Fantasía de verano (parte 1)
Por Phoenix
Enviado el 11/03/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Ya ha pasado un poco más de un mes de vacaciones y por lo tanto no te veo, me encantaría poder verte de casualidad en alguna parte, por eso mejor lo imagino...
Iba caminando por una de las calles de mi ciudad, quería llegar a recorrer la plaza y luego sentarme un rato, sabía que al estar ahí sentada tenía mayor probabilidad de encontrarme contigo, pero no me fiaba de la hora, de igual forma me arriesgué, me puse un vestido ajustado, que sabía que me quedaba bien. Y para hacerlo más casual lo acompañé con unas zapatillas y una chaqueta negra. Tenía planeada la excusa por si nos encontrábamos y en esta ocasión tuve que ocuparla...
Estaba sentada en la plaza con el libro entre las piernas y mirando hacia el horizonte cuando siento a alguien al lado mío mirando en la misma dirección quedamos tan cerca que podía sentir tu respiración... Me alejé por instinto y cuando te vi nos sonreímos, empezamos a hablar y me preguntas que estaba haciendo sentada aquí, ya que sabe que no vivo cerca. Así que recurrí a mi plan oficial y le dije que me iba a juntar con alguien pero que se arrepintió y me dejó plantada, no podía decirle que estaba sentada intencionalmente porque quería encontrarme con él. Comenzó a molestarme y reírse por quedarme esperando a alguien entre risa y risa pasó el tiempo, nos quedamos riendo y conversando de lo mejor. Nos dimos cuenta que ya había oscurecido y me pregunta ¿quieres pasar a tomar algo a mi depa? no lo dudo, trato de controlarme para frenar mi respuesta, si obvio contesto y sonrío, puedo ver la lascivia en tus ojos.
¿Vives cerca? Le pregunto y me dice, es un edificio pequeño y antiguo, no hay conserje, pero si está cerrado por rejas, no hay ascensor me hace subir a mi primero, sé que va a subir mirándome el culo subo un piso en silencio y observo que las escaleras están lejos de las puertas de entrada a los departamentos así que entre los pisos es ideal para unos besos de calentamiento. Miro hacia tras un par de veces y lo puedo ver mirándome subir las escaleras, hago como que se me resbala la cartera y nos detenemos en el entre piso, a pesar de tu altura quedamos cómodos me agarras de la cintura y comenzamos a besarnos no paramos, yo paso mis manos por tu cuerpo acariciando tus músculos, me detengo y los disfruto, te he visto tantas veces con deseo y he tenido que aguantarme que ahora no puedo frenar mis deseos de besarte y acariciarte. Paso las manos por tu espalda por debajo de la camisa, sintiendo tu piel caliente y suave.
Paramos de besarnos para poder respirar, pero nos seguimos acariciando mientras nos miramos a los ojos perdiendo la conciencia que estamos en un lugar público y que es un amor prohibido... subimos un piso más, vas con la camisa toda desabrocha dada, me encanta esa camisa, cuando vas al trabajo con ella, te miro más de lo debido. Me acomodo el vestido y me lo bajo, me tapó con la chaqueta. Me lleva de la mano escaleras arriba en el siguiente entrepiso te tomo por atrás, te afirmas apoyando tu frente en la pared y yo disfruto tocando tu pecho, pero la curiosidad me gana y mis manos se van hacia abajo desabrocho tu cinturón y paso la mano sobre tu bóxer. Estas duro, grande, hirviendo y goteando, te empiezo a tocar y siento como se corta tu respiración, jadeas y me dices que siga. No quiero parar, te sigo tocando por encima de tu bóxer, pero ahora lo saco, lo dejo expuesto, es largo unos 23 cms y está bien grueso, te doy vuelta y mientras sigo tocándote te doy un beso rico apretado, con lengua, te suelto tu miembro, pero solo abrazarte con deseo y locura. Nos besamos así hasta que vuelvo a tener tu miembro en mi mano, duro, latiendo rico para mí. Me arrodilló y comienzo a comerme tu pene entero, me lo meto hasta el fondo de mi garganta, esta tan caliente rico, duro y suave. Gimes muy fuerte y nos acordamos que estamos en las escaleras. Así que nos arreglamos y subimos el resto de los pisos.
En el quinto piso antes de entrar a tu departamento nos comenzamos a besar estas todavía con todo el pantalón revuelto, con parte de tu pene al descubierto, mi vestido lo tengo muy arriba estoy mostrando los glúteos más de la cuenta. Me empujas hacia una parte más escondida y me apoyas contra la pared me pones tu pene entre medio de mis glúteos puedo sentir lo caliente que esta, incluso siento como le sale líquido me abrazas por atrás y me das un beso de esos que no se detienen por ningún motivo.... Ahí mismo nos acomodamos y nos movimos al mismo tiempo no nos importó nada, con una mano me apretabas los pezones y con la otra me apretabas el clítoris, me tenías en la gloria, estaba mojada por completo, me corrían líquido por las piernas de lo excitada que estaba. Me doblé un poco y pude sentir tu pene en el inicio de mi vagina, ya sabía que era largo, pero estaba tan grueso que abarca toda la entrada, esta tan mojada, al igual que él, que su pene entró muy apretado pero suave, sentía tu pene dentro mío llenándome completa, entraste suavemente y así estuviste moviéndote lentamente pero bien hasta el fondo. Estaba tan rico que por unos minutos perdimos la noción del tiempo y nos dimos cuenta que aun seguíamos en la escalera. Nos arreglamos y caminamos por el pasillo hacia su departamento, estaba al final del pasillo. Entramos, cerraste la puerta y nos fuimos directo a sillón, nos sacamos la ropa rápidamente y me acosté en el sillón se puso encima mío y me tomó con su fuerza masculina y nos comenzamos a besar intensamente, mientras me tocaba el clítoris como solo él sabe hacerlo, empecé a gemir y sentí sus dedos dentro mio estaba tan rico lo hacía delicioso estuvimos así mucho tiempo mientras tanto me besaba los hombros la boca. Me masajeaba los pezones y más me excitaba gemíamos de placer ambos estaba mojada completamente y seguía mojándome más aún, en un momento paraste y me pusiste en cuatro sabía lo que venía y era lo que más deseaba me tomaste de las caderas con tus manos grandes y firmes, me pusiste tu pene gordo y duro en la entrada de mi vagina, la fuiste probando poco a poco y metiste la punta gruesa y gorda que tienes, donde estábamos tan mojados entró fácilmente la empezaste a mover dentro mío, con unos movimientos exquisitos sentía tu pene llegar hasta el fondo, brusco, rico, pasando por todas partes, sacándola y metiéndola suavemente y después brusco, el placer es indescriptible, son años deseando estar así contigo.
Continúa…
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