Una Princesa, acosada, espiada y excitada (1/4)

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Hola Soy Priscila, tengo 26 años, soy modelo independiente y diseñadora gráfica, para mi trabajo como modelo todo lo dejo en manos de mi amiga Nicole que a la misma ves es mi representante informal, porque no tenemos nada firmado, todo parte de la confianza. Lo que me encanta de mi cuerpo son mis senos, son grandes sin pasar a lo exagerado, sin ánimo de ser presumida, yo diría que son perfectos, pues para mi altura se ven bien, mido 1.75 m, tengo las piernas largas y las nalgas firmes, me esfuerzo mucho para mantenerme en forma, mi trabajo lo requiere, tengo el pelo rubio y la piel blanca. Soy muy caliente, mi mente casi siempre me dibuja escenas por donde vaya, simplemente reacciona a cualquier piropo o mirada. Por fuera continúo disimulando, pero por dentro mi mente hace que me excite mucho, debo llegar a mi departamento corriendo para tocarme y bajar la calentura.

Bueno, la siguiente historia me pasó hace unos meses, antes de las fiestas de fin de año: Resulta que Nicole debía pagarme lo que me correspondía de una sesión de fotos que hice para una marca de perfumes, a diferencia de otras ocasiones, esta vez necesitaba el dinero urgentemente ya que había quedado con cuentas pendientes para pagar el internet, tv cable, Netflix y principalmente mi nuevo mi sitio web (que por cierto te invito a visitarlo, lo encontrarás en mi perfil) , así que fui más insistente porque ella no se daba el tiempo para encontrarnos. Confío en ella, nunca me falló, pero la necesidad me obligaba, entonces un fin de semana me llamó para que le de encuentro en un lugar recreativo porque tenía un evento que controlar, sin pensarlo mucho accedí.

Ese día hacía mucho calor, me puse un pantalón jeans ajustado y una playera roja sin mangas, no era algo extravagante, pero sabía que por mi figura como siempre llamaría la atención de muchas personas a pesar de que no estaba con escotes o minifaldas, mis senos siempre son notorios y mis glúteos redondeados y firmes que con el pantalón jeans se denotan mucho más, simplemente no puedo evitarlo y, a decir verdad, me encanta… Al llegar al lugar pude percatarme de que se festejaba una fiesta infantil, era al aire libre, la temática de princesas de Disney o algo así. Llamaba a Nicole con el móvil, pero no contestaba, fui caminando entre la gente, sentí como llamaba la atención sobre todo de personas mayores que seguramente no se esperaban encontrar tan buena vista en una fiesta infantil, había mucho ruido por la música, los niños estaban en algo así como un concursos de dos equipos, no le di mucha importancia, me alejé del ruido para seguir llamando a Nicole, estaba como a 50 metros de todo el alboroto, me tapaba con una mano la oreja derecha y con la otra tomaba mi celular llamando a Nicole una y otra vez. Me sorprendió un mozo de edad avanzada, era canoso, bajito, medio gordo, la tez blanca y ya con lagunas arrugas, pero eso no lo desanimaba, casi de inmediato me di cuenta que era uno de esos viejos verdes vulgares que intentan algo más…

¿Hace mucho calor no señorita? – Me dijo mientras me ofrecía un vaso de refresco Buenas tardes, si mucha – le sonreí, mientras pensaba “como se dio el trabajo de caminar hasta donde estaba tan solo para ofrecerme algo y más aun viéndome ocupada,” continuó con su charla… Es que en esta época el Sol es más fuerte Sí, es por la época del año – Buscaba alguna frase para cerrar la conversación sin ser grosera Hay que cuidar más la piel por los rayos del Sol, ¿se puso bloqueador solar? Si, siempre lo uso, muchas gracias por el refresco, le agradezco– Le sonreí nuevamente como despidiéndome No tiene porque, es que la vi tan agotada y con este Sol es peor – El tipo insistía en hablar, no se daba cuenta que incluso hablaba de lo mismo, solo quería mi compañía mientras fantaseaba conmigo seguramente… Por suerte ese mismo rato sonó mi cel, era Nicole Oh, disculpe – Me di la vuelta y contesté, dando unos pasos más para alejarme ¿Hola? Pri, donde estás A un costado de la fiesta, donde hay unos arbustos. Ahhh ok, ¿y qué haces por ahí? Bueno, voy para allá – Colgué y me di a vuelta nuevamente, me dio un susto grande cuando vi al mozo ahí cerca mío, me había seguido, me miraba sonriendo. Gracias - Le dije, devolviéndole el vaso aún con refresco, a pesar de que era uno de plástico, no había necesidad de que esté esperando a que le devuelva, pero lo hice nuevamente para que se vaya. De nada damita, ¿sabe lo que me gusta de estas épocas?, Que las chicas visten más ligeras, es realmente agradable ver un monumento pasearse por aquí, mostrando sus atributos – Noté como sus ojos bajaban hacia mis senos, ya casi sin disimulo, también note que, al momento de hablar con Nicole, le di una espectacular vista de mis nalgas, el tipo la estaba pasando realmente bien, se había olvidado de su trabajo y de todos los demás invitados. Si, bueno gracias por todo, si me disculpa estoy algo ocupada – Me hice a un lado y me fui alejando y Nicole que no aparecía por ningún lado Para servirle – Parecía que se estaba despidiendo, pero él mismo se obligaba a continuar la charla, me siguió los pasos, ya no podía controlarse, siguió con sus frases de doble sentido – Estoy para lo que usted quiera, si necesita algo solo me llama y estoy ahí como mascota entrenada jaja Jaja, ok muchas gracias No, enserio, si quiere agua para tomar o para mojarse, me lo pide – Era tan pesado – También tengo un bloqueador solar, le puedo ayudar a ponerse, estoy para lo que guste, ¿se lo bailo? Jaja, le hago un streeptease jajajaja ¿Disculpe? Solo bromeo jaja – Entonces vi a Nicole saliendo de la multitud… de inmediato me puse a salvo dando pasos rápidos hacia ella, llamándola “Nicoooole”

Mientras me alejaba de ese viejo mi mente me traicionaba, era obvio que el viejo mozo me miraba las nalgas con deseo mientras me alejaba moviéndolas para él y yo no podía hacer nada para evitarlo, eso extrañamente me calentaba. Por un momento imaginé ceder a sus chantajes, al final era decisión mía, eso es lo que más me prende, que yo tengo el poder de decisión con quien revolcarme, tan solo si lo hubiese querido, le diría “Ya sé lo que quieres” “Quieres verme los senos” “vamos tras los arbustos” “cógeme” Mi mente dibujó la escena claramente: “Tras los arbustos que no eran muy altos, como de 80 cm. echada, con la playera descubierta mientras el mozo me besa las tetas con desesperación tratando de quitarse el pantalón torpemente pero sin perder detalle de mis senos mientras gimo, ayudarlo a quitárselo, y luego juntos deshacernos de mis pantalones jeans, me dé la vuelta bruscamente, me jale las bragas y…” Ya basta.!! Me dije a mi misma... Todo eso lo pensé en uno segundos mientras caminaba apresurada hacia Nicole.


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