Sube mi temperatura

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Hoy estoy en mi habitación. Te he pensado. Y mis manos frías lentamente comenzaron a bajar por mi cuello hasta llegar a mis senos. Al frío contacto de mis dedos en mis pezones, Me estremecí del frío. Comencé suavemente acariciarlos. Mi otra mano se fue hacia mi boca humedeciéndose entre mis labios, para bajar a mis senos nuevamente humedeciéndolos en su punta. Comencé a acariciarlos en círculos hasta sentirlos firmes. Comencé a sentir un cosquilleo entre mis piernas. Mi cuerpo se estremecía y mi mano izquierda lentamente comenzó a bajar por mi abdomen hasta llegar a mis bragas. Comenzó a deslizarse sobre estas. Separando levemente mis piernas, con la yema de mis dedos comencé a acariciar suavemente de arriba hacia abajo, poco a poco se iban humedeciendo mis bragas, el calor comenzaba a invadir mi cuerpo. Mi respiración agitada y entre cortada comenzaba a sentirse en la soledad de mi casa. Con cada movimiento mi mano derecha apretaba mi seno más fuerte. El ambiente se sentía frío mi cuarto, pero yo estaba muy caliente. Con mis dedos moví mis bragas ya totalmente húmedas. Mi dedo comenzó a entrar tan lentamente que mi cuerpo se estremeció bruscamente al sentir el contacto dentro de él. Poco a poco todos mis dedos fueron entrando. Mi cuerpo comenzó a retorcerse de placer, sentí cómo comenzó a salir un poco de mi humedad…

Caminé hacia él mueble y tomé aquel estuche que ya conoces, y saqué a mi amigo tan firme como siempre…

Lo comencé a mover sobre mis labios húmedos. Se sentía tan frío que me estremecía. Lo puse suavemente en posición y comencé a introducirlo pensando en ti. Mis manos se movían energéticamente pensando que eras tú. Una fuerte contracción se produjo en mi cuerpo y pude sentir toda mi humedad saliendo entre mis piernas…

Agitada aún sobre la cama, con mi mano saqué algo del estuche. Tomé aquel preservativo y se lo puse a mi amigo. Le puse un poco de lubricante y comencé a jugar nuevamente… Pero esta vez en otra parte. Sentía como mi culito se iba abriendo lentamente, cada movimiento eras tú sobre mi cuerpo. Podía sentirte cada momento más adentro de mí. Cada vez era más y más rápido, sentía como todo se revolvía dentro de mí de placer, recordando cada vez que estabas tú dentro de mí.

Mi cuerpo comenzó estremecerse y mi respiración entre cortarse cada momento con mayor intensidad. Sin previo aviso solo recuerdo que mi cuerpo exploto en placer, y mi cama quedó completamente húmeda. Aún con él dentro de mí comencé a sacarlo suavemente...

Mis juegos aún llevan tú nombre…


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