Intercambiando fotos eróticas con mi sexy asistente (2/2)

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
5278 visitas

Marcar como relato favorito

Me quité la ropa y me quedé en bóxer. Me tomé una foto de frente y se la envié. Ella la miró y me dijo que eso se veía muy bueno. Le dije entonces que era el turno de ella. Me dijo que está bien, que me la enviaría. Me envió tres fotos en ropa interior, de cuerpo completo y detrás de ella tenía un espejo grande por lo que se podía admirarla de atrás también. Tenía puesto una ropa interior negra de encaje; no era una tanguita pequeña, pero si se podía admirar todas sus curvas con claridad, y en el espejo que tenía al respaldo, se podía ver ese culo enorme y esas nalgas perfectas y redondas, que su ropa interior ya no le alcanzaba a tapar. Mi pene se fue poniendo muy erecto. Le dije que era una obra de arte, que me había excitado mucho. Que quería más.

Ella me enviaba emoticonos sonrojados y tapándose la cara. Le dije que quería verle esos hermosos senos. Ella me dijo que no, porque si lo hacía me iba a enamorar de ella; cuánta razón tenía. Le dije que era lo que más deseaba, así que le dije que le iba a enviar una foto mía de espaldas completamente desnudo a cambio de una foto de sus senos. Me dijo que bueno. Me quite el bóxer, le puse contador al celular y me saque una foto de espaldas. Se la envié deseoso de poder verla desnuda. A ella le gustó mucho la foto, dijo que me veía muy bien. Luego de unos segundos me empezó a enviar sus fotos. Ya se había quitado su sostén. Estaba con sus manos en la cintura, con su cuerpo erguido y mostrando esas exquisitas tetas. Me envió varias fotos de lejos y de cerca donde se podía apreciar su hermoso cuerpo. Tenía las tetas muy paraditas, se podía mirar sus ricos pezones también paraditos de color café y sus dos grandes y deliciosas aureolas, se me hacía agua la boca, como hubiera querido poder chuparle esos pezones, pasar lentamente mi lengua por su aureola, lamerlas, morderlas, esas tetas se veían deliciosas, quería tocarlas, apretarlas, pasar mi pene erecto por sus pezones y llevarlo hasta su boca para que me lo chupara y se lo metiera hasta la garganta. Mi pene estaba durísimo y caliente, empecé a masturbarme con tan exquisita vista. Le dije que estaba buenísima, que daría lo que fuera por estar cerca de ella y poder disfrutar de esas ricas tetas. Ella me enviaba emoticones sonrojados. Le dije que no se imagina como había puesto, que me había excitado mucho y tenía una gran erección. Ella me dijo que se moría de ganas por verme la verga. Le dije que lo haría, pero que ella también tenía que mostrarse completamente desnuda. Dijo que lo haría. Me saque varias fotos de mi pene erecto y venoso, ella las miró y dijo que tenía la verga muy grande, que se veía muy apetitosa, que ella también estaba muy excitada. Le dije que ahora ella debía cumplir. Estaba tan ansioso de poder verla, hasta que al fin empezó a enviar sus fotos. Primero me envío una foto de espaldas y erguida donde se podía apreciar su culo enorme. Tenía unas curvas perfectas, su pequeña cintura se iba ensanchando hasta formar esas grandes nalgas completamente redondas, que rico mmmmm.  En otra foto estaba de espaldas y agachada, se podía ver esas ricas nalgas, ese culazo delicioso y su mojada vagina que ya estaba botando sus jugos a través de su piel. Luego la pude admirar de frente, completamente desnuda, sus ricas tetas, bajando hasta su cintura y llegando hasta su deliciosa vagina, tenía el chochito depilado y se podían ver sus labios vaginales muy mojados por la excitación. Yo me estaba masturbando con desespero, podía sentir mi pene a punto de explotar. Ella me escribió que también se estaba tocando, que estaba muy mojada, que estaba metiendo sus dedos en su vagina y frotándose deliciosamente, que me la imaginara encima mío, metiéndole mi pene erecto por su chochito, lentamente hasta llegar hasta el fondo, ella moviéndose sobre mí de adelante hacia atrás, apretando, presionando su conchita sobre mi pene, sintiendo mi dura verga, metiendo y sacando sobre su mojada vagina, hasta corrernos deliciosamente. Me dijo que no le importaba tener novio, que no nos aguantemos las ganas que nos tenemos y que cuadremos una ida a un motel donde podamos dar rienda suelta a todas nuestras fantasías. Ya no aguante más y eyacule con fuerza, mi leche caliente y espesa salió disparada de la excitación por toda la cama. Fue como haber tenido sexo virtual con ella.

Le dije que estaba deseoso de poder estar con ella y que en la semana nos encontraríamos para cuadrar nuestra cita sexual. No debí haber esperado, en ese mismo momento debí haber ido a buscarla y hacerla mía. Ya que en la semana siguiente me enviaron fuera de la ciudad a revisar unos equipos en otra sucursal, y cuando volví a ella también la habían transferido. Me escribió que se había marchado con su novio y que iba a continuar con él y con su vida. Entre las cosas de las que me arrepiento en la vida, es no haberme comido a tiempo es delicia de mujer, no haber disfrutado de ese cuerpo exquisito, y talvez haberla convertido en mi mujer. Pero así es la vida, todo son experiencias y oportunidades, y si no las aprovechamos, pueda que ya no se nos vuelvan a presentar. Aún tengo sus fotos y de vez en cuando las vuelvo a mirar y me masturbo recorriendo cada parte de su cuerpo, admirando sus perfectas curvas, imaginando penetrándola deliciosamente.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed