La esfera 3/8

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Enviado el , clasificado en Terror / miedo
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Salí al porche y empecé a llamarlo, al poco rato una nube de pelo negro aparecio a mi lado -¿donde estabas chico?, ¿ le tienes miedo a los albañiles?, ?Cuando llegan te escondes en casa y cuando entran en casa te escondes fuera?- Le pregunté al animal como si pudiera entenderme. 

El perro me miró, dejo de mover la cola y se sentó, lo acaricie y me dirigí a echar un vistazo a las ovejas 

Cuando estaba cargando el depósito de pienso del corral, aparecieron los albañiles con aspecto cansado, me comentaron que la humedad había llegado a la cimentación , que para continuar era necesario picar, y que podrían demorarse más de lo previsto, les comunique que no había ningún problema y que podían proseguir con el trabajo. 

Efectivamente así lo hicieron, y mientras estaba cepillando al caballo, empecé a escuchar el sonido rítmico del percutor neumático, Blacko que hasta esos momento me había estado acompañando salió disparado hacia la casa y empezó a arañar la puerta de nuevo, seguramente el ruido del martillo lo habría inquietado un poco asi que decidi no darle más importancia. 

El tiempo se me echaba encima, evidentemente no había sido un día productivo, no me encontraba bien, espere a que los albañiles acabarán la jornada para retirarme a mi habitacion, no queria que en el pueblo corriera el rumor de que yo era un vago o un flojo, definitivamente debía de estar incubando algo, así que decidí meterme en la cama y valorar la idea de tomarme el siguiente dia libre.

A mitad de la noche los ladridos de Blacko me despertaron con un sobresalto, me sentia mareado y algo aturdido, 

-¿Que diablos?,¡ Blacko, perro del demonio callate!- No me encontraba de humor para esto Me dispuse a correr la cortina y echar un vistazo. 

-¿pero, que...?.- susurre en voz baja. 

Tres sombras estaban paradas enfrente de mi propiedad sin apenas moverse, me puse de los pantalones tan rápido como pude y me dirigí al armario donde guardaba la escopeta, con las manos temblorosas abrí la caja de cartuchos desperdigado media docena por el suelo, cargue la escopeta y baje atropelladamente las escaleras que retumbaban tras mis pasos mientras mis ojos se adecuaban a la oscuridad, abrí de un portazo la puerta mientras apoyaba la escopeta en mi hombro 

.-¿quien anda ahi?, ¡se que estáis por aquí!,¡os he visto!.- grité sin poder ocultar mi nerviosismo, seguido de un disparo al aire. 

Nada, el más inquietante silencio prosiguió al sonido del disparo, con paso tembloroso me aproxime a donde me había parecido ver a las tres figuras, la hierba estaba removida y pisoteada pero no había rastro de aquellas figuras, nervioso giré mi cabeza en todas direcciones, no ví nada, definitivamente se habían marchado. 

No pegue ojo en toda la noche, pero definitivamente cuando amaneció la cosa no fue mucho mejor. 

Cuando me levanté a la mañana siguiente, con intención de poder encontrar algún tipo de rastro, lo vi. 

Un círculo casi perfecto de piedras blancas como la cal rodeaban mi casa a intervalos regulares mi vivienda, alguien se había tomado la molestia de colocarlas con una precisión casi pasmosa dejando mi casa en el centro.

¿Quién se molestaría en hacer algo asi, y con que propósito?, no le veía la gracia, alguien podría haberse llevado un buen tiro en el culo 

Cuando me encontraba a medio proceso de retirar las dichosas piedras el sonido de un claxon me sobresalto, desde un sencillo motocarro me saludaba la joven veterinaria, asi que deje lo que estaba haciendo y me acerque a ella. 

.-¡Huy! Que mala cara tienes, ¿te encuentras bien.- dijo la joven con aire de preocupación .-Si, no es nada simplemente estoy algo cansado, anoche no dormí muy bien. .-Siento el retraso pero desde que murió el Sr Robles ando hasta arriba de trabajo, vengo por el tema de los análisis 

.-Me alegra que ya estén los resultados, la verdad empezaba a preocuparme, hice lo que me recomendasteis y me he limitado a dejar a la cabra tranquila 

.-En principio todo parece estar en orden, quizás un poco de anemia, ¿ha recibido alguna herida o corte recientemente?.- comentó la joven mientras su mirada se dirigia la montón de piedras que tenía apiladas al ado del pozo 

.- ¡Ah, eso!, si alguien se a dedicado a rodear la casa con esas piedras, estaba quitandolas cuando llegaste. 

.-Es curioso, son similares alas que están en la propiedad del Sr maldonado, las tiene dispersas en su patio formando dibujos extraños 

.-¿El Sr Maldonado?.- pregunte intrigado 

.-Si, es un viejo huraño que tiene su casa ubicada en los alrededores del pueblo que inundaron para hacer el pantano, ese en el que solo se vela torre del campanario 

.-Creo que deberia de hacerle una visita a ese hombre 

.-¿Crees que a sido el, el que te a rodeado la casa con piedras?

.-Si, lo creo.- espete con efusividad 

.- No creo, ese hombre es muy mayor, además está postrado en una silla de ruedas, bueno de todos modos he venido a aquí a revisar al animal, ¿puedo echarle un vistazo? 

Le abrí la puerta del corral y ahí estaba masticando su pienso,levantó la cabeza y nos miró como si nunca hubiera visto a un humano. 

La joven se acercó y empezó a palpar al animal 

.- No veo ninguna cicatriz…. Parece que esta todo en orden por aqui 

.-¡Gracias a dios! Estos animales cuestan un dineral 

La joven me miró críticamente, como si ese comentario no le hubiera gustado .-Bueno, creo que ya he acabado por aquí, será mejor que me marche, tengo mucho trabajo por hacer. 

 

 


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