Un Gran Amor (Estefania 1- 2)

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 Un Gran Amor (Estefanía  1-2)

No sé cuándo ocurrió todo, ni cómo empezó. Antes de seguir me gustaría aclarar que a mí siempre me gustaron los hombres. Yo como tantas chicas jóvenes, se me iban los ojos detrás de un chico guapo, nunca se me hubiera pasado por la cabeza tener nada con alguien del mismo sexo, no porque estuviera en contra, siempre he pensado que en esta vida hay que buscar la felicidad y agarrarla cuando llega. Aunque sean del mismo sexo, mientras se quieran y sean felices, no haciéndole daño a nadie, lo he visto bien. Tan solo, no pensé  verme en esa situación, que la vida me pondría entre la espada y la pared.

Estefanía  era  la cartera de mi zona  de trabajo,  yo trabajaba en el burgen king. Era una chica sencilla, normalita, tenía 30 años, siempre la veías ablando con alguien y una sonrisa para todos, muy educada. Cuando nos encontrábamos siempre me veía corriendo, pues tenía que recoger a  mi hija Lucila , que en aquel momento  tenía 3 años, de la guardería. Siempre que nos veíamos no sé porque terminábamos ablando, incluso terminemos haciéndonos amigas. Un día me vio muy estresada, ablando con una compañera de trabajo,  acababan de llamarme de la guardería  para que recogiera a la niña, pues había una tubería rota de agua cerca teniendo que  cortarla y tenía que salir antes, pues no la devolverían asta ya entrada la tarde. Yo no podía ausentarme del trabajo, pues había mucha faena y aparte no me podía permitir perder dinero. Acercándose me comento que ella podía recogerla y esperarnos en el parque del  burger King. Yo acepte, otro día  me  vio  que iba  andando  a mi casa y se ofreció a  acercarme, poco a poco fue acercándose sin darme cuenta de su intención. Un día que no tenía la niña, pues le tocaba a Juan, me invito a ir a bailar, me dijo que no me veía salir y disfrutar, que porque no nos íbamos un día a un pub que estaba cerca, tenia restaurante, podíamos cenar y después ir a la sala de baile. Ese día  Estefanía estaba muy guapa, es rubia, con el pelo rizado melena. Se lo  había dejado suelto, llevaba puesto unos vaqueros azules y una blusa de cuadros blancos y azules, tenía en un lado una flor bordada, era una rosa,  un cinturón blanco, unos zapatos de tacón pequeño. Yo la vi muy femenina, no  me di cuenta de nada. Lo que si note era que unos hombres nos miraban y ella con mucho disimulo me echo la mano por la cintura y se acerco a mi oído. En aquel momento lo vi tan natural, aunque me extraño que aquellos muchachos se dieran la vuelta y no nos volvieran a mirar. Estando tomando unas copas me comento que si sabía de alguien que alquilara una habitación, yo enseguida le dije, yo tengo una vacía si no te importa vivir conmigo y mi hija, te la alquilo, eso si Estefanía no me traigas hombres, pues no quiero que  mi hija vea nada desagradable. Ella me  sonrió y me dijo; por los hombres no te preocupes, conmigo nunca tendrás problemas de ese tipo y referente a tu hija, me gustan mucho los niños. Al día siguiente se vino, era muy atenta, siempre me dejaba comida echa, a mi hija la recogía  más  veces que yo del cole. Empecé a notar que me sentía muy bien a su lado, era tierna con Lucila, jugaba mucho con mi hija. Notaba que cuando me iba acercando a ella le brillaban los ojos, yo sentía que con el paso del tiempo me ponía muy nerviosa cada vez que me rozaba sin darme cuenta. No eran nervios normales, si no cada vez me daba como un imán que sin desearlo la tocaba y un calor al roce, junto con un sudor y palpitación. Nunca antes sentí eso, todo eso era nuevo para mí. Busque por internet, pregunté por ahí, todos me decía Cati ¿te estarás enamorando de ella? Yo misma me contestaba, nnnooo  imposible me gustan los hombres y a ella también. Una compañera del trabajo salió el tema de la habitación y me comento que Estefanía ya sabía que yo buscaba a alguien y otra compañera comentando lo que me ocurría me dijo,  Cati ni te imaginas  y se fue riendo sin decirme nada. Un día llovía,  era muy tarde, Estefanía debió pensar que yo dormía, entro en mi habitación, se sentó en mi cama, me pidió perdón y me beso. Abrí los ojos y ella se asusto. Ay fue donde tuvo que decirme toda la verdad. Le gustaban las mujeres, llevaba enamorada de mi, 1 año y no sabía cómo acercarse, como decírmelo, pues sabía por mis compañeros que a mí me gustaban los hombres. Le daba miedo decirme todo por si yo no volvía a hablarle, sus lágrimas salían de sus ojos. Yo le limpie las lágrimas y la bese. En ese momento que me iba contando todo, mi cuerpo era como si hablara, mi corazón palpitaba rápido y mis ojos no podían apartar la mirada de ella. Nunca antes me había sentido así por nadie, era una sensación muy muy rara. Quiera tocarla, pero al mismo tiempo me frenaba, pero estaba tan tierna mirándome, nunca nadie me había mirado así.  Ella vio que me quede parada y sintiéndose rechazada en ese momento y con miedo a que le digiera que se fuera, se levanto ya que seguía sentada en mi cama, se dio la media vuelta y empezó a andar, yo sin darme cuenta le sujete el brazo, se giro, me miro y nos fundimos en un abrazo seguido de un beso que me dio en la mejilla.

                                                              


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