Guerra en las Galaxias. Sol y Luna (1-2)

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 Pero lo que más le gusto, es que todos podían llegar a ser dioses y superar a su diseñador, a su fundador, a su creador. Era tanto amor que sentía por su creación, que no le importaba, darle la oportunidad de que ellos por si solos, llegaran a ser arquitectos de una nueva creación, de un nuevo plan de vida.

Pero a lo que le daba más vueltas su pensamiento, siempre era en un amor incondicional, sin perjuicios, sin críticas, sin ver los defectos y por supuesto, sin juzgar los errores de los demás. Un padre que te suelta, te deja libre, te permite aprender y crecer, por uno mismo. Sin ser obligado a nada, ni a nadie y lo más hermoso de todo, poder cambiar tu propio destino, tu propio camino, porque realmente, no hay nada escrito, solo el aprendizaje y el día de abandonar el cuerpo. El andar lo elije uno, junto con sus acciones. Por lo tanto eso conlleva también sus errores y su aceptación a aceptar lo que conlleva eso. Aprender del error...

Ese gran amor nunca lo había conocido, ni nunca lo hubiera entendido, si no le hubieran quitado el velo que lo tapaba y lo hacía vivir una vida de mentiras echas y fabricadas en miles y miles de eones de años. Desde que se apoderaron de la humanidad y de la tierra, en sus primeros días de vida. Desde la destrucción de la Atlántida y Lemunia, intentando destruir todo el proyecto, con la ayuda de Lucifer. La tierra se rebeló y los aniquilo. Joshua cada vez entendía más al creador,  donde nos daba todo por amor, solo por el amor que nos tenía. Aunque algunas cosas discrepaban de él.

A veces pensaba;

--Yo lo hubiera hecho así. Yo hubiera movido aquella pieza o esto lo trataría de aquel modo.  Pero siempre terminaba con imágenes en su mente  de porque un padre no cambia las vivencias, donde  sus hijos sufren. O cuando sus hijos suspenden en los colegios, incluso cuando caen enfermos. No lo hacen porque no pueden. Terminando por entender al creador. Si interfiere, no seriamos nosotros los que pasáramos todo con nota aprobada. Sería lo mismo como si pagáramos o alguien se presentara en un examen con nuestro nombre. Eso sería trampa y sería injusto terminar con una titulación sin haberlo conseguido por nuestros propios medios. Entonces no tendríamos que venir, y mucho menos, hubieran tenido que crear la Tierra. Nos hubiésemos quedado en nuestros destinos y seguir el camino de otro modo.

Se encontraba a punto de salir de una clase de sus talleres y se acordó de su gran amigo Ciprés. Joshua  decidiendo dar un paseo por el bosque, donde descubrió tanta belleza, donde le mostro el renacer de un nuevo día y sentarse un rato para tener una charla  con él.

--Hola mi gran amigo, déjame poner mi espalda junto a tu tronco, permíteme descansar un rato, después de haber tenido unas jornadas de trabajo. Necesitaba el calor de alguien querido, necesitaba el abrazo de alguien que me quisiera por lo que soy. Te echaba de menos, tus visiones y por supuesto tus historias. Cuando de pronto escucho,

--Ven, descansa un rato, daremos un paseo y te contare algo, mientras te lo muestro.

Como de la nada Joshua cayó en un profundo sueño, viéndose salir de su cuerpo y acompañando al ser del Ciprés. Se dirigieron al infinito, al Universo, a la misma galaxia, donde todavía el planeta tierra se estaba formando. Donde todavía era solo un montón de tierra sin vida. Donde su dimensión todavía era muy alta para la vida de la humanidad.  Todavía no tenía Sol, ni Luna y por supuesto tampoco, un núcleo interior. Era un momento, donde los físicos Cuánticos, debatían como producir  la atmosfera, un Sol y la Luna. Para que la futura vida del planeta se ubicara en tiempos, para que la tierra pudiera rotar y para que todo tuviera un principio y un final, en cada existencia de vida creada en aquel lugar.

--Ven vamos a sentarnos aquí. Te voy a contar una historia, te voy a enseñar de donde salió el Sol y la Luna. Escucha bien lo que te cuento, porque no son reflejos, ni invenciones de nadie. Es verdad que fueron creados expresamente para la humanidad. Pero es que todo lo que rodea a la tierra, fue diseñado por un Arquitecto y sus Físicos, junto con muchos seres de varias dimensiones muy superiores, muy elevadas. Lo llevaron a cabo, lo ejecutaron como el ser supremo de la fuente, el creador lo diseño. Empezando a relatar, mientras Joshua escuchaba atentamente, sentado junto a su lado en un meteorito;

--Hace iones, iones de años en tiempo de la humanidad. Mucho tiempo atrás, cuando la tierra aun estaba en proyecto para la creación, ni siquiera todavía se llamaba tierra y mucho menos, Gaia. Se encontraban en guerra las galaxias. Los seres negativos con los positivos. Los seres de sangre fría (aunque no todos eran negativos entre los vivientes del universo de sangre fría, como por ejemplo ENKI). Los oscuros contra todo ser que fuera de luz, ya tuviera sangre fría o caliente.


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