El Reencuentro, final.

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Marta estaba chorreando, sentía la humedad de su sexo, pero quería más, mejor dicho, necesitaba más. Sin apartar sus pechos del alcance de su amigo, bajó las manos a la altura de su pantalón y con dificultad, desabrochó el botón y la cremallera, haciendo que éste se bajase de inmediato. Una vez realizada la maniobra, bajar el bóxer fue coser y cantar. Acarició su miembro, notando su dureza y excitación, su amigo estaba con el miembro totalmente erecto y con las venas marcadas claramente. Comenzó a masturbarle con suavidad, deslizando la mano completamente a lo largo del mismo, su amigo gemía intentando no resultar demasiado “ruidoso”, puesto que, no olvidaba que se encontraban en el probador de una tienda.

Alex comenzó a su vez a acariciar el culo de su amiga, introducía sus dedos a través de la tela de sus braguitas, palpando la dureza de sus glúteos. Decidió dar un paso más y tras deslizar un par de dedos por el elástico de la prenda, bajó la braga hasta que Marta quedó totalmente desnuda.

Siéntate ahí porfa, dijo Marta señalando el pequeño banco que había en el probador.

Alex se sentó y antes de darse cuenta, ya tenía a su amiga encima de él, Marta estaba ansiosa y no quería esperar más tiempo. Cogió con la mano el miembro de su amigo y guiándolo con cuidado hasta su vagina, se lo introdujo totalmente tras dejar caer todo el peso de su cuerpo. Marta esta vez no pudo reprimir un gran gemido de placer, ufffff lo había deseado tanto, que no se privó del placer que sentía al tener el miembro de Alex en su interior, sentía su longitud y grosor con claridad y estaba encantada por ello.

Se agarró al cuello de su amigo con las dos manos y empezó a cabalgarle sin descanso, subía y bajaba su cuerpo a un ritmo endiablado. Rápidamente fue consciente de que el orgasmo estaba a punto de llegar y tras un par de minutos con el mismo ritmo frenético, su cuerpo se tensó, sintiendo una descarga a través de su columna y el orgasmo hizo acto de presencia…

Ahhhhh, diosssssss, me corro Alexxx, uffff que gustooooo, gritaba Marta.

El orgasmo fue brutal, una gran cantidad de chorros comenzaron a brotar de su interior, mojando totalmente tanto las piernas de Alex como el pequeño banco. Marta estaba casi derrotada…...pero estaba tan excitada y estaba gozando tanto, que no quería parar nunca. Ella se había corrido un par de veces, pero su amigo aún no, sentía toda la dureza de su miembro dentro de ella. A pesar de estar agotada seguía moviendo sus caderas intentando gozar con la largura del pene de Alex.

Alex en seguida se dio cuenta de que su amiga estaba cansada tras el último orgasmo, así que, decidió tomar las riendas. Cogió con ambas manos el culo de su amiga y tras levantarla levemente comenzó a follarla sin descanso, no era una postura muy cómoda, puesto que, tenía que cargar con todo su peso, pero merecía la pena, ya que, con cada embestida sentía como su pene entraba hasta el fondo. Marta gemía sin disimulo alguno, estaba gozando y se notaba.

Alex miraba la cara de su amiga, estaba increíblemente guapa, con los ojos cerrados, gimiendo y llegando al límite…...tras un buen rato perforando su vagina sin descanso, Marta volvió a correrse de gusto, mojando aún más el suelo del probador, dejando un pequeño charco. Estaba agotada, su cara lo decía todo…y así se lo hizo saber a su amigo.

Alex córrete ya, por favor, no aguanto más y al final nos van a pillar, dijo Marta. Un poco más y termino, estoy súper excitado y deseo correrme, aunque no sé dónde….me gustaría hacerlo en tu culo, que me pone un montón, aunque me gustan más tus tetas, en tu boca también lo he soñado unas cuantas veces, pero correrme dentro de ti tiene que ser increíble, dijo Alex. Córrete dentro, que no tenemos tiempo…...ya te dejaré hacerlo donde quieras, pero no aquí, dijo Marta.

Alex ante la invitación de su amiga no lo dudó y se levantó del asiento con dificultad debido al peso, pero consiguió levantar a Marta y pudo apoyar su espalda con la pared del probador y allí en aquella postura con su amiga agarrada a su cuello, empezó a follarla con mayor rapidez mientras la besaba. Marta sabía deliciosamente bien, su boca era súper sensual y besaba muy bien, jugaba con su lengua de una manera excitante y Alex estaba en la gloria. Tras un buen rato en la misma postura Alex sintió que llegaba el momento de no retorno…...se iba a correr dentro de su amiga y no había vuelta atrás.

Marta me voy a correr, no aguanto más, dijo. Espera aún no lo hagas que quiero correrme yo también contigo, dijo ella.

Esto hizo que Alex se excitara más si cabe. Los dos gemían acompasados y Alex no cesaba de empujar su cadera, su pene entraba y salía del interior de su amiga sin dificultad, totalmente mojado por la corrida de Marta.

Alex, me voy a correr otra vez, aahhhhh, gritaba Marta. Yo también, ahhhhhh no puedo másss, dijo Alex.

Y sin tiempo para más, ambos amigos se corrieron de gusto a la vez, sus cuerpos chocaban ruidosamente, debido a la gran cantidad de flujo y semen que había por medio. Las embestidas de Alex perdieron intensidad hasta que ambos se quedaron muy quietos, abrazados y agotados.

Ha sido fantástico, lo deseaba tanto y eres tan especial que ha sido una gozada hacer el amor contigo Marta, te quiero, dijo Alex. Ha estado genial Alex, me he corrido como nunca…...yo también te quiero, dijo ella.

 En el suelo del probador había un gran charco mezcla de ambas corridas y tuvieron que tener cuidado de no pisarlo al volver a vestirse. Mientras lo hacían Alex no dejaba de besar y acariciar a su amiga, estaba perdidamente enamorado de ella y lo que acababa de ocurrir era algo con lo que él llevaba soñando muchas veces, aun no se lo creía.

Terminaron de vestirse, recogieron los conjuntos y tras comprobar que no había nadie a la vista salieron del probador. Marta iba a dejar los conjuntos en la zona para las devoluciones, pero Alex se lo impidió diciendo:

Ni se te ocurra dejarlos, estos dos conjuntos te los regalo yo, te quedan genial y me encanta como te sientan ambos sobre este cuerpazo que tienes, estás súper sexy con ellos, dijo él.

Cogió los dos conjuntos y se acercó al mostrador donde una dependienta le miraba con fijeza, Alex fue consciente en ese momento de que lo que acababa de ocurrir en el probador no había sido un sueño e igual se habían dado cuenta de ello. Aun así, no le importó, había hecho el amor con su querida amiga y eso no lo olvidaría nunca.

Pagó los conjuntos y abrazado a Marta se dispusieron a salir de la tienda, no sin antes advertir a la chica que le había cobrado, que por favor recogiese del probador un pequeño charco que se había formado tras habérsele caído una botella de agua.

Alex no estaba muy seguro de que la dependienta se lo creyese, puesto que, el olor a sexo que había quedado en el probador era más que evidente.


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