Todo año se mide igual
Por Aurora boreal
Enviado el 31/12/2025, clasificado en Amor / Románticos
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El año que termina no se va solo: se despide cargando todas las formas del amor. El que gritó y el que calló, el que llegó sin aviso y el que se fue dejando eco. Amor que fue abrazo, mensaje a medianoche, paciencia aprendida, ausencia que enseñó a querer de otra manera.
Amó el año viejo en plural. En los amigos que sostuvieron días torcidos, en la familia que fue refugio y tormenta, en el amor propio que costó conquistar. También en el amor que no se dio, en el que dolió, en el que se quedó a medias, porque incluso ese supo dejar lecciones escritas en el pecho.
Cuando el calendario cambia, el año nuevo no irrumpe: espera. Observa. Llega con la humildad de quien sabe que amar no siempre es quedarse, pero sí intentarlo. Trae espacio para amar sin miedo, para amar mejor, para amar distinto. Para volver a creer, o para descansar del creer.
Y así, mientras uno se va agradeciendo y otro comienza prometiendo poco pero sincero, el amor sigue siendo el hilo invisible que une los finales con los comienzos. Porque al final, todo año se mide igual: por cuánto se amó… y por cuánto aún queda por amar.
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