ME DEJÉ EMPUJAR POR UN JOVENCITO

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Ahí está Fran, dispuesto a dármelo todo.

Fran es camarero en el bar de abajo de donde vivo. Con la misma edad que mi hijo (25 años) al que yo le doblo la edad.

Es de ojos color café claro, pelo castaño, guapo, de cuerpo proporcionado de ir al gimnasio y con una sonrisa que le hace aún más atractivo.

Solía bajar al bar a tomarme unas cervezas de vez en cuando con mi amiga Sole.

Desde que le conocí de camarero siempre me había fijado en él lujuriosamente JEJEJE  llegando incluso a fantasear con él mientras me masturbaba por las mañanas (que es cuando estaba sola en casa y siempre que el turno de mi trabajo me lo permitía) tumbada en mi cama desnuda y con las piernas abiertas de par en par como las puertas de una tienda de ropa el 1er día de rebajas, mientras me introducía por mi vagina mi juguete favorito para estos casos.

Una tarde de verano estábamos sentadas en la terraza del bar Sole y yo.

Llevaba una faldita más bien cortita que dejaba al aire mis muslos y una camiseta que dejaba ver parte de mis pechos.

Empecé a notar que se fijaba en mis tetas, no era para menos JAJAJA, yo en cambio no hice nada por esconderlas y a mis muslos tampoco, en cierto modo me daba morbo sentirme observada por un jovencito.

Así que esa misma noche, con el calentón que subí a casa, esperé a que mi hijo se durmiera para masturbarme mientras me ponía la almohada sobre la cara para que no se escucharan mis gemidos.

Un martes que mi hijo no estaba en casa ya que se había ido con su padre, llegué tarde de mi turno de tarde en el hospital.

No se me apetecía ponerme a hacer la cena por lo que me pasé por el bar a que me preparará un bocadillo, sándwich o algo así para llevármelo a casa.

El bar estaba vacío, le dije a Fran que me preparara algo para cenar que no tenía ganas de cocinar.

Me dijo que él tampoco había cenado y que si se me apetecía que cenáramos allí algo juntos... y sin pensarlo le dije que si JIJIJI.

Preparó unos platos con raciones y nos pusimos a cenar en la barra.

Después de 2 vinos y unas risas se nos empezó a calentar la lengua.

Notaba que me miraba el escote con ojos de deseo y porque no, yo también empecé a excitarme, llevaba mucho tiempo sin echar un polvo.

Seguro que se dio cuenta, porque sin decir nada salió de dentro de la barra por la cocina, se puso detrás de mí y empezó a manosearme las tetas por debajo de la camiseta.

Muy rápido era todo, ¡pero como me estaba gustando joder!

Por un momento me di cuenta que el bar seguía abierto y podía bajar algún vecino e imagínate la situación. Le dije que por favor cerrara la puerta por dentro. Se apresuró a bajar la trapa y a cerrar la puerta.

Mientras tanto yo me quitaba la camiseta dejando mis tetas de talla 95 al aire, solo cubiertas por el sujetador que dejaba transparentar mis pezones rosados y ya puntiagudos.

Empezó a tocármelos mientras yo seguía sentada en el taburete, me desabrochó el botón del pantalón, me bajó la cremallera hasta donde pudo y empezó a acariciarme el coño con sus dedos por encima de las bragas que ya estaban muy húmedas.

Para tener 25 años sabe lo que hace... pensé.

Giré la cabeza, nos besamos con las bocas ya salivando de deseo y mientras tanto me llevaba en volandas a la cocina.

Allí seguía comiéndome la lengua, empecé a bajarle el pantalón, se le marcaba toda la polla en esos bóxer negros que llevaba, jugaba con ella, a la vez que me bajó el pantalón y las bragas de un tirón seco.

Me puso mirando a la pared, por no decir a Cuenca JAJAJA, poniéndome el culo frente a su polla mientras mis tetas se apoyaban sobre la encimera de aluminio.

El contraste de mis tetas ardiendo sobre el frío de la encimera hizo que me excitara aún más.

Giré el brazo hacia atrás y empecé a masturbar su polla de tamaño normal, todo hay que decirlo, pero bastante gorda a la vez que me acariciaba el clítoris con la yema de su dedo, no me preguntas cual JEJEJE.

Cuando la tenía lo suficientemente dura me la metió de un golpe seco y aunque tenía la vagina bastante empapada, me escoció, no sé si por el grosor de su polla o por la brusquedad de la penetración, pero al instante empecé a gemir del gusto AHIIGG, AHIIGG... que me estaba dando este chaval.

Me follaba tan fuerte y tan rápido que no pude contener el orgasmo UHGGGG, UHGGGG... ¡como lo necesitaba!

Él seguía follándome duro, sin compasión, mis tetas seguían aplastadas a esa encimera ya caliente por culpa de mis tetas, solo podía escuchar el chasquido de su abdomen al golpearse con las cachas de mi culo CLASKKK, CLASKKK... que me excitaba más y más, hasta que de nuevo tuve otro orgasmo mejor que el anterior que me llevó la mirada al limbo, ¡y Fran aún sin correeeerse!

Él seguía agarrándome por las caderas mientras seguía follándome, estaba dispuesta a tener más orgasmos... ¡ya lo que me echara!

Mis piernas ya no aguantaban más, le hice un gesto para que saliera, me giré y me senté sobre la encimera dejando el coño al descubierto y apoyando mis piernas sobre sus hombros.

Le dije “despacio” y me la metió más suave. Sus movimientos eran bastante más tranquilos, ahora podía sentir su polla en mi vagina con mayor precisión, me frotaba todos los puntos habidos y por haber.

Tenía una mano suya puesta en mi cuello mientras me metía su dedo gordo en mi boca y se lo chupaba imaginando que era esa polla que tenía dentro de la vagina y con la otra mano puesta sobre los pocos pelos de mi chocho a la vez que me frotaba el clítoris con su otro dedo gordo, por un instante pensé... aquí me están follando más de uno JAJAJA.

Mi nivel de excitación no tenía fin, le miraba y veía como su cara mostraba que estaba gozando como un mono empalmado, empezaba ya a gemir como no lo había hecho antes AHHHHHG, AHHHHHG... no se pudo contener más y se corrió dentro de mi.  

Notaba todo su semen dentro de mí y eso fue lo que me provocó tener otro orgasmo SIIIIIG, SIIIIIG...

Cuando dejamos de jadear y cogimos aire me vestí rápidamente diciéndome a mi misma que estaba loca y que coño había hecho follando con un chaval de la edad de mi hijo, y me largué a casa y sin cenar JEJEJE.

A la mañana siguiente nada más despertarme y recordando como me folló volví a excitarme y recreando todo lo que pasó me empecé a masturbar (¿me habré vuelto insaciable?) con el juguete que guardo en mi mesita de noche... pero esto es otra historia JAJAJA.

Sin duda volveré a cenar en el bar de Fran.


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