Mi Luis (mocoso)
Por Silvia Solano
Enviado el 14/02/2026, clasificado en Amor / Románticos
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Luis (mi mocoso, me encantaba decirle así): tenia 17 años en ese entonces, ojos rasgados de un color café obscuro muy bonitos … su nariz pequeña bien perfilada, con lunares en su carita alargada y delgada (tenía más rasgos de mujer que de hombre), cabello muy lacio y negro ... tiene una boquita pequeña con labios carnosos (sentir sus labios sobre los míos se volvió mi adicción), cejas gruesas siempre bien depiladas, con una estatura promedio de complexión muy delgada…(gigante para mi ya que soy una pulga)
Aún siento que paso ayer… este chico sin duda fue lo mejor en mi vida, tarde mucho en darme cuenta, muy tarde ya, no crees?
Yo tenía 18 años, trabajaba en un restaurante de comida rápida adoraba ese trabajo, aunque era mil usos y me daban unas aporreadas los clientes, ese restaurante era más mi casa que mi trabajo.
Este chico llamado Luis (mocoso) trabajaba en un auto lavado al lado de donde yo trabajaba; lo conocí por un amigo en común, muñeca, ese era su apodo, nada agraciado el chico pero con un corazón enorme, cada que pasaba por las mañanas muñeca me compraba una coca y un gansito (ahora no los puedo ni ver) fue así que poco a poco creamos una bonita amistad e intercambiamos números telefónicos; es ahí donde entra el mocoso (eran súper amigos) y al ver que muñeca ( no recuerdo su nombre) tenía el valor de hablarme, el también comenzó a hablarme y regalarme golosinas (creo que así es como me compro y comenzó a ablandar este corazón de piedra) no recuerdo bien cómo pasó, pero también tuvo que ver mucho una compañera de trabajo que andaba de cupido, la cual salía con un señor del auto lavado, recuerdo que la primera vez que Luis (mocoso) me habló realmente fue para invitarme a dar la vuelta yo acepte sin problema alguno, el chico era lindo y atento así que no vi el problema en salir con él, eso sí era un año menor que yo (estaba obsesionada con la edad y sentía que era mucha la diferencia entre él y yo, ese fue mi primer error).
la primer cita fue de imprevisto saliendo del trabajo, fue un fin de semana ya que esos días el salía temprano y yo también… realmente me sentía muy nerviosa con el, pero nunca deje que mis nervios me dominarán o eso creo yo, aquella tarde caminamos por una avenida y cruzamos una plaza la cual llevaba a un callejón no muy transitado, el paro de golpe y se puso frente a mi cara y sin permiso alguno me dio un beso el cual no desprecie (aventado el chico, eso sin duda era lo que más amaba de el).
Mi estómago tenía una fiesta dentro, estaba muy nerviosa y no sabía cómo reaccionar, yo sentía que mi boca temblaba de los nervios …
El beso lo hizo más prolongado al tomarme de la cintura y acercarme más a el, tanto que podía percibir su perfume (me gustaba mucho como olía siempre) besó mis labios como sino hubiese un mañana, como si su vida dependiera de mantener su boca atada a la mía y yo definitivamente estaba encantada de sentir sus labios (moriría por probar nuevamente sus besos aunque sea una última vez).
El beso termino me toma de la mano y seguimos nuestro camino hasta llegar a la playa ( yo amo la playa es de mis lugares favoritos, se convirtió en nuestro lugar favorito)entre plática y besos el camino se nos hizo muy rápido, fue muy divertido y bonito pasar el resto del día en su compañía le conté de mí y mis pasatiempos mientras el prestaba atención a todo lo que le decía (solo el se ha detenido a escuchar lo que pienso y quiero sin interrumpir con una historia de el o algo que me obligara a quedarme callada y mejor no seguir con mi platica) después de que termine de hablar el me contó un poco de su vida, y me di la oportunidad de conocerle más.
Bajamos a caminar a la playa pero esa caminata se convirtió en un mar de besos bajo la luz de la luna poco faltó para tener relaciones ahí en medio del mar y la arena, pero no pasó lo que tanto estábamos deseando (es que yo aun era virgen e inocente hasta cierto punto).
La noche se hacía más espesa y yo tenía que llegar a casa…
Asique no había más tiempo que perder y emprendimos nuestro camino a mi casa, espero a que entrara y se marcho.
Entre con tanto silencio y cuidado para no despertar a mis padres porque si no se me armaría una bronca por llegar tan tarde del trabajo si se suponía que yo salía temprano…
Por suerte mis padres no se dieron cuenta, solo mi hermano que estaba pegado a la ventana viendo quien me estaba llevando (era un chismoso y con eso ya tenía para chantajearme a su antojo).
Estaré subiendo por partes este capítulo... Gracias por leerme (si lo requieren completo contactame y te mando el PDF gracias ?)
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