Recuerdos de auto...

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Son tantos que se pueden mezclar en el camino sonando como uno solo...

Recuerdo la primera vez... Comencé a molestarte, mis manos acariciando tus muslos semidesnudos, hacía calor y tenías pantalones cortos... Me dijiste que parara, yo solo me burle y te pregunte si tenías miedo, mientras mis manos ya estaban en tu entre pierna, se comenzaba a sentir como tu miembro lentamente se iba poniendo duro ante mi juego...

Con la yema de mis dedos lo comencé a apretar suavemente aun sobre tu ropa, sentí tu nerviosismo, miraste al rededor para ver si algún otro auto nos miraba, yo solo seguí, mis dedos comenzaron a deslizarse bajo tu bóxer, para tomarlo completamente en mi mano... Me dijiste basta... Yo solo seguía sin mirarte, solo mi mano jugaba... Baje tu ropa sin resistencia, ya estaba completamente firme, mi mano comenzó a subir y bajar, tu no dejabas de mirar hacia los demás autos...En cada semáforo quitabas mi mano, pero esta volvía cada vez... En un momento tus dedos comenzaron a deslizarse bajo mi falda, sentiste mi excitación bajo mi ropa interior, y tus dedos empezaron a deslizarse sobre esta... Mi boca al sentir tu duro miembro comenzó a hacer agua, no querías, no me dejabas... Pero en un momento de imprevisto, mi lengua te recorrió dejándote mojado completamente... Mis labios se deslizaban con suavidad, tomaste mi cabeza y la sacaste, no querías que otro auto nos viera... Cuando avanzaste comencé a jugar, te sentía palpitante dentro de mi boca... Estaba comenzando a subir, cuando tus manos hicieron que tocara fondo, y me tapaste con un poleron, un auto junto a nosotros miro... Me aproveché del momento y comencé a moverte con mayor intensidad... Tus dedos corrieron mi ropa, y los sentí entro de mi... Me pediste que me quedara solo en falda, así fue... Comenzaste a jugar, tu mirada al frente, tus dedos dentro de mí, mis gemidos en el ambiente, mis manos sobre tu miembro, las quitaste, me dijiste que solo me querías sentir... Cada que avanzabas era mayor la intensidad... Mi boca te cubría completamente, sentía como se hacía más grande ante mi lengua que jugaba con él... Podía sentir como estabas cada vez más excitado, y palpitante, me llenaste de ti, mientras yo seguía recorriéndote, quería todo, que todo quedara en mi... Tus dedos tocaron el punto exacto, y mi humedad comenzó a salir, tomaste un ritmo constante solo allí, cada movimiento me tenía mal, fueron tantas veces que perdimos la cuenta, solo sé que aquel asiento estaba tan mojado que cualquiera pensaría que tu botella de agua se voltio sobre él...

El asiento de atrás de tu auto, ese día ya no podíamos más, entraste al estacionamiento, y yo me pase para atrás, tentándote a seguirme, estabas tan duro después de mi juego en el camino, que solo me tomaste y me hiciste tuya, mi pecho sobre el respaldar, tus rodillas en el asiento, quedábamos en la posición exacta para disfrutar, te paraste en la puerta mi cuerpo se acercó a tu, mis labios besaron tu miembro, para dejarlo más duro para mí...

Sentí como te inclinabas al asiento en que iba, y me girabas hacia ti, tus manos en mis muslos sacaron mi ropa... Entraron a tantear el terreno húmedo ante tu contacto... Te inclinaste aún más sobre el freno de mano, tus manos elevaron mi cadera ladeada hacia ti... Y sentí como me besabas, tu lengua dentro de mí, e hizo que de mi boca saliera un gemido... Tus dedos jugaban, al mismo tiempo que tu lengua me recorría... Sentí como mi humedad llenó tus labios... Me gusta sentir tu miembro tan duro en mi boca, tu nerviosismo, y el morbo de que nos vieran, eso era el mayor placer, y la final la única pregunta sin respuesta, ¿Alguien nos vio?... Tú en tu asiento, me subí sobre ti, solo para sentir lo dentro, aunque fuera unos segundos, el manubrio en mi espalda me mantenía en el presente... Lo sentí completamente duro, llenado todos los espacios, llenándome de ti, de toda tu explosión de placer...

Mis labios se alejaron de ti, con un pañuelo limpié suavemente tu miembro, y con otro la comisura de mis labios donde un poco de ti quiso escapar... Lo tome entre mis manos, y lo acomode suavemente, te cubrí con tu ropa, y seguimos el camino.


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