UN SUSPIRO. UN ALIENTO. UN LLANTO

Por
Enviado el , clasificado en Varios / otros
222 visitas

Marcar como relato favorito

                                               UN SUSPIRO. UN ALIENTO. UN LLANTO

Me gustaría ser la voz de alguien que ya no está aquí, de alguien que por su situación, por el destino o sencillamente donde le toco nacer, tuvo una vida diferente, pero a la vez tan parecida como muchos de tantos que murieron y desaparecieron en el mar sin ser recordados, ni buscados por nadie. Todos fueron hijos de alguien, todos fueron hermanos de otra persona, todos fueron primos, sobrinos o sencillamente desde su nacimiento huérfanos. Yo diría de todas esas personas desaparecidas en las pateras y olvidadas como se dice vulgarmente; de la mano de Dios. Algunos pensaran que es real esta historia, otros les harán que pensar, pero mi intención es que ninguno sea olvidado, que no piensen donde estén que su vida no ha tenido valor y que aquí de un modo o de otro, todo ser humano aunque sea un segundo de su vida, han pensado en ellos.

Hola me llamo Jasón, naci en   Argelia, el año 2002. Era el mayor de 5 hermanos. Me pusieron ese nombre por mi padre. Jasón su origen es griego y significa “curación o que goza de gran salud”, dicen quien poseen este nombre suelen ser hombres muy inteligentes, decididos,  sociales, ambiciosos y de carácter fuerte. Yo nunca pude averiguar si esto era verdad, pues perdí mi vida con tan solo 15 años en una patera en el  mediterráneo  junto  con  5000  personas  en  el  año  2016. Mi vida era como tantas otras de aquellos países tan necesitados de todo. Yo por aquellos entonces mi situación familiar era muy  pobre. Mi hermana con 14 años la casaron  con  un vecino de mi misma calle, mucho  mayor que  ella. Mi cuñado, el  esposo de mi hermana le dio un dinero a mis padres, a sin  pudieron  darles de comer a mis otros hermanos  durante un tiempo.  Yo  quería ayudar a mi familia y empecé a tener malas juntas, iba con guerrillas, robábamos  a  los turistas, íbamos a las zonas que estaban mejor situadas  y vendía  drogas. Cerca de mi casa había un sitio para pasar el rato los hombres. Los dueños viendo las necesidades  de mi familia, empezaron a decirles a mis padres que le vendieran a mi otra hermana de 13 años y a mí, que les darían mucho dinero por nosotros  y  podría ha sin mantener a mis hermanos más pequeños. Yo no quería esa vida, pues queriendo ayudar a mi familia a veces me fui con hombres  y  es tan asqueroso lo que a uno le piden, a veces te pegaban, otras pedían cosas donde estaba varios días llorando, aparte yo tenía a amigos que ya estaban enfermos, pues en poco tiempo había cogido enfermedades, donde se veían  como  se iban consumiendo. Yo no deseaba esa vida para mí y mucho menos para mi hermanita. Para las mujeres esa vida, no se en otros sitios, pero en mi tierra es degradante, ya que allí  las mujeres no están valoradas. Solo me quedaba dos opciones, 1ª hirme a las guerrillas, luchar y matar y abandonar a mi hermana a su suerte. 2ª coger a mi hermana, subirnos a una Barca  y largarnos. Empezar una nueva vida juntos, tener una oportunidad de ser personas  y vivir con dignidad, pero no fue así. Decidir coger a mi hermana y buscar un futuro mejor. Yo conocía a los que llevaban el negocio de los barcos, pues  estuve con  uno varias veces, imaginaros como, así que le pedí  ayuda y como estaba enamorado de mi se ofreció a ayudarnos. Solo tuve que pagar un pasaje, el mío salió gratis, ¡bueno gratis! entre comillas. Me acuerdo de aquel día como si fuera ayer. Mi hermana tenía que ir hacer un recado y como no podía salir sola la acompañe. Le dimos un abrazo a mis hermanos muy grande y le deseemos suerte, después bese la mejilla de mi madre y le dije hasta dentro de un rato, cogí a mi hermana y ya no volvimos jamás, esa fue, mi última vez con mi gente. Subimos a la barca y partimos. Mi hermana no decía nada, solo me miraba y se sujetaba a mí. De pronto empezó el mal tiempo, había un oleaje muy  fuerte. El mar estaba muy agitado. Éramos  muchísimos, todos apelotonados. A una madre se le cayó su hijo al agua y lo perdió, lloraba, gritaba, todavía lo siento, pero lo que ella no sabía era que venía una gran ola y nos tragaba a todos. Perdimos la vida 5000 personas en el año 2016 y entre ellas yo Jasón y mi hermana  Ali.

 

 

 

 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed