La vi ensartada en otra verga 4

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Los tres tirados en la cama. Desnudos. Agotados. Mi novia, mi amigo y yo. Nuestro primer trío. El cuarto apestaba a sexo. A panocha recién cogida. A semen, a sudor. A verga, huevos y culos. Todos respirando lentamente después de nuestro último orgasmo. Terminamos la sesión haciendo una daisychain... un trencito... mi novia mamaba la verga de mi amigo, él mamaba mi verga y yo chupaba la panocha de mi novia... y también habíamos hecho varios cambios de esa posición. No nos venimos al mismo tiempo, pero fueron pocos segundos de diferencia... primero mi amigo soltó su semen en la boca de mi novia... poco, ya casi no tenía... sus huevos estaban secos. Mi novia se retorció en mi boca y yo chupé un poco más fuerte su clítoris y le metí otro dedo entre el culo y sentí los espasmos de su orgasmo, apretaba su panocha contra mi cara y sentía su culo "morder" mis dos dedos. Y eso hizo que yo soltara mi semen en la boca de mi amigo... y sentí que también saqué muy poco semen, pero el orgasmo fue muy rico. Nos fuimos separando lentamente y acostándonos y mi novia quedó entre mi amigo y yo... así que hubo caricias suaves de todos para todos... mi novia agarraba suavemente la verguita de mi amigo con una mano y con la otra la mía. Yo le sobaba una teta a mi novia y mi amigo jugaba con el matorral de pelos del pubis de mi novia.

Estuvimos así unos minutos... y de nuevo nos dieron ganas de orinar. Y como ya lo habíamos hecho varias veces en esas ocho horas que estuvimos en el motel, fuimos al baño... los tres juntos... otra vez. Y directamente a la ducha... y nos volvimos a orinar. Y es que las lluvias doradas siempre han sido parte de mi vida sexual... y cuando cogía con mi amigo, antes de tener a esa novia, nos orinábamos y eso nos encantaba... y nos empapábamos de orina, nos tocábamos los cuerpos mojados, chupábamos la orina de nuestros cuerpos... e incluso nos orinábamos directamente en la boca. Y eso nos fascinaba. Y cuando empezamos a coger con mi novia, yo le enseñé el placer de orinar a otra persona y ser orinado... y eso le encantó.... y las lluvias doradas nunca faltaron en nuestros encuentros sexuales... ni como pareja ni con otras personas.

El encargado del motel nos dijo que ya era hora de irnos, así que no tuvimos más que levantarnos y vestirnos, después de una rápida ducha... para quitar (si es que se podía) la peste a sexo, semen, culos, saliva, sudor... y orina que teníamos en nuestros cuerpos. Ya en el motel habíamos platicado bastante de todo lo que hicimos y nos encantó, así que habíamos acordado que seguiríamos haciéndolo y repitiendo los tríos tantas veces como pudiéramos. En el carro casi que íbamos en silencio y oyendo música... realmente agotados... y cuando dejamos a nuestro amigo en su casa, mi novia le dio un gran beso con lengua y le agarró la verga y se la apretó... y bajando su cabeza le dio un beso al bulto... mi amigo se reía de la ocurrencia de mi novia... y él le agarró las tetitas con una mano y se las apretó, y la otra mano la metió entre las piernas de mi novia y sobó su coño por encima de su ropa. Y así se despidieron ellos. Pero como era muy tarde en la noche y no había nadie, cuando nos despedimos con mi amigo, él dijo un sincero "gracias" y yo le dije "a ti"... y nos dimos un fuerte apretón de manos... y acercando nuestras bocas, nos besamos con bastante lengua y quedamos con la boca llena de saliva. Mi novia se reía de eso. Y él entró a su casa.

Ya solos mi novia y yo, en el carro, volvimos a platicar de todo lo que pasó... y hablamos detalles de lo que sentimos y pensamos... por supuesto que mi novia ya había cogido con los dos novios que tuvo antes que yo, así que el cuerpo masculino no le era nada desconocido, así como los olores y sabores sexuales (cosa que me encanta de ella) pero coger con mi amigo, delante de mí, fue otro nivel. Eso la calentó mucho más que el solo hecho de coger con otro... y mi novia a partir de ese momento soltó su lado exhibicionista... y yo el mío, voyerista. Me dijo que coger con mi amigo no había sido diferente de coger con sus novios... o conmigo... pero que la diferencia que la disparó fue que cogimos en trío... y que él y yo también cogimos. Que haber sido participante y al mismo tiempo espectadora fue algo diferente y que le encantó. No sólo exhibirse ante mí, sino verme a mí con otro... y que quería volver a experimentarlo... con otros hombres... y con mujeres. Y que era más que justo para ella y para mí, que pronto tuviéramos un trío con otra mujer... y después con todas las personas que pudiéramos. Así se abrió nuestra época de total lujuria. Mi novia me dijo que ahora que ya había probado cuatro vergas... quería probar muchas más. Y eso a mí me encantó y le prometí que haríamos todo lo necesario para que ella pudiera probarlas.

Los siguientes cuatro días, nos veíamos con mi novia como siempre. Y estábamos más cariñosos y comunicativos que antes. El trío con mi amigo había reforzado nuestro noviazgo. Y en esos días platicamos muchísimo de todo lo que pasó. Incluso recordamos detalles que no nos habíamos dicho... pero lo cómico, es que en esos días no tuvimos sexo... el trío nos dejó agotados. A mi novia todavía le ardía un poco la panocha y el culo, de tanto que nos la cogimos... y le dolía la quijada de lo mucho que tuvo abierta la boca para mamarnos las vergas. Y yo también todavía tenía un poco irritada la verga y me dolía la quijada -siempre me pasa- por mamar mucho tiempo la verga de mi amigo... y sentía la lengua irritada de lo mucho que los mamé a los dos. Así que usamos parte de esos días para planear qué haríamos ahora... ¿Otro trío con mi amigo? ¿Un trío pero con otro hombre? ¿Encontrar una mujer para un trío con ella? ¿Quizá una puta? ¿Una amiga? Y como cosa rara, aparte de besarnos y hacernos cariño, con mi novia ni nos pajeamos... ni juntos ni estando solos. Así de saciados nos dejó el trío.

Pasaban los días y no encontrábamos una mujer para coger, llegó el fin de semana... y nuevamente nos fuimos al motel con mi amigo. Y así por los siguientes dos meses. Hasta que un día se dio la oportunidad con una mujer... pero primero mi novia tendría que coger sola con ella y después convencerla del trío... no era un proceso fácil ni rápido... fue con una amiga, excompañera de colegio... y las cosas entre ellas se dieron solas y muy fáciles... así fue la primera vez de mi novia con una mujer.

Pero eso será para otra historia.


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