LA PEPITA DE MI NOVIA

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Mi novia y yo estábamos muy contentas porque conoceríamos por dentro el hotel Plunier, cuyas habitaciones tienen camas giratorias y además la mayoría de las camareras son juguetonas. La vaina es que nuestra estadía la estaba pagando un carajo que quería vernos y estar un rato con nosotras. Gale tiene afición por los hombres, pero yo no, a mí me gusta es estar con mi chica pegando pepita con pepita. Gale me dijo, "Erusa por favor, Jaden no nos va a coger, él sabe que cuando estoy contigo no debe sacarse el güevo". Le respondí, "está bien, pero que quede claro que lo estás invitando tú, no yo". Y de verdad que con vernos a Gale y a mí desnudas, tocándonos y besándonos el pipe se le paró, pero no se lo tocó. Yo que soy la más jodedora le mostré todo mi coño.

El carajo estaba caminando de una pared a otra tratando de hacerse el pendejo porque Gale le había prohibido hacerse la paja en el baño de la habitación. Había invertido una suma de dinero para vernos, pero solamente para vernos. Pues resulta que se le abrió la cremallera con la presión de la verga parada cuando Gale me dijo, "¡ay nojoda Erusa, chúpame más despacio que la pepita me va a botar candela!". Jade por su parte susurró, "he visto muchas películas de lesbianas, pero esto es como que demasiado para mí". Yo le dije, "¡guárdate el pipe gran pendejo o te saco de aquí!". Tras oír mi grito de amenaza se guardó el pipe pero se metió la mano en un bolsillo para hacerse la paja. Fue ahí cuando active el girador y la cama empezó a dar vueltas mientras Gale se reía.

Las dos paramos el culo, aumentamos la velocidad de giro de la cama, y después Gale me besó la cuca con su boca tan pegada que me estrujaba la pepita con sus labios y su lengua. Vi que Jade se quitó la camisa y de nuevo le grité, "¡no! aquí no debes quitarte nada, lo que puedes es mirarnos, ve que haces con tus ganas gran marica". Salió un momento de la habitación, alcancé a oír cuando una camarera le dijo, "señor Mosley, en la habitación que está al final hay una puta bien linda y joven que sabe hacer lo que usted le diga, porque lo veo con ganas de pajear". Escuché un forcejeo mientras él decía con voz muy firme, "mi puta eres tú así que vamos". Nosotras por nuestra parte estábamos abiertas y riéndonos a más no poder de ese carajo.

No sé si se cogió o no a la camarera, pero pienso que sí, el muy pendejo estaba arrecho con todo lo que había visto. La vaina es que esa camarera vive en la misma calle que yo y algunas veces también hace ciertas cositas con Gale y conmigo así que de todas formas lo voy a saber. Lo que sí es que cuando Jade volvió todavía nosotras estábamos dándonos mano y lengua, pero ya la cama no daba vueltas porque la habíamos apagado. Él todavía tenía su verga bien parada, nos dijo que así no estuviéramos de acuerdo igual se iba a sacar el güevo y se iba a meter a la cama con nosotras. Le contesté que lo intentara si se creía hombre. El gran carajo se desnudó y se acostó con nosotras, pero entonces Gale puso el girador en velocidad completa.

El carajo se mareó, condición que le impedía cogernos por más parado que tuviera el pipe. Hizo para tocarme la cuca, pero Gale me la tapó con su mano y yo hice igual cuando la quiso tocar a ella por el coño. Volvimos a apagar el movimiento de la cama, Yo me acosté sobre Gale, ella abrió bien esas piernas y mi pepita quedó sobre la de ella, el carajo no podía ni tocarme el culo. Lo que le tocó fue hacerse la paja, pero tampoco nos pudo poner la leche como él quería. Lo hicimos rogarnos y todavía con eso no logro nada. Cundo estamos juntos somos muy peligrosas, nada de vergas porque somos la una para la otra exclusivamente. Le dio el ataque de tembladera cuando Gale me puso una teta en la pepita, le metí un dedo en el oscilante culo.

–– Así Gale, hasta que este gran carajo quede muerto solamente vernos.
–– Erusa esa pepita tuya tiene unos jugos que saben tan lindo nojoda.
–– ¡¡¡Dame caraajita, dema lengua y apriétame esas la teta en mi coño...!!! ¡¡¡aaahhhjjj... aaassshhhiii... mmmaaassshhh... mmmaaassshhh...!!!
–– Debo matarme amiga mía, porque matándote a ti matamos al pendejo que nos está viendo...
–– ¡¡¡Estoy arrecha, jódeme con tu pepita... aaahhhjjj.... aaaiiisshhh gran pendeja... jódeme con ganas...!!!
–– Él va a quedar vuelto marica de hacerse la paja... qué bella eres... qué coño más bueno tienes...
–– ¡¡¡aaayyy...aaayyy... nojoda me echa candela la pepita... ay mi...!!! ¡¡¡aaahhhjjj... mi pepitaaa...!!! ¡¡¡dame más duro por la pepita...!!!
–– Tú también dame lengua por el culo, jódeme lindo como tú saber joder, méteme ese dedo suave por el culo.
–– Qué gran idea ha sido venir aquí para cogernos y que nos vea esta pendejo.
–– Este hotel es un buen lugar.

Un rato después ya nosotras nos habíamos calmado, Jade aún seguía con su verga bien derecha, entró a la habitación una joven empleada para decirnos que en uno de los salones había un juego de lesbianas con entrada gratis. Le dijo a Jade, "señor Mosley es para mujeres lesbianas, pero si gusta yo le hago un pase como lesbiana a usted también". Yo le dije, "por favor respete a nuestro benefactor, él es hombre y está aquí porque lo invitamos nosotras, y lo invitamos porque a veces cuando se le para la verga la cara se le pone como qué él también fuera una carajita lesbiana". Jade agregó, "bueno señorita, si usted gusta prestarle su pepita a mi güevo, y de ser posible el culo de su marido también, para poder explicarles lo que realmente soy". Nosotras nos fuimos para el juego de lesbianas.

La vaina fue que la que llamó marica a Jade por estar en una habitación de lesbianas había llevado a un chico que tenía más cara de partido que de cualquier otra cosa. ¡Qué   bueno que Jade no estuvo en ese encuentro de gays disfrazados de chicas lesbianas! Gale y yo por nuestra parte lo que hicimos fue planear una nueva velada en una habitación pero que para la próxima no hubiera hombre con nosotras. En el salón hubo muchos desbarajustes, pero yo me quedé con mi novia y ella conmigo, mi pepita es para ella y la de ella para mí. Un marica de esos me quiso tocar una teta y a cambió recibió que Gale y yo le echáramos brandy en la cara. Esto lo cuento porque fue interesante para mí todo lo que pasó cuando mi novia y yo estábamos empezando.

Algo que yo considero como una curiosidad es que no hemos encontrado otro hotel con camas giratorias ni tampoco hemos hecho que a algún otro carajo se le suba o baje la tensión por estar viéndonos.


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