Fantasía de verano (parte 2)
Por Phoenix
Enviado el 11/03/2026, clasificado en Adultos / eróticos
68 visitas
Me sacas tu pene, me agarras te sientas en el sillón y me sientas encima de sus piernas esos 23 cms se sintieron... Espectacular, entró y ocupó toda mi vagina, me movía hacia arriba y abajo rápidamente, apretando y soltando tu pene que latía cada vez más fuerte.
Me encanta esa posición estar encima tuyo porque por dentro con la cabeza de tu pene masajeas mi clítoris y se llega a un orgasmo exquisito. Mientras me movía empecé a sentir una corriente única la punta de tu pene tocaba por dentro mi clítoris y lo masajeaba tan rico que me empecé a moverme más rápido, sintiendo el roce de tu pene duro sobre mi clítoris, me pegaba más a tu cuerpo acariciando tu espalda hombros cuello todo tu cuerpo, tus tatuajes te besaba con pasión, mientras me movía encima tuyo sintiendo esas cargas eléctricas correr por todo mi cuerpo. Me dijiste que ibas a terminar, te dije que lo hiciera dentro mío cuando te dijera, me moví más rápido apretando con fuerza tu pene, cada roce con mi clítoris provocaba un gemido, me moví tan rápido que sentí estallar de placer di un gemido fuerte y me aparte a tu cuerpo, también te fuiste, sentí la explosión de tu semen junto con una electricidad, placer y hormigueo por todo el cuerpo, sentir como tu semen sale con fuerza e inunda mi vagina, grité tanto y tu gemiste con fuerza y rudeza mientras nos apretábamos con fuerza. Tenía espasmos de placer en lo que te apretaba con fuerza tu miembro qué aún seguía dentro mío. Nos besamos suavemente después de toda la pasión que tuvimos y nos quedamos pegados yo encima tuyo y tu pene dentro mío latiendo y haciendo sentir todavía consecuencias del orgasmo. Mi cuerpo no paraba de latir, mi corazón estaba a mil por hora, igual que mi respiración. Nos comenzamos a besar nuevamente con tanta pasión, estábamos demasiado excitados, era mucho tiempo el que nos tuvimos deseo. Seguías dentro mío y con la intensidad del beso tu pene empezó nuevamente a ponerse duro nos dejamos de besar y nos miramos a los ojos, sabíamos que no iba a ser la primera de la noche. Nos sentamos uno al lado del otro por unos minutos tu pene estaba erecto y latiendo, me recuperé un poco y comencé a acariciar ese pecho y hombros perfectos me puse nuevamente encima de tu pene, tocándome por completa mi vulva mientras te besaba me movía lentamente hacia adelante y atrás para ver como reaccionaba y poco a poco empezó a crecer nuevamente, me puse en posición para comenzar a comer un pene gordo, grande y deseado por tanto tiempo... Pero en otra historia lo sabrán.
Les agradezco los comentarios, es solo mi segundo cuento publicado.
Comentarios
COMENTAR









¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales