Un Futuro Cierto

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Enviado el , clasificado en Ciencia ficción
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El Departamento de Transferencias comunicó vía neuronal que había dos plazas libres con destino a un trocito de 2089 DC. El mensaje decía que podías acceder a la playa más bonita de Mallorca; mejor dicho, la playa vendría a tí, tal cual sería en aquél momento del futuro.No hacía falta moverse, una proyección de la realidad futura se extendería en tu conciencia y entonces estarías "realmente" allí, aunque no podrías interactuar con esa realidad, sólo observarla.

Amber Suit sintió curiosidad ya que años atrás habia estado trabajando en la isla. Entró en un cubículo lleno de luces dónde se proyectaba el futuro y se sintió como absorbida hacia un túnel negro, girando sin cesar entre retazos de luz amarillenta y oscuridad. De repente estaba rodeada de ingleses borrachos, que subían en grupo por la calle gritando consignas agresivas como "fuckyou, fuckyou...". Aquello resultó ser la calle Punta Ballena, en la localidad de Magalluf. La máquina la había llevado un poco alejada de la playa y además, por la noche. A ambos lados sólo había pubs y bares de todo tipo y en los bordes de la acera, se ponían los tiradores del líquido amarillento para que la bebida fuera instantánea. 

Amber se fijó en un cartel luminoso que anunciaba una batalla en la calle. Estaba programada para las 22:00 y participaban los Hooligans contra los Tiketeros. Ya se había sorteado quién empezaba la gresca y los afortunados fueron los Tikets. Uno de estos le arreaba un botellazo a un Hooli y ahí empezaba todo. Parece ser que los destrozos se pagaban con la recaudación de las entradas. Luego venían los Polis Locales y las ambulancias, (estas últimas estaban cubiertas por un seguro médico pagado aparte) y hacían balance de la situación. 

Bueno, pues cuando todo se hubo acabado y toda la adrenalina y la testosterona se fué evaporando, la peña se dispersó amigablemente, pero los veías que se agrupaban en los grifos de cerveza, esperando a las 24:00 horas para la "Happy Hour"; todo a mitad de precio, pedían una caña y les daban dos, pero si habían recibido muchas ostias en la bronca, les tocaban tres.

De repente, toda la escena de la calle empezó a chispear, igual que la tele cuando no puedes sintonizarla y se ve niebla. Amber, se vió de nuevo en el cubículo que proyectaba el futuro y las luces parecían locas: ¡¡¡FALLO GENERAL!!! leyó en algun sitio.

¡¡¡Crashhh!!! ¡¡¡Boom!!! ¡¡¡Puufff!!!

Se espantó de tal manera que salió de la máquina con los pelos de punta. Alguien vino, parecía ser que era del servicio técnico y le dijo que se habían fundido los plomos de este lado del pueblo, pero si quería volver al futuro, podía ir al bar de la calle Sal Si Puedes y preguntar si se podía usar el cubículo. 

Pero el caso es que a Amber, que había sido camarera en Magalluf, ya no le interesaba la movida de Punta Ballena. Aquello no había cambiado nada, todo seguía igual, a pesar del siglo de diferencia. Eso sí, más ordenadito, todo con horario y programadito...

Miró la hora y ya eran las seis de la mañana, así que se fué a tomar un café con leche y un cruasan al bar de Olgita. Mientras masticaba le llegó un mensaje via neuronal al cortex frontal. Se trataba de publicidad encubierta y ofrecía un viaje a Marte del año 2548 DC, en febrero para ser más exactos, aunque allí el tiempo es un poco diferente. No hizo caso. 

Sin embargo, buscó entre sus neuronas y encontró una oferta para ir al Amazonas del 8155 DC. No lo dudó, envió un fax mental y pagó un nuevo viaje al futuro. Se dirigió al bar dónde estaba el cubículo libre y nuevamente se vió envuelta en el túnel negro girando sin cesar, hasta caer de morros en una superficie de cemento. Aunque sabía que todo era una proyección virtual, puso los brazos por delante para intentar amortiguar un golpe que no existía.

No había un puñetero árbol, todo era cemento y plataformas artificiales de múltiples colores, dónde se asentaban lo que parecían ser edificaciones también de un sin fín de tonalidades fundidas en hierro, cristal y cemento, es decir, en cada plataforma había un número de casas determinado, más grandes o más pequeñas con formas cúbicas cuadradas y rectangulares entrelazadas entre ellas. Las plataformas parecían flotar y moverse lentamente; quizás más abajo estaba la selva.

Amber empezó a deambular por dónde había "caído", se movió entre las edificios y vió formas luminosas de apariencia humana a través de una ventana. Parecían dos mujeres, aunque sus caras despedían una luz intensa, podían notarse los rasgos femeninos. Iban de un lado a otro moviendo energías con las manos, juntando algunos filamentos brillantes y separando otros en porciones, que luego guardaban en pequeños frascos que parecían de cristal.

Amber se acercó y observó con atención: "sonic 110 hz", grabado en un frasco, como si fuera un perfume. En otra botellita ponía: "suco de mamão ao 25% da felicidade", y en la siguiente, "eones atemporales de baja frecuencia". Más tarde supo que se trataba de sustancias para alargar la vida. Parecía que estaba en una especie de laboratorio, porque en el resto de los frascos podía verse grabado su contenido. Sin embargo el grabado, no era comprensible como un lenguaje; más bien era una sensacion de su significado. "Alegria, bien-estar, conocimiento", todos los conceptos fluían en la mente a través de los grabados en los frascos. Pero todas las propiedades energéticas que se embotellaban en los frasquitos iban a un porcentaje determinado. Por ejemplo: "Solidaridad al 45%" o "Empatía al 70%".

Las dos mujeres seguían con sus movimientos, cuando una de ellas se fijó en Amber; no podía creerlo, pensaba que era una casualidad, que ella no era visible y además no podía interactuar en esa realidad, ya que era una proyección, una simulación de la luz y de la forma que se podían extraer del futuro. Sin embargo, la segunda dejó de manejar fluídos con sus manos y entre las dos la tomaron como si fuera un chicle reduciendo su masa energética; notaba como disminuía su tamaño al tiempo que su conciencia aumentaba. Vió la luz original y por un breve instante fué ellas dos como una; indagó en aquel estado hasta que el hecho más nimio la devolvió a su realidad temporal. 

Se había quedado sin crédito...!!!

 

 

 

 


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