
Hija: —Padre, vengo a confesar, no sé si habré pecado. En el cumple de mi novio algo raro me ha pasado.
Cura: —Cuéntame qué te pasó para que estés dudando. Los cumples son peligrosos y se termina pecando.
Hija: —Mi novio me separó del resto de la gente. Me dijo: «Ponte cómoda, que te pondré caliente».
»"Relájate y disfruta, que te va a encantar. Yo sé lo que te gusta y te lo vas a chupar
»La sacó del pantalón, redondeada y brillante. Nada más verla así, me enamoré al instante.
»Me la metió en la boca, no me pude resistir. Empecé chupa que chupa y el líquido empezó a salir.
»Una tentación terrible, no paraba de chupar. Era tan dulce y suave... ¡Y muy fácil de tragar!
»De tanto chupa que chupa, mi cuerpo estaba caliente. No pude resistir más y caí al suelo, inconsciente.
»Cuando pude levantarme comprendí mi locura. Me dije: «Esto que sobra, se lo llevaré al cura».
»Como sé que le gusta, siendo usted el párroco mío, para que sienta placer aquí se lo he traído.
Cura: —No entiendo nada de lo que me estás contando... ¿Cómo sabes que me gusta lo que tú estabas chupando?
Hija: —Sé que le gusta el licor, no nos vamos a engañar. Es crema de licor fuerte... ¡Y usted la va a chupar!
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales