YETI Y EL NIÑO ENFERMO (1-2)

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                                         YETI Y EL NIÑO ENFERMO (1-2)

 Hugofran dándose la vuelta dijo; hola, soy Hugo, soy ciego, pero sé que estas hay. Viendo que nadie contestaba, ni lo saludaba de ningún modo, se fue acercando al tiempo que iba pensando ¿será sordo?,no,no,no, a echo sonidos raros. ¿Sera tonto?, no, no, no, ¡vive en el bosque! y hay muchos peligros, así que tonto no. Sera como yo, ¿tendrá poca vista? Por su cabecita iba pasando muchos pensamientos. Al mismo tiempo Yeti lo observaba, sabía que era inofensivo, que tenía problemas para andar, no sabía que era ciego. Estando acercándose tropezó, fue a caerse y Yeti dándose cuenta se apresuro a sujetarlo.

Hugofran  dijo; gracias, ¿Cómo te llamas? Veo que eres muy grande, aunque por tus sonidos siento que no sabes hablar, ¿déjame tocarte? y así me haré una idea con quien estoy hablando. Al principio Yeti hizo un movimiento para retirarse, dándole pena, notando que algo no iba bien se acerco mas a Hugo, tenía mucho miedo, nunca antes había estado con humanos tan cerca, su mama osa siempre le había dicho que si veía un humano corriera, pero sentía que este pequeño ser, era inofensivo. Hugofran fue acercándose hasta su pecho, pues no llegaba a su rostro, él quería tocarle la cara, pero por ser el primer contacto se conformo con tocarle las manos y el pecho.

Hugofran seguidamente después de tocarlo le dijo; Jo chico tienes mucho pelo, ¿tu  mama no te lo corta? Bueno a lo mejor os gusta llevarlo largo, mi papa a veces no se afeita.  Dame tu mano. Cogiendo su mano se la puso en su cara seguidamente la paso por los ojos, nariz, boca y la puso en su cuello, para que notara el movimiento de la garganta al hablar y pronuncio su nombre silaba a silaba para que su nuevo  amigo notara como sonaba su nombre, Hu…go, (acorto su nombre para que le fuera más fácil aprenderlo). ¿Quieres  ser mi amigo?, no tengo con quien jugar, aquí no hay niños, aunque tú seas muy alto, ¡noto que tu eres como yo!, si te sientes solo yo seré tu amigo ¿quieres? Le dijo Hugofran, Yeti entendía un poco lo que Hugo decía, pero como aun no podía vocalizar con sentido y acordándose que Hugo vocalizo silaba a silaba Yeti cojo la mano de su amigo poniéndosela en la garganta empezó a decir s..i, s…i, s….i. Una gran sonrisa salió de la cara de Hugo, era muy feliz, por fin tenía un amigo.

En ese preciso momento Yeti empezó a pasarle la mano por su cara como hizo Hugo con él, pero como no llegaba se puso de rodillas a sin Hugo pudo reconocer al que iba a ser su gran amigo y único compañero de juegos. En ese momento la madre  de Hugo lo llamo, pues era tarde, tenía que vallarse, cenar y acostarse para poder estudiar al día siguiente, pues todos los días iba un profesor a su casa a darle clases.  Hugofran temiendo que si sus padres tenían conocimiento de su nuevo amigo, le impedirían volver a verlo,  llegando a la conclusión guardar, el secreto. Se despidió de su amigo, se dio la vuelta y salió en dirección a su casa.

 


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