Olga y Hannia

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Ya eran varias, las veces que salía envuelta solo en una toalla, que en el extremo superior apenas cubría sus voluptuosos pechos dejando ver parte de la areola, y por el extremo inferior me permitía observar el principio de unas redondas y rellenas nalgas. Y es que Hannia se sabía poseedora de un cuerpo bastante deseable.

Mi mujer Olga, le había advertido no hacer eso como una de las condiciones para pernoctar en nuestra casa, sin embargo, no lo cumplía, como tampoco cumplía el deambular con poca ropa, o semidesnuda por el lugar, entre otras reglas que también infringía. Por la insistencia inicial de mi mujer de permitirle quedarse con nosotros, yo no decía nada.

Obvio, incumple las condiciones en ausencia de mi mujer, sabiendo que yo no voy a privarme de tales espectáculos, acusándola. Sin embargo, en el último mes, luego de celebrar su cumpleaños de mayoría de edad, Hannia, se estaba abusando en sus actuaciones ante mí, y sentía lo hacía adrede.

Pero esta mañana, salió del cuarto no solo con la toalla de baño, sino que además se fue así hasta el cuarto de lavado a recoger su ropa seca. Ella sabía que con la mirada desde la cocina seguía sus movimientos. Cada vez que tomaba ropa del tendedero, su toalla se alzaba y mostraba más de lo que debía, pero yo no tenía objeción alguna.

Con sus manos ocupadas con la ropa limpia, al soltarse y caer la toalla, no pudo sostenerla ni a la ropa tampoco. De pie allí, totalmente desnuda lucía imponente. Pero más fascinante fue verla, agacharse, recoger la toalla, volver a colocarla alrededor de su cuerpo, para luego dándome la espalda, agacharse a recoger prendas del suelo, una por una. Cada vez que se inclinaba, su vulva desnuda quedaba al descubierto.

En toalla, con la ropa en sus manos, se dirigió a su habitación. Para ese momento nuestros ojos y miradas se habían ya cruzado, y se sentía un erotismo en el aire que me impulsó a ir tras ella. La encontré frente a la ventana aun con la toalla, misma que de un tirón le arrebaté, y la empujé a ella suavemente a la cama.

Totalmente desnuda, abriendo sus piernas me invitó a gozarla. Me sumergí entre sus piernas, y como un poseso chupé su vagina. No sé durante cuánto tiempo, ni cuántos orgasmos tuvo. Solo sé que, no me permitió salir de entre sus piernas nada mas que para tomar aire entre orgasmo y orgasmo, para al final caer rendida de cansancio sobre el lecho con una cara de satisfacción total.

Instantes después, me coloqué sobre Hannia, de misionero, poco a poco, no se opuso, pero sí que quedó claro que la penetración vaginal no era su predilección y que lo aceptaba para corresponder conmigo. Sin resistencia, pero sin mucha ayuda o emotividad, eyaculé luego de unos minutos de movimientos de mi parte. Físicamente lo gocé, pero no como lo esperaba.

No me sorprendió cuando mirándome directo a los ojos, dijo: "Podemos seguir haciéndolo, pero ya viste que el cunnilingus es lo mío, y siempre que tú quieras, yo también querré. En cuanto a la penetración y el fellatio, será posible practicarlo, de vez en cuando, pero ya sabes cual es para mí la prioridad".

Hannia no sabía que el cunnilingus o sexo oral, es también una de mis preferencias. Que hacer, ver y oír gozar a Olga mi mujer, mediante el sexo oral es muy excitante y si al final es acompañado con una eyaculación vía manual, es lo máximo para mí. Así disfrutamos Olga y yo. E igual, así lo hemos estado haciendo también Hannia y yo, y ha funcionado para ambos, con penetraciones y felatios esporádicos.

Ha transcurrido más de un año desde la primera vez, disfrutando de esos clandestinos ratitos de placer con Hannia y poco a poco hemos probado y experimentado nuevas prácticas, adicionales a lo acordado en un inicio, y han resultado para los dos muy placenteras.

Pero, lo asombroso e interesante es que Olga se ha enterado, y desde hace dos meses, lejos de crear problema más bien se ha unido, lo que ha abierto mayor posibilidad de placer para los tres. Y aun cuando las últimas veces me he sentido un poco excluido, disfruto viéndolas gozar a ellas, o como ayer que llegué justo a tiempo para ver el final de una de sus cada vez más frecuentes sesiones de "solo" chicas.

Bueno, ya veremos en qué y cómo termina esto. ¿Ustedes qué opinan?


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