Carnaval de Dusseldorf parte 4

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ST Gaudens, Francia, octubre de 1944

El teniente Hans Schmidt de la wermacht, caminaba titubiante por los bosques que circundaban la ciudad, los aliados habían arrasado con las defensas que se situaban a las afueras de Toulouse y con ellos los cinco hombres que quedaban en su compañía, solamente el quedaba con vida y deambulaba en dirección a un pequeño cacerío a dos kilómetros al oeste de la ciudad solo con su pistola Luger, una cantimplora y un botiquín que arrebato a un médico de combate de los marines norteamericanos que había matado, llevaba dos días caminando cazando liebres y recolectando frutas y verduras y fue cerca de un arbusto que se lanzó para atrapar uno de ellos, pero la libre fue más veloz y escapó,el teniente quien quedó sentado tras el arbusto, contempló a la liebre, que, lo miraba desde una distancia de cinco metros,el oficial saco su pistola, pero la liebre se escapó. Hasta que una voz cercano a él lo alarmó.

  - no se si es más fácil atrapar a un americano o a una liebre-

El teniente Hans Schmidt se levantó y apuntando a su alrededor vio a metros de su costado a un hombre obeso acostado debajo de un arbusto, con las ginetas de mayor, en el acto Hans se cuadro 

  - heil mein Alten Offizier - dijo el teniente levantano lla mano

El mayor del ejército, lo saludo levantando la mano de mala gana

  - mayor se encuentra bien ?

  - sí teniente, solo herido de leve y con sed-

El teniente le paso lo último de agua de su cantimplora y atendió sus heridas

  - puede caminar, pues tenemos que irnos, antes que lleguen los americanos- dijo el teniente, ayudándolo a levantarse

  - pero sabe dónde iremos?

  - si a un kilómetro más allá hay una casa, un cacerío, donde podremos esconderlos

  - pues vámonos teniente-

Cuando el sol se ocultaba, una cuadrilla de B- 51, sobrevolaba hacia el oeste, abajo, en el cacerío los oficiales de la wermacht, disfrutaban de un estofado de liebre que el oficial inferior, preparó, luego apagó la fogata dejando dos velas

  - ummm debo reconocer que este estofado está delicioso, me sorprende que un teniente de la wermacht sepa cocinar tan bien- dijo el mayor

  - un buen soldado debe saber hacer de todo- dijo el teniente

  - una cosa es saber cocinar, yo asaba pescados cuando joven, pero cocinar en un macetero, es increíble-

  - en mi tierra mi abuela cocinaba en artículos de greda, que es un barro cocido, así que pensé que sería lo mismo-

  - y de que parte de Alemania es usted? Preguntó el mayor

  - no soy de Alemania, soy del sur de Chile-

  - chileno? Y que hace aquí?

  - mis abuelos son colonos alemanes-

  - y vino a luchar por el tercer Reich-dijo el mayor

  - me obligaron, yo estudiaba medicina en la universidad de Chile y si no venía me sacaban de la universidad- dijo el teniente

  - ya veo - el mayor sonrio- bueno y ahora que va hacer-

  - voy a desertar- dijo el teniente, el mayor lo miró fijamente

  - si vuelvo a Alemania hay un noventa y cinco porciento de que me maten o me capturen los aliados-

  - no lo juzgo teniente, yo haría lo mismo, pero lo ayudaré( dijo el mayor sacando una carpeta de cuero de entre su guerrera) aquí hay investigaciones muy importante, tanto de armas de destrucción masiva como de construcción de armas muy sofisticadas, así que no pueden caer en manos de nuestros enemigos, yo lo saqué de los laboratorios secretos, pero mi avión fue derribado unos kilómetros atrás de dónde me encontró, ahora no estoy en condiciones de salir de Europa, pero usted puede y como es chileno podrá moverse con facilidad en Chile,donde pretendo llegar-

  - bueno este será mi última misión-

  - por el führer- dijo el mayor

  - no, por Alemánia- dijo el teniente

El mayor sonrio - bueno son las 22:05 hrs es hora de dormir, debe salir temprano- apagó las velas.

Cuando el reloj marcaba las 05:11 hrs, el teniente Hans Schmidt, vestido como campesino francés toma su morral, una pequeña picota y una larga soga, dos cantiploras con agua.

  - bueno y sabe cómo llegará a España?

  - cruzando los Pirineos- respondió el teniente

  - allá trate de contactarse con un oficial del ejército o la guarda civil, ellos nos deben mucho, así que lo ayudarán, en los archivos hay más instrucciones y tome ( le pasó el cargador de su pistola Luger que estaba lleno, solo se quedó con una bala) bueno teniente le deseo la mayor suerte en su última misión ¡heil Hitler!

  - heil Hitler! Respondió el teniente y se marchó.

El mayor lo miraba por la pequeña ventana, hasta que desapareció, en eso tomo su pistola Luger puso en la cámara la bala que tenía, poniéndose la pistola arriba de la oreja, el mayor gritó ¡ Heil Hitler! Y se disparó, el disparo hizo que el teniente mirara hacia atrás, pero girando la cabeza miró las cumbres de los Pirineos y siguió su marcha.

Continuará 

 


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