Obsesión

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Enviado el , clasificado en Drama
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De la serie: "Mujeres"

*****

A mi corto entender, creo que ella parecía ser una hija de perra; y, sin embargo, por más que le insistí en que dejara de una vez aquélla loca obsesión, fue tal la fuerza con que llegó a prendar su corazón que al final perdí para siempre a ese querido amigo de toda la vida.

La conoció hará dos años...

Recuerdo que ella estaba en la entrada del recibidor, frente a nosotros, en actitud desafiante, enseñando impúdicamente la mayor parte de unos bronceados y voluptuosos senos que -sabedora del poder que despertaban- dejaba entrever tras una estudiada abertura en su ceñida chaqueta de piel que utilizaba como señuelo de mujer cara y especial. Sus húmedos labios los hacía acariciar con los bordes de un vaso de bourbon que parecía sorber de vez en vez, poco a poco, lenta y metódicamente, sabiéndose sabedora de su dominio, haciendo esperar a cada segundo del tiempo antes que rendir sus encantos. Las febriles miradas que recaían ansiosas en ese acto de estudiado exhibicionismo eran sus verdaderas ahijadas, sus mejores soldados en una hipotética guerra de pasiones que recorrieran la figura escultural de un cuerpo ardiente de placer eternamente congelado. Como complemento, dejaba caer por su negra vestimenta de cuero una cascada de su rubia cabellera haciéndola acompasar como ríos de oro surcando caudalosos de un lado a otro entre los brillantes pliegues formados alrededor de sus pechos.

Ese mismo día y los seis siguientes (en los que insistió vehementemente que le acompañara) se le siguió mostrando a él especialmente inquietante, quieta, silenciosa, subyugante y, aunque creo que intentó luchar contra aquella sexual sinrazón, aquéllos ojos fijos, de un verde intenso y fulgurante, vencieron su resistencia y me di cuenta de que habían tomado a traición para siempre sus oscuros deseos hasta hacerle caer en la más profunda depresión.

Ahora sé que lo escogió como víctima y ya no puede vivir sin ella…

Desde entonces, ese amigo que tuve pasa todos los días por el minicine y busca inútilmente el regreso de su chica “James Bond” de la entrada, hoy reemplazada por otro enorme póster que dobla su altura y también consigue imitar con extrema crudeza al jurásico “Rex” del excelso Spielberg.


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