Cuando me cogí a mi novia, ya había cogido con su primo FINAL
Por AlexMx666
Enviado el 20/03/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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Esa noche Gustavo y yo agregamos algo más al menú sexual que estábamos degustando. Lamernos los huevos, el culo y meternos las vergas. Gustavo tenía unos huevos pequeños y enjutados, bien apretados, llenos de arrugas, y muy negros y sin pelos; mientras que yo los tengo un poco más grandes, aunque también apretados la mayor parte del tiempo, muy arrugados y llenos de pelos, y son color piel. Y nos dimos grandes mamadas de culo. Nos metíamos la lengua todo lo que podíamos, nos llenábamos de saliva el ano y apartando las nalgas tratábamos de que la saliva lubricara adentro del recto... y así fue como poco a poco experimentamos a meternos las vergas.
Como ninguno de los dos tenía ninguna experiencia, fue prueba y error... al principio empujábamos muy rápido y duro... y nos dolía; entonces decidimos empezar a meter no sólo un dedo sino dos... y si se podía, tres... y girarlos y hacer que el ano se relajara y abriera... y cuando lo hicimos sentimos delicioso y sí, el ano de los dos se dilató mucho más, así que fuimos ajustando la fuerza al poner la verga en nuestros culos; también probamos con distintas posiciones y la de perrito fue la mejor para trata de penetrarnos los culos; y Gustavo fue el primero en lograr meter el glande dentro de mi ano... entró en un sólo movimiento... y yo le dije que lo dejara allí hasta que me acostumbrara... el dolor no fue tanto como sentir la "molestia" de algo entrando por mi culo en lugar de "saliendo"... le dije que fuera empujando poco a poco, que me llenara más de saliva (después compramos en la farmacia un tarro de vaselina... y todo fue perfecto) y quizá nos tardamos unos 5 minutos hasta que sentí que tenía toda su verga dentro de mi culo... y su pubis y pocos pelos topaban en mis nalgas. Cuando al fin Gustavo me la metió toda, se quedó quieto unos instantes y gemía de placer y me decía que era lo más delicioso que había sentido (desde la primera vez ya no nos quedamos en silencio al coger, hablábamos y nos decíamos y nos contábamos todo lo que sentíamos y todo lo que nos queríamos hacer). Y cuando la molestia inicial de su verga dentro de mi culo me pasó, le dije que ya, que era hora que me la metiera y sacara... despacio, suave... y así lo hizo por unos minutos... y el placer crecía en los dos... y entonces Gustavo me dijo que ya no aguantaba, que necesitaba meterme la verga más rápido y duro para venirse... y le dije que lo hiciera... y él empezó un ritmo fuerte... y casi al final su pubis chocaba tan duro con mis nalgas que hacía ruido de aplausos... y yo sentía su verga hasta adentro.. y me daba mucho placer (después aprendimos sobre la próstata y cómo se estimula) ...y Gustavo empezó a gritar... y a darme cada vez más rápido y duro... y cuando sentí "algo" caliente dentro de mi recto supe que me estaba llenando de semen... y eso hizo que yo también me viniera... me agarré la verga como pude y me terminé de pajear y llenar mis dedos con mi semen (el que después le daría de comer a Gustavo). Era un placer nuevo, diferente, especial, morboso, prohibido... que un hombre me hubiera cogido por el culo y yo lo hubiera disfrutado tanto.
Y cuando Gustavo sacó su verga de mi culo, yo me tiré a olerla y a mamarla... y se la chupé... y la mezcla de su semen, la saliva que usamos como lubricante y mi culo, era deliciosa. Terminó de hacerme el olfactofílico que he sido desde ese día. Nos besamos y compartimos todo lo que sentimos... y después fue mi turno... pero como me había venido con su verga adentro, Gustavo tuvo que esperar un tiempo antes que yo me lo cogiera. Y cuando al fin lo hice, todo lo que sentimos fue igual... pero para mí, haberme venido dentro de una persona real (no importaba si era hombre o mujer o un culo o un coño) fue algo que nunca he olvidado. Esa primera vez fue sensacional en todos los sentidos.
Ya en la tarde, después de nuestros orgasmos nos dieron ganas de orinar así que varias veces fuimos juntos al baño y él me agarraba la verga y la dirigía al inodoro para que yo orinara... y yo le hacía lo mismo... y en un par de oportunidades "jugando" movimos nuestras vergas para que parte de la orina nos cayera en las piernas o salpicara nuestros cuerpos... eso hizo que cuando fuimos a orinar después que él me metiera la verga en el culo, yo lo llevé a la regadera... y él creyó que nos bañaríamos... pero en lugar de eso, yo le dije (nuevamente tomado el control y siendo el primero) que me orinara... él me vio... y sonrió... y sin decir nada, apuntó a mi cuerpo y primero orinó mis piernas... un chorro pequeño que fue creciendo poco a poco... orina caliente, amarilla y muy olorosa... y de repente yo me hinqué y la orina de su verga cayó en mi pecho y yo me lo restregué... y después puse mi cara en el chorro de orina... y hasta abrí la boca y la degusté (la mía me encantaba... me gustaba pajearme acostado y orinar y ya mojado sobarme la verga hasta venirme... y por supuesto que muchas veces había lamido mis dedos mojados en mi orina... y a veces me acostaba de tal forma que al orinar el chorro me caía en la cara y boca y yo me tragaba mi orina... eso me encantaba... y después se lo conté a Gustavo y juntos lo hicimos así muchas veces, con la orina propia o la del otro). Cuando la orina dejó de salir de la verga de Gustavo, inmediatamente me metí su verga dentro de la boca y la chupé. Y después, lleno de orina me levanté y abracé a Gustavo y empezamos a besarnos... y él estaba como loco de placer. Después fui yo quien lo orinó y él hizo lo mismo que yo. Y acabamos empapados de nuestra orina. Y yo le pedí que no nos bañáramos, sino que mantuviéramos ese olor a sexo y a orina todo el tiempo que pudiéramos, que a mí ese olor y ese sabor me fascinaban y que ahora que tenía la oportunidad de hacer todo eso con él, no la quería desperdiciar.
Orinados nos fuimos a la cama, a esperar a que yo me repusiera para meterle la verga entre el culo. Hasta que después de un tiempo ya yo estaba caliente otra vez... por todo lo que hablamos y por la expectativa de meter mi verga por primera vez dentro de alguien y venirme no sólo en mi mano.
Gustavo se puso de culumbrón, en cuatro patas, pero con el culo más alto... le abrí las nalgas, los lubriqué mucho con mi saliva y empecé a meter mi verga. Así fue como antes de coger con su prima -mi novia- ya me había cogido al primo.
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