un dia tuve un sueño

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Enviado el , clasificado en Ciencia ficción
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Un día tuve un sueño, en ese sueño ya no estábamos, solo estaban ellos.  

   Conocemos la diferencia entre un perro salvaje y un perro domesticado, un conejo salvaje y otro en un hogar cuidado, un simple mirlo que en la naturaleza vive salvaje  o ese mismo pájaro en una gran jaula con comida agua y atención veterinaria.

   Podríamos seguir con los caballos, vacas y un sin fin de animales que han visto alteradas sus vidas generación tras generación por el mero hecho  de ser criados, cuidados y vigilados por un ser más inteligente, el humano.

   La principal alteración que se observa es la longevidad, mientras un animal en su vida salvaje vive cierto número de años, una mascota o ganado que conviva con el hombre llega a duplicar o triplicar su tiempo de vida.  Nada extraño si pensamos la cantidad de peligros, hambrunas y enfermedades que ocurren en la vida salvaje y lo comparamos con la seguridad, la atención alimenticia y los cuidados médicos que se le ofrece a los animales cuando están bajo la tutela del hombre. 

   La rebeldía es otra característica clara de los animales que viven salvajes, sin un yugo que les meta en vereda cada día, sin embargo pocos animales bajo la protección del hombre suelen ser rebeldes y menos con la mano que les da de comer. 

   Todo esto que se expone aquí no va más allá de una reflexión fácil y lógica que no aporta gran cosa, pero que pasaría si te dijese que la especie humana es un animal salvaje desperdigado por una esquina de un universo donde otros “humanoides” totalmente criados, cuidados y vigilados dominan gran parte de los universos que ellos mismos crean?

   Desde esta esquina de este universo no vemos nada, pero existen mundos de  humanoides donde los seres viven muchísimos más años, son menos rebeldes y sobre todo han expandido su inteligencia de una manera lógica y natural.  Para estos seres somos un eslabón perdido, somos seres inferiores, pero a la vez nos envidian por nuestro modo de vida salvaje, nuestra inocencia y muchos de ellos se cambiarían por nosotros sin dudarlo.

    Hasta ahora hemos sido invisibles para ellos pero tarde o temprano nos verán.     

 


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