LA SINGULAR GENERACIÓN WORK 1

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Era un caluroso día del mes de agosto cuando Pablo Castells que era un hijo de los años 70 del siglo anterior regresaba de la playa hacia su casa en el pueblo marítimo en el que vivía el cual estaba relativamente cerca de Barcelona, cuando de pronto a mitad del camino se encontró con un matrimonio joven que era vecino de su misma calle con el que había hablado varias veces de libros sobre Mitología.

- ¡Hola, ¿Qué tal estáis?! - les saludó Pablo con una sonrisa.

- Bien... Nos ha comentado tu mujer que tu hija se casa- le dijo la pareja del vecino llamada Elvira, que era una fémina de cabello castaño, menuda y con gafas que trabajaba de administrativa en una empresa de productos químicos.

- Así es. ¡Pero si hace cuatro días que yo todavía la llevaba al cine a ver EL REY LEÓN! Dios mío, cómo pasa el tiempo - respodió Pablo evocando un ayer no demasiado lejano.

- Pero vamos a ver. ¿Tu hija es feminista? - preguntó súbitamente Elvira mirando inquisitivamente a Pablo  a los ojos como si él fuese el prototipo de una especie en extinción.

- Es una chica normal de su tiempo; que trabaja y que comparte su vida con otro joven que está en su misma onda. Creo que hay que asumir la evolución de las costumbres con naturalidad sin necesidad de hacer de gerrillera feminista .  repuso Pablo encogiéndose de hombros bastante contrariado. ¿A qué venía aquella salida de tono?

- ¡Es que la mujer ha estado oprimda durante muchos años por el hombre y es normal que ella sea feminista.¡Mira, mira...! - le espetó Elvira mientras le enseñaba un encendido discruso de una mujer política de un partido radical de izquierdas en la pantalla de su Instagram.

Pablo se negó a prestar atención a la imagen.

. ¡Tú no crees en la igualdad de los dos sexos y esperas que la mujer haga lo que tú desees! - siguió ella atacando.

- Por supuesto que sí. Las mujeres tenéis que hacer lo que el hombre os mande, y sin rechistar...  - dijo Pablo con sorna; para hacerla rabiar-. Pero hablando en serio, esto del igualitarismo como si todos fuéramos hormigas de un mismo agujero es un concepto de la doctrina marxista que es falso, porque en la vida hay matices y no todo el mundo es igual. El mundo es como un jardin con muchas clases de plantas y flores, pero que cada una de las cuales necesita ser cuidada según sus necesidades; su modo de ser. Es decir, que aunque el hombre y la mujer sean distintos porque no son iguales ni biológica ni psiquicamente, deben de tener los mismos derechos jurídicos, la misma consideración a nivel personal y las mismas oportunidades como personas que son. Aquí se habla mucho de igualdad, pero este simplista concepto elude el respeto a la diferencia. Sólo se habla del respeto de un modo genérico para quedar bien ante los demás. Pero en la práctica casi siempre éste brilla por su ausencia dado que lo que aquí prevalece más en la pareja es una dependencia del uno hacia el otro; sobre todo del hombre respecto a la mujer en razón de su atracción sexual hacia ella.

- ¡Que no, que no...! Los hombres nos habéis oprimido, oprimido- insistió tozuda Elvira.

Para Pablo estaba muy claro que aquel matrimonio estaba completamente manipulado emocionalmente por los discursos agresivos de la mujer del partido radical de izquierdas, al igual que mucho tiempo atrás lo estuvo mucha gente de la generación de sus abuelos por la iglesia, en consecuencia se hacía muy difícil, casi imposible razonar con ellos.

-¡Pero vamos a ver! ¿A vosotras las mujeres quién os impide ir a votar cuando toca, a reuniros cuando os dé la gana en cualquier parte? ¡Nadie! - estalló por fin Pablo cansado de tanta acusación como si él fuese el diablo en la Tierra-. Y si muchas damas han topado con el hombre indeseable, con el tipo desvergonzado, altivo y dominante es porque a ellas les ha hecho gracia, les ha gustado; y en cambio al hombre dialogante que se interesaba sinceramente por la mujer como un ser humano que es lo han despreciado de la manera más grosera que cabe imaginar, porque resulta que éste para dichas damas no tenía "marcha"; era un tipo aburrido. El machismo es algo cultural que viene de lejos en el que ha participado tanto el hombre como la mujer ¡A ver si ahora sois más coherentes con vuestros actos y vuestras ideas de libertad, cosa que dudo! Por otra parte, ¡oh!, vosotras las féminas podéis escribir un libro dejando en mal lugar a los hombres como si nosotros no tuviésemos sensibilidad, pero a vosotras que nadie os diga nada porque  pondríais el grito en el cielo. Cualquiera diría que muchas damas de un feminismo radical tienen complejo de inferioridad respecto a los hombres y por eso nos atacaís.

El matrimonio se alejó por fin dejando a Pablo sumido en una desagradable agitación interior que no desapareció a lo largo del día.

Mas a la mañana siguiente en la playa Pablo le contó a un amigo llamado José Planas el cual había viajado por medio mundo por motivos laborales lo que le había acontecido con aquella pareja.

                                                                                 SIGUE

 

 

 

 


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