Stop-Loss : parte nueve " corazón confundido "
Por Teulfelsaugen
Enviado el 05/02/2026, clasificado en Intriga / suspense
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Santiago, Marzo de 1996.
la oficina del gerente general de la inversora Ética, Maximiliano Etcheverry, estaba ya cansado, sentado en su sillón con la espalda recostada en el respaldo, los anteojos ópticos en el escritorio, el periódico del dia doblado en el rincón derecho bajo de este la taza del cuarto café del dia, al otro costado un portaretratos donde estaba la fotografía de su esposa fallecida Ester y su dos hijos y la hija, fue sacada hace dieciocho años atrás, ahora su esposa falleció hace tres años y sus hijos uno trabaja en la gerencia de un banco otro esta en Seattle y su hija trabaja como enfermera en una Clínica, delante de esta la cajetilla de Lucky Strike con cinco cigarrillos y al lado en el cenicero dos cigarrillos consumidos, con las manos en la cara se sentía agotado, el teléfono sonó, con desánimo contestó
-Si Jazmín -
- señor, tiene una llamada de Concepción, de parte de Fernanda Gundensen- al escuchar eso Maximiliano se sentó recto y contestó.
- Señorita Gundensen ¡ mucho gusto escucharla!..gracias mi pequeña ¿ para que me llamas? no no hay problema le dije que su proyecto será una prioridad ¡que!..es que es mucho dinero mi pequeña, pero... no es que no llego nada, espera- Maximiliano se levantó y encontró un fax al lado de la máquina, volviendo tomo el teléfono.
- si llego y... pero ¿ estas segura lo que me dices? si , pero... segura ¿ sabes que es un riesgo para ti? entonces no solo te daré lo que me pides, te daré más del doble y te nombrare representante de la empresa Ética en Concepción si confío mucho más en ti que en Emilia- dijo Maximiliano.
Concepción, Mayo de 1996.
Martín Zurita, el Barman qué llevaba años en el bar trataba de mejorar sus técnicas y rapidez con los tragos, avisando a casa que llegaría más temprano al trabajo aunque la razón fue escapar de una discusión que tuvo con su novia Pilar, porque el sentía que por su culpa la relación pronto terminaría, asi que trataba de despejar su mente en el bar, pero nada le resultaba pues no tenía concentración, asi que puso un cubo de hielo en un vaso tumbler pero su mente seguía bloqueada asi que puso las manos en el mesón mirando el vaso con hielo, hasta que unos pasos ligeros seguidos por una voz rompió su estado melancólico.
- ¿todo bien? de inmediato miro hacia su costado derecho, a la entrada de la barra estaba Fernanda, vestida con un pantalón de cuero negro y una polera elastica color blanca con franjas horizontales azules, su cabello rubio ondulado suelto, empezó a caminar hacia el Barman, este sintió como si estuviera en una piscina con agua y hielo, solo atino a jugar con el cuello y las mangas de la camisa negra, su nerviosismo delataba lo que no quería aceptar que estaba locamente enamorado de su jefa y aunque su mente quería poner freno de mano,ya que el corazón apretaba el acelerador a fondo y se dirigian a un abismo, amaba a Fernanda con todo el corazón pero sabía que no podía estar con ella y menos perder este empleo.
- disculpe señorita Gundensen-
-¡ja, ja,ja! por favor no me digas señorita Gundensen, mírame soy unos años más joven que tu, dime Fernanda- los ojos se Fernanda se dilataron y bajando la mirada empezó a pasar la lengua por los labios, luego miro a Martin con una mirada que transmitía paz y calma, el silencio reino por unos segundos.
- ¿ estas inventando un trago?
- bueno, yo, no puedo, osea quiero, no puedo- dijo Martin queriendo callar ya que no podía formar frases coherentes-
- oh ¡ mira invente un trago! dijo Fernanda actuando alegre, como una quinceañera, tomó el vaso el hielo lo puso en la coctelera,coloco una medida de pisco, jugo de arándano, vodka y goma, cerrando la coctelera, pero casi se le cae, Martin toma la coctelera y empieza a agitarlo con profesionalidad y hecho el coctel en el mismo vaso tumbler, abriendo un arándano lo inserto en un mondadientes y lo coloca en el trago, le entrega el vaso a Fernanda pero ella le dice que lo bebiera y diera su opinión, Martin toma el trago y quedó impresionado - esta realmente bueno-
- ¿lo dices de verdad o solo por que soy tu jefa? Martin sonrie y. le pasas el vaso.
- solo pruebalo- Fernanda toma del vaso. si esta muy bueno ¿ y que nombre le darás al trago?
¿yo,pero tu lo inventaste ?
- bueno ahora te lo regalo- le dice Fernanda, Martin mira fijamente a su jefa.
- le pondría corazón confundido- la economista mira fijamente al barman alejándo lentamente el vaso de los labios-
-¿ por que lo dices?
- porque a veces se el corazón se mete en problemas. más y no sabe que hacer- Fernanda sonrie.
- a todos no ha pasado y hay que saber que hacer-
- entonces ¿que hago? por que me enamore de una mujer que no puedo tenerla-
- realmente no se - responde Fernanda dejando el vaso en la barra, en ese momento Martin le toma el mentón y girandole la cabeza le da un beso a Fernanda, ella trató de alejarlo empujándolo pero al final termino abrazando al barman, deborandose en un beso muy apasionado las manos de Martin empiezan a recorrer el contorno de los glúteos de Fernanda.
Concepción, abril de 1996.
en un tibio mediodía de miércoles, Fernanda vestida con calzas negras, botines café caoba, blusa blanca y casaca color arena, con el cabello tomado por un colet grande miraba las terminaciones de una casa tipo chalet de cuatro dormitorios un estudio, cuartos pequeños, cocina y dos baños el chalet estaba ubicado en el barrio victoria, el hombre cincuenton quien miraba a Fernanda la cual llevaba una gran cartera color marrón, el hombre de un metro y setenta y ocho de estatura quien tenía una carpeta color rojo en sus manos miraba de forma hastiado por la actitud fría y casi prepotente de Fernanda esta empieza a hablar girando para mirar al dueño de la casa.
- bueno estamos de acuerdo del precio de la casa ¿no?
- si ¿por que lo repite?
- por que no quiero que salgan "sorpresitas" de última hora
- ¡me esta insinuando que soy un tramposo!
- no yo solo hago negocios, solo que el precio es muy bajo, en Santiago una casa así está a cincenta y ocho millones- -es que no va a comparar a Santiago con Concepción-
- bueno vayamos al notario para concretar la venta de la casa a cuarenta y dos millones de pesos- al terminar la venta el hombre con un maletín con el dinero se sube a un Peugeot 405 del año pasado color rojo, la señora lo esperaba en el asiento del copiloto.
- ¿vendiste la casa a la cabra chica?
- si era típica niña de clase alta de la capital, bien pesaita cuando expropien el barrio se irá llorando a Santiago- dicho esto se marcharon, una hora después Fernanda quien giraba en el estudio de la casa con felicidad dijo.
- esta será la sede central de la fundación " walkirias "-
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