EL CASO DEL HOMBRE MEDIOCRE 2 (FINAL)

Por
Enviado el , clasificado en Intriga / suspense
36 visitas

Marcar como relato favorito

La inquieta Marta decidió hacer una visita a su tía Elviria para indagar por su cuenta sobre el asesinto de  aquel infeliz  a pesar de que sabía  que su seguridad personal corría un riesgo.

Su tía la recibió en su domicilio que estaba situado en un barrio céntrico de Barceelona con toda la naturlidad del mundo, y le ofreció una Coca-Cola.

-¿Sabes tía? No me puedo  quitar de la cabeza  a tu pobre marido - le dijo la chica a su parienta cuando estuvieron juntas- ¿De verdad eras feliz con él?         

- Bueno, la felicidad en una pareja siempre es relativa. Hay momentos de todo - repuso Elvira-. Él siempre tenía muchas atenciones conmigo. Se puede decir  que me llevaba en bandeja.

-Entiendo. Él siempre estaba pendiente de ti. Tanto es así que se hacía pesado. ¿Verdad?

-Un poco sí. Lo cierto es que llegó un momento en que me sentí como en una cárcel. Era un buen hombre, pero también un tipo aburrido. No quería ir a ningún espectáculo, ni tampoco le gustaban mis amistades.

¿Y qué hiciste tú?

- Preguntas demasiado, niña - la reconvino su tía Elvira.

- Digamos que tu marido era un marmota, con el que no te sentías del todo bien a pesar de sus cuidados.                    - ¡Bueno1 Yo le dije que no éramos compatibles y que lo mejor era que nos divorciáramos, pero él se ponía a llorar como un niño, y no quería separarse de mi.

- Y por eso decidiste acabar con él.

- ¡Oye niña¡ ¿Qué insinuas? ¿Que yo maté a tu tio? - se ofendió Elvira-. ¡Yo no soy una asesina! Y si vuelves a acusarme de tal cosa te echaré de mi casa. Además, tú no tienes ninguna prueba para que me culpes de la muerte de mi marido.

- Nadie de la familia tenía nada en contra de tu pobre marido, menos tú. Y es cierto,tú no asesinaste materialmente a mi tío, pero bien pudiste contratar a un sicario para que lo hiciera por ti. Vuestro fallo ha sido el haberle dejado el dinero en la cartera. De haberle quitado la cantidad de pasta que llevaba encima, todo el mundo hubiese dado por supuesto que el móvil del asesinato había sido el robo.

Elvira palideció ante la hipótesis de su sobrina, y por fin se hundió en la desesperación.

- Yo... yo... no quería llegar tan lejos. Tu tío era un hombre muy mediocre, y quería que todos fuésemos tan vacíos como él. Su bondad no era más que el dominio de la gente anodina.Y para cambiar de vida necesitaba quitármelo de encima.

Marta temió que ahora que ella había descubierto el delito de su tía que ésta la atacara, pero  se quedó quieta sin mover un músculo.

- En Internet, miré una página prohibida y entré en contacto con varios sicarios. Me costó muy caro, pero conseguí  negociar con uno que hizo el sucio trabajo por mi. Desde entonces no consigo conciliar el sueño, y tengo la impresión de que el espectro de tu tío me persigue a todas horas. No vivo en paz.

- Comprendo - dijo Marta-. Si  quieres recuperar la paz, te aconsejo que te entregues a la Policia.

De súbito Elvira se rió de una manera histérica que heló la sangre de Marta, se dirigió a la ventana  que era de un quinto piso, y exclamó poco antes de saltar al vacío.

-¡Eso jamás niña entrometida!

Posteriormente en aquella familia nunca más se mencionó el caso de aquel asesinato. Era algo como si perteneciese a otro mundo.

                                                                  FRANCISCO MIRALLES PÉREZ

 


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed