CON LA PERSONA DESEADA (y 2)
Por Eunoia
Enviado el 21/08/2025, clasificado en Adultos / eróticos
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CON LA PERSONA DESEADA (y 2)
(Continuación)
Le sonrió.
—¿Las dos viéndonos?
—¿Quieres...Te pone más...? —le pregunto.
—¿A ti, no...?
—Ajá —confirmo, mientras me acomodo sobre el parquet, con los cojines bajo mis nalgas, como ella, y con los almohadones de flores en la espalda.
Me meto los dedos en la boca y los lleno de saliva. Luego los introduzco de una en el chocho: está todo lleno de líquido, y los dedos se hunden hacia el fondo hirviente de mi vagina sedosa. No puedo evitar un gemido.
—Así, cielo —dice Pilar-. Me gusta ver cómo te pajeas. Hace que me ponga al límite —Vuelve a clavar los suyos en la vagina y se apoya en los codos incorporándose un poquito, para poder ver mejor cómo me masturbo— ¡Ábretelo, Berta! —pide.
Saco los dedos cubiertos de una capa gelatinosa de flujo. Y abro mi higo ardiente para que Pilar lo contenple. Me inunda la gana de manosearlo y correrme ya mismo delante de ella. El mío tiene la raja más cerrada entre los labios que el suyo. Estiro de ambos lados, con el felpudo entre los dedos, y la carnecita se abre suave y melosa. Pilar deja escapar un gruñidito de placer.
—Me gusta tu coño —vuelve a decir. Lo sé perfectamente. Cuando me lo toquetea. Cuando me lo besa. Cuando su lengua se abre paso entre los labios internos, ocultos...¡es delicioso..., ah, notar la punta de su lengua hurgando mis entrañas...!
Lo abro al máximo y elevo el culito para que pueda verlo mejor. Pilar tiene los dedos dentro del suyo y se masturba con rapidez. Jadea claramente.
—Me gusta —insiste con voz entrecortada— tu coño velludo. —Ahora, cierra los ojos y cesa de follarse—. ¿Te gustaría que te lo coma?
Ahora, eso me ha puesto a punto de llegar al clímax. Sólo de imaginar que Pilar me oliera, me saboreara el chocho, que me metiera la lengua dentro, hasta donde llegara su lengua...que se tragase mis flujos y yo la observará mientras lo hacía... ¡Seguro que su lengua lamiendo mi clítoris me produciría otro de los mejores orgasmos de mi vida!
De repente, Pilar grita cuando se viene. La potencia de su orgasmo hace que los muslos se abran y cierren repetidamente. Me acerco a ella y le bajo el sostencito (las tetas de Pilar son pequeñas, aunque duras y con unos pezones largos y gruesos, tiesos y rosados). Mientras ella sigue con los espasmos juego con las dos bolas tiesas y duras. Le he puesto el flujo de mis dedos sobre los dos y los acaricio. La oigo gemir largamente, una y otra vez. Vuelve a tumbarse y me deja chupar y lamer las tetitas. Sus manos abren el chumino y comienza a masturbarse de nuevo: ahora la perla está brillantemente lubricada.
El ver de nuevo las manos en su coño me pone a cien. Un escalofrío de placer y de intenso deseo me recorre y noto esa deliciosa tensión preorgasmo en mi chocho.
Succiono sus pezones mientras jadeo sonoramente. Pongo mi mano sobre la suya y hago parar su autoestimulaclón. Entrelazo mis dedos con los suyos y recorro con mi lengua su ombligo, deseando devorar su sexo. Oigo sus gemidos que se confunden con los míos cuando me acerco a su vulva. Sus piernas se abren dejándome paso para el deleite.
Estoy tan mojada que noto mi propio flujo escurriendo por mi entrepierna. Mordisqueo su sexo, meto la lengua en su raja y noto pequeños espasmos. Succiono su clítoris con mis labios y tras un intenso sonido gutural siento su orgasmo en mi boca. Es tan placentero que me corro con ella sin darme cuenta, sin poder contenerme. Todo mi cuerpo late sin parar, mientras ahogo mis gemidos en su coño, y sin querer que aquello termine me pierdo en mi propio deseo.
Cuando al rato levanto la mirada, veo la forma en que me mira, con sus ojos verdes que me sonríen, y a la vez me excitan tanto que me hacen retornar al punto de partida del deseo. Quiero que me folle, seguir jugando un poco más... Meto la mano en mi bolso mientras le guiño un ojo y saco mi dildo rosa palo. Ella lo agarra presa de un instinto animal y lo chupa. Lo mete y lo saca de su boca mientras me mira deseosa. Yo no puedo aguantar más ese movimiento de sus labios y acercándome a su oído le suplico que me folle.
Tras sacarlo de su boca, me frota la vulva con él, arriba y abajo. Mis ganas de sentirlo dentro son brutales y aguanto como puedo mi corrida... "¡Aún no!" Ese juguetito duro llega a mi agujero y se me escapa un intenso jadeo. Oigo su respiración entrecortada durante un milisegundo mientras aquel falo entra y sale tan rápido que me hace perder el sentido. La tensión me invade y cuando noto su otra mano en mi clítoris me corro brutalmente; mis piernas tiemblan sin control y mis jadeos son tan sonoros que no escucho nada más.
Cuando recupero la noción espacio tiempo, escucho el chasquido de sus dedos entrando y saliendo de su coño mientras disfruta de su autoestimulaclón tras hacerme alcanzar la cima del placer. La beso dulcemente y la acaricio despacio, mientras noto como su respiración se relaja y ambas disfrutamos abrazadas la una de la otra, sin prisa..., porque el tiempo no importa cuando estás con la persona deseada.
(Fin)
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