Love Sweet historia de una dama de compañía: Cap II Juan

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
2179 visitas

Marcar como relato favorito
Había terminado con Jhon ya todo estaba listo para mí siguiente cliente, me perfumé y me puse un juego de lencería roja traslúcida, mi próximo cliente es Juan un hombre de unos 35 años grande y fuerte, apariencia caucásica y con un pene muy bueno 18 cm grueso y jugoso Me senté esperando en la sala cuando escuché la puerta, era el cómo siempre guapo y apuesto este entro cerró la puerta y se sentó en el sofá mirándome de arriba a bajo -Ven siéntate en mis piernas Gatita -palmeo sus piernas- -Voy señor -dije y obediente me senté en sus piernas de frente a este- -buena minina -dijo el mientras huele mi cuello, y sus manos acarician mis senos pellizcando mis pezones sobre la ropa- Mi buena y sensual Gatita tienes una grandes Tetas .. Este mira mis senos y lleva sus labios a mis pezones mordiendo estos con fuerza haciendo que un fuerte gemido se escape de mis labios -Tu voz me encanta pequeña gatita, además adoro cuando súplicas mi pene hermosa -susurro en mi oído mientras sus manos bajan hasta mi vagina- mira nada más -frota está sobre la tanga- mi gatita se está empezando a mojar ¿Tanto deseas el pene de tu amo? Podía sentir sus dedos frotar mis labios mayores sobre la tanga, mordía mi labio cuando hizo aún lado la tanga tocando mi desnuda vagina directamente -oh.... Gatita que hermosa -dijo metiendo dos de sus dedos dentro de mi vagina y empezando a moverlos suavemente- ¿Extrañaste a tu Daddy? - Si extrañé a Daddy -dije gimiendo levemente- Esta sonrió y movía un poco más rápido sus dedos, me abrace de su cuello cubriendo su rostro con mis pechos mientras movía mis caderas al ritmo del movimiento de sus dedos - D..Daddy m..me encanta -jadeaba por el placer- -que Gatitas más obediente -dijo sacando sus dedos y apartando su rostro de mis pechos- Vi como este lamía sus dedos llenos deis fluidos y me miraba de arriba a abajo - Bien Gatita siéntate en esa silla -Señalo- y abre tus piernas para Daddy Bajé de forma sensual y me senté apoyando mis piernas en los brazos de la silla -Eri quiere a Daddy -dije viéndolo a los ojos- Sonrió complaciente y se arrodilló frente a mi quitando aquella tanga mandándola lejos - Adoro está Vaginita rosada -dijo el para empezar a lamer mi vagina- Podía sentir su lengua lamiendo y chupando mis labios vaginales, este subió sus lamidas a mi Clítoris y empezó a chuparlo - Oh Daddy -gemí excitada mientras jalaba de forma suave su cabello- Este siguió chupando mi clítoris unos segundos y luego subió y me besó -Deliciosa como de costumbre -dijo sonriendo- se una buena Gatita ve a la ventana Obediente fui y me apegue a la ventana de la sala, en un piso 10 solo debía preocuparme por los vecinos del otro edificio pero a esta hora nunca estaban -Buena Gatita -dijo este- Me quedé esperando unos minutos cuando sentí ese gran pene entrar por mi ano pegué mis pechos al cristal de la ventana gimiendo -D..Daddy -dije entre quejidos y gemidos- Su pene había entrado de golpe en mi aún maltratado ano, este empezó a moverse mientras me tomaba por el cabello jalándolo - Gatita pervertida riega por el pene de tu Daddy -dijo dándome una nalgada- - P..por favor D..Daddy tu Gatita quiere tu pene -dije excitada- Eso lo había encendido, se movía y me embestía con tanta fuerza que mis pechos estaban muy apretados en el cristal, sentí como este colocaba mi juguete sobre mi clítoris en la velocidad máxima -Te encanta esto Peña Gatita -dijo entre risas - tu vagina está chorreando de felicidad, ¿tanto te gusta tener mi pene en tu ano bebé? - Si adoro el pene de Daddy dentro de mi Ano -dije jadeando mientras sentía que estaba por venirme- Entre embestidas y el jugueteo con mi clítoris vino mi primer squirting. Mojando el suelo -Oh eso amor que belleza -dijo dejando el vibrador sobre la mesa- mira que Gatita más pervertida Este me embistió con fuerza y sentí su pene revolver todo dentro de mi este saco su pene y algo de semen mancho mi espalda - delicioso gatita hermosa -dijo dándome una nalgada- eres muy obediente Está miro mi ano abierto y sonrió -por desgracia hoy tengo mucho que hacer -dijo entrando a la ducha- Juan se dio un baño mientras yo descansaba en la alfombra, me besó y saco dinero de su cartera dándomelo. -Aquí tienes mi cuota y un extra por ser una buena Gatita -dijo para irse- Así terminó mi segundo cliente del día mire mi celular, en una hora vendría mi siguiente cliente ya que hoy atendería a cinco Dios mío mi Ano necesitará un descanso después de esto -dije sonriendo-

¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed