Cuando me cogí a mi novia, ya había cogido con su primo 2

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Yo estaba embelesado. Desnudo junto a mi amigo Gustavo. Besando y chupando sus negros pezones y sus axilas. Y sintiendo su cuerpo junto al mío. Lo acosté en la cama y empecé a viajar con mi lengua por su pecho, su abdomen y llegué a su pubis, y vi muy de cerca la pequeña mata de pelos negros que tenía y que su verga estaba totalmente parada y sacando líquido... y sentí su olor, a piel, a sudor... y aunque mis manos ya habían estado agarrando su verga y sobando toda su piel (porque mientras le besaba el pecho, le chupaba los pezones y la axila, estuve tocando y acariciando sus piernas con una mano mientras que con la otra no le soltaba la verga) en el momento de tener esa verga tan cerca de mi cara y sentir su olor, no me resistí y empecé a besarle el glande y sentí que mis labios se mojaban con su precum... y poco a poco saqué mi lengua y la pasé por el glande y sentí un sabor muy ligero del precum y un olor muy suave... y también le lamí los lados de esa verga que me tenía fascinado... y de repente, simplemente abrí la boca y me la metí... Gustavo gimió y brincó como con un choque eléctrico... y empecé a darle una mamada que a mí y a él nos pareció deliciosa... aunque era la primera vez de los dos... por supuesto, al ser esa mi primera relación sexual no tenía ninguna experiencia... y después Gustavo me contó que él sí ya se había pajeado varias veces con otros amigos, pero que nunca se habían chupado las vergas, así que para él también era la primera vez.

Mientras le mamaba la verga mis manos lo sobaban, lo acariciaban... era la primera vez que yo experimentaba tocar la piel de otra persona así... pero ni en mis más locas fantasías al pajearme había pensado que sería así de delicioso... sentir la piel y su textura, su olor y su sabor... era mejor que cualquier revista porno que hubiera visto. Y ni siquiera pensaba que lo estaba haciendo con otro hombre y no con una mujer. Era sexo. Simplemente sexo. Era mi primera vez y no la iba a desperdiciar. Estaba haciendo todo lo que me nacía hacer. Sin cuestionarme nada. En ese momento buscaba sólo mi propio placer y Gustavo era como la herramienta perfecta para sentir las más grandes delicias. Y mi placer no sólo era físico sino también emocional... me sentía bien, realizado, como nunca, libre. Y en ese momento entendí que el sexo me fascinaba y que siempre querría hacerlo... sin importar si era con hombres o con mujeres.

No sé cuándo duró la mamada que le di a Gustavo, tal vez unos cinco minutos de meterme y sacarme su verga de mi boca... moviendo mucho mi lengua... y en un momento sentí que Gustavo brincaba más y gemía mucho y casi gritaba... y sentí sus manos tratando de separar mi cabeza y sacar su verga de mi boca y me dijo "me voy a venir"... y yo como pude le dije que lo hiciera... en mi boca... que quería sentir su semen en mi boca y tragármelo (yo ya conocía el olor y el sabor de mi semen, ya tenía meses que cuando me pajeaba al venirme y llenarse mi mano y dedos de mi semen, lo olía y lo chupaba... y era un sabor "diferente"... no desagradable ni que me provocaba repulsión o asco... era como de lejía... y después de una veces de chupar mi propio semen, ese sabor y olor me llegaron a gustar mucho... los relacionaba con sexo y placer)... Gustavo me dijo que no lo siguiera chupando, que la verga se le ponía sensible, que yo dejara que él se moviera a su ritmo... y así lo hice (entendí inmediatamente lo que me decía, porque lo mismo me pasa a mí... al pajearme y venirme, los últimos movimientos de mi mano son muy suaves y trato de no tocar mucho el glande porque lo tengo muy sensible). Con Gustavo sólo dejé mi boca abierta y con mi lengua esperé a que él llegara a su orgasmo... y fue delicioso... millones de veces mejor que cuando yo chupo mi semen de mi mano... sentí los chorros que Gustavo sacó... calientes... abundantes... y el olor y el sabor eran iguales al de mi semen... y me encantó. Sentí que tenía mucho semen en la boca, mientras Gustavo se movía como metiendo la verga en una panocha... y yo le agarraba los huevos con una mano... y él con su mano se empezó a apretar la parte de la verga que quedaba fuera de mi boca... y entre suspiros Gustavo me dijo que le tocara el culo... que tratara de meterle un dedo... yo como pude llevé una mano entre sus nalgas... y por primera vez toqué el culo de otra persona... entre sus nalgas corría un río de sudor... y toqué su ano... lo supe por las arrugas... pero sentí extraño no tocar pelos... era lampiño mientras que yo ya tenía bastantes pelos en las nalgas y en el ano. El sudor de sus nalgas lubricó un poco mi dedo y logré meter casi hasta la mitad... eso hizo que Gustavo gimiera aún más fuerte y rápido... y sentí que le salía más semen de la verga... y sentí cómo su recto apretaba la parte de mi dedo que tenía adentro... Gustavo agarró la mano de mi dedo dentro de su culo... y por un segundo creí que la iba a quitar, pero fue lo contrario... empujó más mi mano y mi dedo entró totalmente.. y yo sentía delicioso... su recto era caliente y suave... y Gustavo fue guiando mi mano para que mi dedo entrara y saliera de su ano... y poco a poco fui sintiendo cuando su recto dejó de palpitar y de su verga dejó de salir semen.. sin embargo, Gustavo hacía que yo le siguiera metiendo y sacando el dedo, pero más suave y lento y girándolo... y cuando terminó hizo que le metiera el dedo hasta adentro y allí lo dejó y él apretaba las nalgas y me aprisionaba el dedo dentro de su ano. Ya en mi boca sentí que su verga se empezaba a aguadar y a hacerse pequeña y él me pidió que la "masticara" y la chupara... y así lo hice. Fue delicioso. Y lo del dedo dentro del culo también lo entendí porque a veces cuando me pajeaba yo también me tocaba el culo y metía una parte de mi dedo y me gustaba la sensación... incluso algunas veces me había pajeado metiéndome un cepillo de dientes y cuando me venía sentía cómo mi recto palpitaba y aprisionaba el cepillo.

Con su verga todavía dentro de mi boca, yo empecé a tragar el semen. Y me encantó. Era la primera vez mamando otra verga, la primera vez con semen recién salido de una verga... caliente... oloroso y de sabor fuerte. Delicioso.

Cuando dejé de mamarle la verga, no sé por qué pero lo primero que hice fue besarlo.

Continuará.


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