LA HISTORIA DE LA PASAJERA DEL TAXI BOGOTA

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Fue el sábado 9 de julio del año 2022. Estaba alrededor de las 6pm de la tarde por la zona de chapinero cuando me encontré con una mujer de unos 40 años aproximadamente. Yo tengo 28. Estaba vestida con una falda gris que llegaba hasta la mitad de sus muslos, con una media velada y unos tacones negros altos, llevaba una blusa escotada blanca y una chaqueta de paño del mismo color gris de la falda.

Se subió rápidamente en el asiento trasero, me indico que se dirigía para Bosa, lo cual no es mi lugar de trabajo, y le dije que para allá no suelo ir. Ajusté el retrovisor para ver un poco más debajo de la falda. Ella ya se había acomodado. Así que decidí continuar y llevarla a Bosa.

En el camino le fui preguntando cosas como el novio, y ella respondiéndome que llevaba más de 6 meses sin novio y que desde ese entonces hasta fecha no había tenido sexo. Yo le preguntaba cosas más privadas como si no le hacía falta y demás cosas sensuales. Ella me decía que claro mientras yo me deleitaba con una deliciosa tanga blanca puesta debajo de la falda.

Ella se quiso cambiar los tacones y ponerse unos tenis, dejándome a mi mirada por el retrovisor todo un hermoso espectáculo. Recuerdo que comencé a molestarla que cual era el afán de irse a dormir, que me aceptara unos tragos que era sábado y estaba temprano. Ya habíamos cogido confianza y ella aceptó.

Llegamos a la primera de mayo, la zona de los bares. Nos bajamos y entramos a una discoteca. Entre trago y trago yo veía como se excitaba con cada baile, con cada arrimón. Ya estando más tomada (me encanta una mujer tomada) decidí darle un beso. Ella me lo aceptó y me besaba con pasión. La lengua recorría cada espacio de nuestras bocas.

Ya eran las 11pm y decidimos irnos a la casa de ella, donde fue mi esclava sexual. Cuando llegamos a su cuarto se tiró en la cama. Me dejaba ver esa deliciosa tanga blanca mojada. Se la quité y le comencé hacer el sexo oral más delicioso que le han dado en su vida, lo sé porque ella me lo dijo. Luego la puse a que se sacara los senos y en rodillas me chupara el pene completo y venirme en la cara de ella. Mientras me cargaba de nuevo le hice un nuevo sexo oral. Ya había recargado y está totalmente mojada deseosa de que este taxista la hiciera mujer de nuevo, y así fue, la acosté ya desnudándola por completo y dejando ver al descubierto ese hermoso trasero. Poniéndola en 4 comencé a darle sin parar, ella gritaba y a mi más me excitaba. Ella gemía de placer. Recuerdo que hicimos el misionero, luego el 69, luego de pie contra la pared, luego estando en la cama boca abajo le di anal, delicioso.

Al final terminamos cansados. Ella se durmió y yo salí sin que ella escuchara.

Hasta el sol de hoy no he vuelto a saber de ella, y me gustaría volverla a coger bien rico.


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