UN SINGULAR BALANCE

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
2595 visitas

Marcar como relato favorito

Me estaba balanceando en un columpio, la brisa me levantaba la falda de algodón color marfil dejando expuestos mis muslos a las miradas de los carajos. Vagyr parecía estar divirtiéndose con la forma como su joven y atractiva esposa era mirada insistentemente, hasta me quitó las bragas para que se me viera también la pepita. Estaba presente mi jefa con su marido, quien también quería una diversión más interesante, algo que no fuera lo de siempre, Vagyr le pellizcó una teta para oírla gritar, pero la caraja aguantó la voz. Desde el columpio podía ver a Cuteg, mi jefa, perseguir a Vagyr por todo aquel amplio terreno hasta que cuando lo alcanzó le dio un apretón bien fuerte en las bolas. Él se retorció sin decir nada, en medio de carcajadas muy sonoras ella le decía que así no se la iba a coger.

Después me bajé del columpio, me sacudí la blusa intencionalmente para que los carajos me miraran con más ganas, por su parte Lodis, el marido de Cuteg, me proponía que fuéramos juntos al riachuelo a mirar nuestras caras reflejadas en el agua. La vaina es que una vez en la orilla, entre las piedras y el susurro del agua y la brisa, el carajo me frotó la pepita para saber si también la tenía sudada. En el momento en que yo pasaba mi dedo meñique muy despacio por todo su güevo desde las bolas hasta el glande, el me dijo, "Primel, eres todo un primor, todavía a Cuteg no se la ocurrido una idea como esta", le contesté, "algunas esposas somos más ingeniosas con otro carajo". Eso nos hizo pensar a los dos lo que tal vez estarían haciendo Vagyr y Cuteg por allá.

Nos dejamos de pendejadas, nos estrechamos tan fuerte como pudimos, nuestras manos hurgaban el culo de cada par, el público además de estar atentos nos pedía que nos metiéramos en el agua y ahí nos termináramos de desnudar. Resultaba incómodo porque el riachuelo no tiene mucha agua, pero hicimos el intento de complacer a los pajúos que reventaban de ganas por vernos coger en el agua. Una compañera de trabajo que es soltera también estaba presente, me dijo, "Primel, cuando Lodis te meta el pipe no lo vayas a electrocutar con tu coño", Lodis le contestó, "mi pipe es aislante así que eso no va a pasar". Algo que me parecía bastante curioso era que Lodis tenía los calzoncillos a la altura de la ingle, pero no terminaba de quitárselos ni me dejaba bajárselos más, en cambio yo estaba completamente desnuda frente a él.

Llegó Cuteg acalorada de tanto agite junto con Vagyr, de inmediato se quitó todo lo que tenía encima para luego acompañarnos a Lodis y a mí, ella hizo varias cosas para que su marido se fijara en su cuerpo y no en el mío, pero él primero me tenía que coger a mí. Ella también trató de bajarle los calzoncillos y tampoco lo logró, a su simpática mujer le metió dedo por el culo y la cuca mientras a mí me atravesaba completica con su verga. Con ese pipe que más bien parecía de palo jodiéndome me dieron convulsiones, fue entonces cuando me cogió con más ganas porque quería verme de otra manera. Pensé que entre él y Cuteg me ahogarían ya que además me dio por lanzar las manos tratando de golpearlos, me aguantaron mientras ese güevo me dada con toda su intensidad.

— Retuércete como como la propia perra que eres carajita, esta vez vas a quedar hasta sin recuerdo alguno... esa pepita no sabe lo que es una buena verga... aaahhhjjj, aaassshhh, eres la perra más difícil que me he cogido...
— Aaayyy nojoda, qué arrecho eres gran cabrón... me haces trizas la pepita con tu güevo... aaayyy, aaaiiissshhh... ¡¡¡aaayyy nojoda!!!
— Te has puesto más débil carajita, hoy vas a aprender a ser una perra educada... aaaassshhhiii, ssshhhiiijjj... tienes un coño áspero pero con el pipe te lo voy a suavizar... aaahhhjjj, aaahhhjjj...
— No seas tan marica, cógeme bien, tengo calambres en el coño, tu güevo es demasiado arrecho, nojoda... aaaiiissshhh, mi pobre coño... ¡¡¡aaayyy nojoda con ese güevo...!!!
— Deja la suplicadera que eres una perra, lo que tienes es que seguir moviendo esa pepita hasta que aguante mi verga... aaassshhhiii, aaassshhhiii... estás mejorando carajita... así nojoda...

Alguien le dijo a Vagyr que me iban a ahogar, mis convulsiones se hicieron lentas, estaba casi sin poder hablar y Lodis me seguía dando güevo por la cuca. Vagyr me observó antes de meterse en el riachuelo, en vez de ayudarme lo que me dijo fue que usara un truco de los míos para terminar la paliza que me estaba dando el pipe de Lodis. Quien me sacó del agua en brazos fue Cuteg, ella y su marido me tendieron en la grama, toda mi piel ante la luz del sol y los ojos de los acompañantes quienes comentaban que Lodis me había matado con el pipe. Algunos carajos no pudieron contener las ganas de tocarme las tetas y la pepita. Se me acercó también Lodis con su verga bien parada proponiendo que si me volvía a meter su güevo yo me activaría.

Me separó los muslos y le dijo a Vagyr, "tu esposita es toda una perra, te has casado con la puta más jodida que conozco", él contestó, "Cuteg también es una buena puta, cuando me la estaba cogiendo me anestesió la verga con su coño". La vaina se puso buena porque me volvió a meter el güevo pero me lo sacó de inmediato, se apoyó del tronco de un árbol con las dos manos en el pipe. Me puse en pie, estiré los brazos y miré hacia donde él estaba, caminé hasta él, una vez que estuve bien cerca le dije que me tocara otra vez la cuca. Me dijo, "no sé qué pasó pero cuando te metí el güevo tu pepita me dio una descarga", le contesté, "para cogerme yo debo estar de acuerdo, si no es así tengo que electrocutarte, gran marica".

En ese momento la caraja que trabaja junto conmigo me dijo, "yo no tengo una pepita eléctrica, pero si un carajo me toca o trata de cogerme sin yo querer, le queda un dolor muy fuerte en el pipe". La semana siguiente yo estaba en el escritorio con un nuevo empleado, la esposa ya tiene algún tiempo laborando con nosotros, me preguntó si un columpio le daría a su esposa algo especial como un coño eléctrico le dije que mi pepita es eléctrica pero no por un columpio. Después de un diálogo el carajo y yo estábamos cogiendo en el escritorio para que su güevo se le pusiera eléctrico todavía no sé si eso pasó o no, pero esa caraja y yo nos hicimos amigas más cercanas después de coger con su marido. Algunas veces nos balanceamos juntas en el columpio mostrando nuestros coños.

También he salido varias veces con Lodis quien ahora me pregunta si no lo voy a electrocutar con la pepita, y yo a él si no me va a hacer convulsionar con su güevo.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed