Parábola del Amor

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Hay una leyenda de los indios Sioux, que cuenta una cosa muy bonita e importante sobre el amor, y que yo personalmente, intento tener siempre presente. 

Había en la tribu dos jóvenes enamorados, un chico fuerte y guapo, guerrero de los Sioux y una joven, hija de uno de los caciques de la tribu, que era la mujer más hermosa que nadie había visto jamás. Los jóvenes estaban muy enamorados y  de acuerdo con los permisos que mandaba su tradición, decidieron contraer matrimonio. Antes, como era costumbre, fueron a visitar al brujo de la tribu, el hombre más anciano y sabio de todos ellos y le contaron su mayor preocupación.

-Nos amamos, dijo el joven.

-Y nos vamos a casar, continuó diciendo ella. Pero tenemos miedo, necesitamos un hechizo, un conjuro, que nos asegure que vamos a estar siempre  juntos.

El anciano brujo, miró a ambos y dijo pausadamente. 

-¡Hay dos cosas que debéis hacer!

Ellos se miraron entusiasmados y agarrados de la mano respondieron al unísono. 

-¡Haremos lo que ordene!

El brujo dijo :-seguiréis mis instrucciones.... y dirigiéndose al joven le indico subir a la montaña del norte con un saco y coger un águila con sus manos para bajarlo hasta su tienda. Asimismo, la joven debia subir el monte del sur, cazar un halcón y llevarlo vivo antes de tercer día. 

Ambos jóvenes salieron presurosos y sonrientes, convencidos de que era su única oportunidad de tener ese conjuro y como había ordenado el brujo, antes del tres días, ambos entraban en la tienda, con los pájaros vivos en sus respectivos sacos. 

El joven tomó la palabra y preguntó :-

-¿Desea que le ayude a matarlos para extraer su sangre y así hacer más rápido el hechizo?

El anciano replicó:- No, quiero que con esta cuerda los atéis las patas entre sí, para después dejarlos libres.

Los jóvenes hicieron lo que dijo el anciano, y una vez los dejaron en libertad, ambos pájaros se esforzaban por levantar el vuelo, pero chocaban y caían al suelo. Al final, muy enfadados, comenzaron a picarse y a lastimarse.

El brujo dijo - ¡Este es el conjuro!¡Nunca olviden lo que han visto! Si se atan, solo acabarán arrastrándose y dañándose el uno al otro. 

-¡El amor no es atadura. El amor es libertad de volar ambos en la misma dirección! 

El amor debe ser puro, libre y lleno de confianza y complicidad. Solo así, durará para siempre. 

 

 


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