Soy swinger desde siempre
Por AlexMx666
Enviado el 24/02/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Los que han leído mis historias saben que con mi esposa somos swingers desde hace más de 20 años. Pero en realidad yo lo he sido desde muchos años antes... y ni siquiera lo sabía ni conocía esa palabra o lo que significaba. Es más, fue a los pocos años que el movimiento surgió como tal en los EEUU.
Por supuesto que los tríos, intercambios de parejas, orgías, etc. siempre han existido; pero no fue hasta mediados de los 80s y principios de los 90s que ese lifestyle se volvió un "movimiento organizado" y de moda... no sólo en EEUU sino en todo el mundo. Lamentablemente ahora cualquiera se dice swinger o cree serlo... pero no. Hay reglas, normas, estructuras, disciplinas que guardar; y no hay que confundir ser swinger con ser promiscuo y coger con cualquiera o dejar que se cojan a la esposa con tal de poder coger con otra mujer. Conlleva ser voyer y exhibicionista, cumplir fantasías de la pareja, ser antimachista y antifeminista, creyente de la libertad y la individualidad de cada persona, y respetarla.. TODO EN PAREJA. Y en muchos casos ser bisexual, tanto mujeres como hombres. Libres de dogmas, paradigmas y creencias esclavizantes como la religión. Si no se es así, lo que se haga sexualmente, será un fracaso seguro. Y cualquiera puede coger con otras personas, pero no todos pueden ser swinger.
Entrando a mi historia. Comenzó con mi segunda novia, Marlies. Éramos muy jóvenes y desde el inicio tuvimos sexo oral, manual, vaginal y anal. Pero cada día el fuego sexual se encendía más en los dos. Comenzamos contándonos nuestras experiencias sexuales y de las parejas que habíamos tenido... y con los detalles más explícitos que podíamos (los dos ya habíamos tenido sexo con otras personas antes de ser novios). Y eso nos encendía. Así se disparó el deseo de "ver y ser visto"... los dos nos renocimos voyers y exhibicionistas. Yo siempre he amado que mis parejas me cuenten lo que hicieron sexualmente con otras personas y yo contar mis experiencias. Así que empezamos a experimentar con que mi novia fuera "vista" en diferentes grados de desnudez por otros hombres; además yo enseñaba sus fotos desnudas y cogiendo conmigo, a mis amigos... e incluso a casi desconocidos. Y me fascinaba su reacción... y hasta noté en muchos que se les paraba la verga dentro del pantalón. Y todo eso se lo contaba a mi novia... y ella estallaba de placer... ya fuera cuando me la cogía y le contaba o cuando ella se pajeaba pensando en esos hombres que la habían visto desnuda. Además, en esos tiempos, en el motel mirábamos porno... mucho porno... y lo que más nos excitaba eran los tríos y los intercambios. Ya fueran HMH o MHM... y como mi novia ya sabía que mi primera experiencia sexual había sido con un compañero de colegio, y que me encantó... lo más natural fue que cuando hablábamos de hacer un trío (siempre fantaseando) fuera con otro hombre. Pero Marlies también deseaba coger con otra mujer... así de morbosa era. Y por supuesto, que de la fantasía pasamos muy pronto a desear que los tríos y los intercambios que tanto nos calentaban, se hicieran realidad.
En pocas semanas Marlies y yo tuvimos nuestro primer trío con otro hombre. Fue con Gustavo, el que me inició en el sexo. Así que la bisexualidad entre él y yo, estaba asegurada, y Marlies estalló de placer... no sólo cuando Gustavo se la cogió sino cuando él y yo también tuvimos sexo frente a ella. Y esos tríos siguieron por muchos meses. Pero entre trío y trío con Gustavo, quisimos más... un trío con una amiga de mi novia, Sonia. Y fue maravilloso, yo con dos mujeres al mismo tiempo... y ellas cogiendo como verdaderas lesbianas. De los tríos, quisimos hacer intercambios... y el primero fue con Sonia y su novio. Y nos encantó. Y por los siguientes 3 años seguimos incrementando cada vez más el "menú" sexual de nuestro noviazgo... con más hombres y mujeres. Casi todos amigos de ambos.
Después de Marlies tuve otras dos novias, pero con ninguna hice lo que con Marlies... sí tuve sexo con las dos, y muy bueno, pero totalmente convencional. Pero extrañaba ser "swinger". Era como estar "incompleto" sexualmente. Y no fue que ellas se negaran a hacerlo. Es que fueron noviazgos muy cortos y nunca evolucionaron del sexo convencional. Pero tengo la casi certeza que si hubiéramos sido novios más tiempo, ella también hubiera llegado a hacer "algo" de lo que me gusta. Pero nunca lo sabré.
Fue hasta que conocí a la que ahora es mi esposa que realmente la vida swinger entró en nuestra historia. Y lo que viví con Marlies se repitió casi igual. Excelente comunicación, honestidad, conocer el pasado sexual de ambos... y que todo eso nos volviera locos de placer. La diferencia fue que cuando le conté a la que sería mi esposa, pero en ese momento era mi novia, lo que hice con Marlies, con todos los detalles... con pelos y señales... incluso le mostré todas las fotos que había guardado (No sólo de Marlies desnuda o cogiendo conmigo, sino también con otros hombres... y mujeres) ella estalló de placer... fue ella la que me pidió "sentir" lo que Marlies "sintió"... experimentar lo que Marlies y yo experimentamos... y así empezamos a planificar con quién, cómo, etc. y resultó que el afortunado fue Gustavo... así que Marlies y mi esposa tuvieron en su primer trío al mismo hombre... el que me inició en el sexo... y en la bisexualidad. Y Gustavo "inició" a dos de mis parejas. Y mi esposa entró a esta vida como pez en el agua. En pocas semanas estábamos cogiendo con otros hombres y mujeres, en tríos... y haciendo todos los intercambios de pareja (siempre todos en el mismo cuarto, para satisfacer nuestros fetiches voyer y exhibicionistas) que pudimos.
Y fue cuando mi esposa y yo fuimos a vivir por varios años a Miami en que conocimos la verdadera vida swinger... y nos encantó y la disfrutamos. Así que no éramos una pareja "abierta"... éramos swinger. Ser pareja "abierta" implica coger con quien sea, con quien se quiera o se pueda... pero no necesariamente compartir en pareja. Y para nosotros eso es lo esencial de ser swingers... hacerlo en pareja. Juntos. Y así hemos seguido, cumpliendo nuestros gustos, deseos, fetiches, etc. Y ya en otra historia escribí que casi me gusta más ver y oír a mi mujer gimiendo de placer cuando se la coge otro hombre o mujer, que yo participar con otro hombre o mujer... pero que sí me encanta después satisfacer mi olfactofilia... y oler y chupar al otro hombre o mujer que ha estado con mi esposa... y oler y chupar a mi esposa... y sentir sus olores y sabores mezclados, en sus cuerpo y genitales. Y después sí cogerme a la otra mujer, o al otro hombre... o a mi esposa. Mi mayor placer es ser voyerista y olfatofílico... y tomar fotos y videos para poder pajearme siempre que quiera, viendo a mi mujer coger y gozar del sexo con otros.
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