espaldas, me recostaste en tu pecho y  con tus manos abriste mis piernas lo más  que se pudo por la falda tan ajustada que traía, con tus dedos lentamente recorrías mis muslos, me hacías desear... seguiste hasta que una de tus manos se coló más a fondo y rosaste la tanga, me  hiciste que volteara a verte y comenzaste a tocarme como si fueras a masturbarme, se sentía delicioso y vos solo querías ver mi reacción, seguiste, era riquísimo sentirte, sentir que yo no me estaba masturbando, pero eras vos, y paraste cuando escuchaste que gemía... En  ese  momento dijiste “te gusta cómo se siente?, te gusta que te toque un hombre de verdad? te  gusta que un reo te enseñe a ser mujer y no esos bobos amigos de la ley con los que seguro te acuestas"

Me trataste como a una puta y eso me hizo molestar enserio, me ofusqué, tanto que me pare enojada y comencé a cerrar los botones de mi camisa, pensé en mis superiores que me estarían evaluando al otro lado del espejo, ¿pero que rayos estaba pensando?

Pero me tomaste por la espalda y me pegaste justo a ese espejo, deteniendo mis manos en lo alto, pegaste tu cuerpo al mío y me dijiste "la nena se enojó", te juro que estaba que te golpeaba... sin embargo besaste mi cuello con tanta pasión que fui cediendo nuevamente, en ese momento también pegaste tu cuerpo a mí y sentí tu verga que se endurecía y yo me mojaba.

Imaginé nuevamente que al otro, a centímetros de donde estaba, mis jefes veían cuan puta era, eso solo hizo que me mojara más todavía…

Empecé a sacar el culo y a moverlo para sentirte, me soltaste y me puse de frente a ti, te besé, quité camisa y me puse en cuclillas mientras bajaba tu pantalón y tu ropa interior y te comencé a chupar la verga, por cierto, se sentía tan bien…

Seguí cada vez más rápido y delicioso, en un momento me paraste, miraste mi rostro aun con lentes y tu verga en mi boca y me dijiste "¿la putita ya cedió?, ¿quieres que sigamos?, quiero que me lo pidas"

Eso sonó mezcla de excitación y humillación… yo era la autoridad, yo era mujer, ¿y me hacía rogar porque me cogieras?

Te fuiste a sentar al sillón y yo me senté arriba de ti, pero esta vez de frente y te dije "por favor, cógeme, quiero que termines esto, quiero que goces de mis tetas, quiero sentir tu verga en mi conchita, ¿ves?  está muy mojada, por favor cógeme, quiero ser puta contigo"

Y  no te tardaste mucho, me pediste que me desvistiera y solo quedara con el ligero... así  lo hice, te hice un show que fue sexy... me acostaste en el sillón y comenzaste a tocar mis tetas, a chupar mis pezones, a besar mi cuello... bajaste más, tocaste mis piernas y fuiste besando poco a poco mi abdomen hasta llegar al ligero... ahhh!!! yo fui y toque mis tetas, pero vos me paraste y  dijiste "ni loca lo hagas, dijiste que querías ser mi puta, solo yo puedo tocarte"... tomaste tu cinturón y amarraste mis manos, después de eso seguiste con lo tuyo y comenzaste a chupar mi conchita, mis jugos, ahhh!!! tan rico y solo veías de vez en cuanto para ver que como lo disfrutaba... te dije  “por favor tócame las tetas”, te reíste y no me hiciste caso, seguiste con lo tuyo, hasta que me sacaste el primer orgasmo y mi cuerpo se descontrolo, te enorgullecías de eso y me pegaste un beso en la boca para que saboreara lo mismo que vos, tu boca estaba impregnada en mis jugos y sentir a la fuerza en mi boca el sabor de mi sexo… fue demasiado excitante ...

Te acomodaste sobre mí y comenzaste a cogerme, eso era una imagen tan erótica, como te movías, como me tocabas, todo era perfecto y me sacaste otro orgasmo, claro yo no podía agarrarme de nada porque mis manos seguían atadas, así que solo gemía...

Paraste un poco y me pediste que te la chupara... lo hice, era mil veces más delicioso ¡ahhh! era caliente, te deseaba y en un momento me detuve y dije "¿me darías por el culo?"


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed