MANSION SECRETA (1de2)

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Soy Susan Soul y siempre he recibido invitaciones sexuales, una vez cuando estaba chateando con Alejandro (Ale) que vivía en Tucumán, me conto que con unos amigos tenían una casa en un parque rodeada de arboles y en donde hacían fiestas sexuales, siempre invitaban a varias Crossdresser para pasar un momento de lujuria, ellos eran siete hombres mayores y comenzaban a eso de las 20 horas del sábado hasta el otro día a las 8 de la mañana.

Cuando le dije que me gustaría algún día participar, no dudo en decirme que fuera, e inmediatamente me saco el pasaje en micro para hacer el viaje.

Llegue ese mismo sábado durante el mediodía, me paso a buscar a la terminal y fuimos a su casa, yo solo había llevado ropa de nena, luego de descansar, ante su mirada, me comencé a montar.

Como todavía no era la hora de salir me puse solo la lencería que iba a llevar, un corset de látex negro, con el corpiño abierto donde se notaban mis tetitas, y medias red negras.

Me mire en el amplio espejo de la habitación, y me acosté en la cama, Ale también se recostó a mi lado, me dio un beso, me abrazo muy fuerte y ya tenía ganas de hacerme el amor a lo cual le dije que esperara para la reunión donde ahí me entregaría a la pasión.

Compartimos toda la tarde mirando videos condicionados y tomando algo hasta que llegó la hora de salir, para lo cual me levanté y me puse una blusa con una minifalda muy cortita de látex negro, junto a mis tacos aguja.

Durante el viaje le fui preguntando cosas para saber qué haríamos, ahí me comento que ellos eran siete hombres, que allí estarían e irían cinco chicas Crossdresser, por lo cual habría seis parejas, lo mire y la cuenta no me daba… y riéndose me dijo que una pareja la formaban dos de esos hombres ya que uno era muy pasivo.

Cuando llegamos con el control remoto abrió el portón y la casa era como en las películas rodeada de árboles con un gran patio, aunque algo antigua.

Al entrar había una sala principal extremadamente grande donde al centro se encontraba una cama redonda rodeada de sillones y al costado una barra cargada de bebidas, luego un pasillo donde supuestamente había habitaciones, todo estaba acondicionado para el sexo y la luz se adaptaba a la situación.

Lo curioso es que frente a la cama había una cámara que pasaba en directo, sobre una enorme pantalla, lo que iría sucediendo.

Como fuimos los últimos en llegar nos fuimos presentando, pero no era solo un saludo cada cual te daba un beso apasionado y aprovechaba ese momento para un abrazo muy sensual, a lo último me presente a la pareja gay y ellos me abrazaron y aprovecharon a recorrer mi cuerpo.

Ale como anfitrión fue el primero en servir unas copas y me trajo una que no dude en tomar para romper el hielo y empezar a sentir ese calor interior.

El hizo un brindis e invito a comenzar la acción así que con el resto de las chicas Cross pasamos a una habitación para ponernos más cómodas, quedando solo con la lencería, todas eran muy sensuales y divertidas.

Cuando estuvimos listas me asomé y le hice una seña a Ale que elevo el audio a ritmo de la música electrónica y salimos desfilando hacia el centro de la sala, es de imaginar que los hombres ya estaban desnudos solo con la ropa interior.

Ya ubicadas nos comenzamos a besar y tocar haciendo una escena lésbica para calentar e invitar a quienes nos miraban, mientras hacíamos eso salí del grupo me acerque al hombre gay y le dije que viniera con nosotras ya que el también recibiría a los hombres, aunque yo tenía ya algo pensado para hacer con él.

Al costado de la cama había una mesa con diferentes consoladores y arneses que también comenzamos a usar entre nosotras, yo para dilatarme siempre suelo ponerme un inexpulsable anal.

Los hombres se fueron acoplando a nuestro baile, Ale se acercó y me dijo “ven que te quiero sola…” y me llevo de la mano a la primera de las habitaciones donde solo había luz negra, yo sabía que él me quería hacer el amor y luego entregarme a sus amigos.

Allí empezamos a besarnos y sin dudarlo me senté en la cama, y tomé su miembro con mi boca, era divino y de los que más me gustan ya que su cabeza es mucho más grande que su tronco y eso es lo que facilita la penetración y el juego posterior.

Él era muy suave y hacia todo muy lentamente cosa que me fascina, se notaba su experiencia hacía con nosotras, primero me hizo poner como perrita en la cama, y metió su lengua en mi cola, con la cual me fue lubricando con su saliva, luego me hizo acostar boca arriba, puso una almohada debajo de mi cintura levanto mis piernas sobre sus hombros y presento su verga en mi cola, a la cual lleno de lubricante junto a mi agujero, al empezar a empujar mi ano se fue abriendo hasta que esa cabeza se perdió dentro mío, una vez que hizo eso se quedó quieto, estaba esperando que me dilatara con lo suyo adentro ya que mi esfínter se cerro en su tronco.

Mirándome a los ojos me dijo “hoy quiero que disfrutes de cada uno de mis amigos, serás entregada para el placer de ellos…” y ahí clavo su miembro muy dentro mío, comenzando con sus movimientos cada vez más rápido hasta que sus testículos golpearon mi cola comenzado a largar su leche.

Cabe aclarar que como ellos hacían estas reuniones periódicamente hacían los controles médicos para evitar cualquier enfermedad sexual y con eso no usar preservativos.

Una vez que termino quedo inmóvil largando todavía parte de su liquido caliente y ahí note que uno de sus amigos había estado observando este acto mientras se estaba tocando.

Ale se tiró en la cama y me hizo señas para que se la chupara, si bien su miembro estaba perdiendo rigidez le saque las ultimas gotas de semen con mi boca y mientras hacía eso le dijo a su amigo “Es tuya…” y aprovechando mi postura de perrita rápidamente me la metió, mi cola tenía el lubricante natural de la leche de Ale.

Ya estaba logrando que la pija de Ale volviera a tomar la rigidez necesaria cuando empecé a sentir otra eyaculación en mi interior, en dos horas en la fiesta ya me habían llenado dos veces.

No teníamos mucho más para hacer en esa habitación no tan privada ya que cuando salí a la Sala principal abrazada con esos dos hombres que me habían llenado para su placer, observé que en la pantalla se estaba proyectando la cama donde habíamos estado.


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