Spectroides

Por
Enviado el , clasificado en Ciencia ficción
266 visitas

Marcar como relato favorito

Soy AQR66 y mi función es cuidar y monitorizar a Del Valle y Tania Rous, soldados de élite de la Compañía Trinidad. 

Estamos en un desierto con unas condiciones muy extremas para la supervivencia. Una grieta en una roca nos proteje de los 50 grados al sol. 
A lo lejos diviso vegetación, según mis datos aquél lugar es el objetivo. Lo mejor es esperar a que se vaya el sol. Aunque en la oscuridad el peligro son los Spectroides. 

Esos seres empiezan a aparecer cuando ya no hay radiación solar. Comienzan como tenues luces que se van incrementando con la oscuridad, poco a poco su luz adquiere algo parecido a la forma humana y a continuación cuando alcanzan el climax luminoso, empiezan a cristalizar. 

Es ahí donde está el peligro. Cuando atacan ya es tarde. 

Afortunadamente, esos seres nacidos en forma de luz, cuando cristalizan son hiper sensibles a cualquier fuente lumínica. 
Por eso, cuando empezamos a caminar ya anocheciendo, encendemos nuestras linternas especialmente diseñadas para contenerlos. 

Al principio mientras son luz, podemos avanzar a buen ritmo, pero ahora ya están aquí materializados en cristal. 
Ponemos a máxima potencia nuestra fuente de luz y mantenemos a raya a los spectros ya cristalizados. 

Del Valle y Tania empiezan a disparar haces de láser con sus multi-punteros. Allí donde llega la línea roja, el cristal se rompe en mil pedazos. 

Han pasado horas y los spectros continúan atacando. 

- ¡Propongo sacar la bola de luz! -grito por encima del sonido de rotura de cristales.

- ¡Vamos, vamos! - dice Del Valle. 

Así que levanto el brazo, lo extiendo dos metros y mi puño se transforma en una bola con múltiples haces de luz apuntando en todas direcciones. 
Disparo la luz y un gigantesco ruido de cristalería rota nos envuelve por todas partes.

Empezamos a correr a través del suelo pedregoso lleno de cristales y en dos horas alcanzamos el paraíso verde. 

Nos adentramos y llegamos a un pequeño lago. 
Está amaneciendo. Del Valle y Tania empiezan a desnudarse y se meten en el agua. Nadan y disfrutan. Se relajan. 

Pero no pueden salir. Unos spectros acuáticos están dando cuenta de ellos.

No puedo hacer nada
El agua se está volviendo roja...

 

 

 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed