Después de la tempestad, llega la calma (1-4 final)

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Todo en sus oídos, no le sonaba a nuevo.  Joshua seguía escuchando todo muy atento.

--El nuevo Universo debe tener 36 Dimensiones. Las cuales deben de dividirse por bloques. Cada bloque debe tener una densidad diferente. Con forme se vaya subiendo de grupo, se debe recuperar ciertas habilidades retiradas, una vez que la esencia descendió a lo más bajo de la materia. Dentro de ese proyecto debe crearse como último, un planeta donde se estudie la maestría de ser un Creador.

Donde empiece siendo olvidado de todo, donde no sepa de donde viene, ni siquiera a donde se dirige. Debe ser soltado de toda atadura de conciencia, debe aprender a discerní el bien y el mal, siendo libres de decisiones por el camino de donde deben caminar. Tiene que ser un planeta donde vayan a estudiar, todas las razas planetarias del Universo que creemos y el de los ya creados. Debe ser un lugar, donde el final, sea crear un Arquitecto, un creador, una fuente o sencillamente un Dios. Este último planeta lo diseñara el Arquitecto Nebadon, y los cuerpos, como el propio planeta debe llevar los ADN de todas las razas de esa galaxia y serán, clones del propio creador.

Llevando en sus células la esencia de quien los  creo. El planeta debe tener vida propia, debe crear y evolucionar como los cuerpos creados en su superficie. Debiendo tener un fractal del mismo creador, para poder expandirse y volverse fuerte, ante los invasores. Tendrá conciencia propia. Sera único en su especie, como sus habitantes, pues serán los únicos que no deben seguir un plan, ni normas, ni una forma de vida, implantada en su inconsciente. Tendrán, libre albedrio. Creciendo y aprendiendo, de sus propias decisiones o de sus errores. Donde el resultado será debido a sus esfuerzos por conseguirlo. Donde deberán empezar a ser imperfectos, para conseguir ser perfectos. Pues no todos los conseguirán en el mismo momento, ni todos tienen la misma habilidad en lograrlo. Pero  los grandes logros, van unidos a grandes esfuerzo. Todos lo verán y lo sufrirán en sus propias carnes, con sus propias descendencias. Porque formaran sus propias familias.

Mientras escuchaba a alguien, que se suponía era el Arquitecto, el que estaba por encima de todos, sintió como algo resbalaba por sus mejillas. Al pasarse las manos supo que no era en el cuerpo actual, si no el de materia orgánica. Como de impulso se despertó, percibiendo que estaba goteando, entendiendo que tenía que buscar un lugar donde resguardarse de la lluvia y buscar alimento para apaciguar los sonidos producidos dentro de su estomago.

Miro a su alrededor y vio que había frutos en un árbol. Los cogió y se resguardo en una cueva que se encontraba a unos metros, tan solo del Ciprés. Mientras llovía, decidió que se quedaría en el bosque, durante un tiempo.

Su mente ya no  producía malos pensamientos. Su corazón noto que se encontraba en paz, con él y con todos los que le hicieron daño de pequeño. Algo le hablaba en su interior. Su pecho se movía como si sus pulmones cogieran mas aire de lo normal, mientras que un susurro resonaba en su mente, como si alguien le hablara con una voz dulce. Miro a un lado, miro al otro y no vio a nadie. Solo se encontraba el con la naturaleza. Cuando escucho como si una voz femenina le susurrara al oído;

--Tu no estás solo, mira cuantos seres vivos están a tu alrededor, ¿cómo ves? Te han proporcionado alimento y un cobijo cuando lo has necesitado.

--¿Quién eres?

--Soy la madre tierra, soy parte de tu cuerpo. Cierra los ojos y respira profundo, como ves te proporcionamos oxigeno para respirar. Mira allí, ¿ves? te proporcionamos alimento para tu sustento. Y ¿si deseas pasar un tiempo entre nosotros?, más adelante, hay una cabaña abandonada. No es de nadie. Fue abandonada, hace mucho tiempo. Si deseas quedarte un tiempo entre la naturaleza, puedes cobijarte en ella y vivir entre nosotros. Me llamo Gaia y todo lo que ves, ha sido creado por mí.

Joshua, decidió quedarse un tiempo en el bosque. Empezó a vivir de lo que la madre tierra le proporcionaba. De vez en cuando, bajaba a los pueblos y poco a poco empezó a intelectual con los habitantes. Al cabo de 2 años, puso una academia, donde enseñaba a comunicarse con la naturaleza. Los enseñaban a meditar, a controlar sus mentes, a leer las estrellas, a vivir más sano y lo más importante, a vivir el día a día, sin miedo al mañana. Sin preocupaciones del futuro. Empezaron a vivir en armonía, todos en un mismo círculo, junto con la naturaleza y las estrellas.

 

                         FIN

 

 


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