RELATOS DE MUJER INQUIETA - LA LLEGADA DEL PRIMER MALDITO INFELIZ.

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2007, mayo, edificio de ventanas infinitas… piso 18… dos telefonistas hablando de cómo era el trabajo asignado… Desde siempre me llamo la atención ese edificio… como lugar peligroso para hacer cosas… recuerdo que tenía 13 años y lo veía construirse y en una idea loca y un tanto descabellada pedí un deseo tan fuerte que se hizo realidad… trabajar ahí…

Conocí a Harold en una campaña de retención de clientes y en un intento de fraternizar con él… empecé a entablar una relación de compañeros de trabajo y conversar entre llamada y llamada de quien éramos y como nos iba en la vida… aunque en este intento de conocernos… veía que él me observaba de manera obscena y lujuriosa… principalmente mis nalgas… y el contorno de mi parte baja.

De un modo u otro sabía que tarde o temprano iba a caer en sus brazos o en sus piernas… y hasta que un día de una larga conversación de tipo sexual con detalles morbosos de sexo duro y candente… se dieron las cosas…

La primera guerra con el sucedió en el ascensor del edificio… una noche de julio… se acercó a mi y toco mi trasero hasta la entrada de mi ano y mi vagina… me empezó a besar mientras seguía masturbándome… mientras tanto yo le tocaba el miembro y sentía que se elevaba con intensidad… me agache y baje el cierre del pantalón y la sorpresa me lleve cuando vi que no cargaba interior… estaba dispuesto a que le mamara la verga y con el temor de que hubiera cámaras en el mismo… se la mame y en un instante de tanta excitación se vino en mi boca… él con su forma de ser tan “castrante” me dijo “eres arrecha maldita desgraciada” “ ya quiero cogerte”… ese día comenzó la época del primer maldito infeliz que llegaba a mi vida.

Después de ese encuentro… seguimos hablando del suceso del ascensor y quedamos de acuerdo de continuar con nuestra aventura… una noche de agosto nos dispusimos a hacer algo extremo ( para mi hasta ahora era muy loco)… fuimos a su casa que quedaba a unas 8 cuadras del trabajo… era una casa algo antigua como las casas del centro de mi ciudad… dicho sea de paso vivía con la abuelita… me hizo entrar a hurtadillas a su habitación… en ella tenía unas pesas, una colección de carritos y revistas de hombres… 

Me saqué la blusa y el vio mis pequeños pechos todavía sujetos con el brasier… él no se aguantó y casi me daña el sujetador… chupó mis pezones erectos con fuerza que casi grito de dolor… luego fue calmándose y me beso mientras tocaba mis senos… hasta ahora fue algo increíble… luego se sacó la camisa y me dejo ver su torso blanco, fuerte, con pecas… pecas deliciosas que me moría por besarlas cada una de ellas...y lo acariciaba con las ganas de niña enamorada y mujer endiablada… el en su afán de seguir conociéndome… me saco el pantalón gris que apretaba mi cuerpo y vio mi interior fucsia y en un momento de pasión y calentura exclamó “ que rica que estás oye” y en ese instante me saqué la tanga y él se agachó y me comenzó a chupar mi coño de una manera tan deliciosa que me vine fuertemente y casi mojo toda su cama… su rostro estaba lleno de mis fluidos y lo único que atine a decirle fue que necesitaba que me penetrara… pero antes de eso se lo mamé tan violentamente que casi se viene en mi boca… no lo permití porque quería sentirlo dentro de mi… él se puso un preservativo y me penetró en la vagina y lo único que él hizo fue follarme tan fuertemente que hizo que me viniera nuevamente y en esa venida sentí como él también lo hacía… su cara demostraba placer infinito… sentí su hombría explotar… me llevo al límite. Terminada esa sesión de sexo absoluto y brusco… baje de su habitación y el como caballero me acompaño a tomar mi autobús para irme a mi casa…

En los siguientes días fue de trabajo normal y conversamos ocasionalmente de lo ocurrido… yo pensé que solo iba a ser solo una vez que estaría con el… sentía que fue bonito mientras duró porque el ya no estaba tan interesado en mi… veía a otras compañeras con los mismos ojos como me veía a mi… pero solo era para darme celos… a él le gustaba que me sintiera celosa… y en ese momento sentí que era un verdadero maldito infeliz… hombre sin sentimiento lo llamaba secretamente…

Cierto día que estábamos hablando me dijo que extrañaba lo que pasó y que quería que lo repitiéramos… yo estaba decepcionada de él… pero en medio de esa sensación negativa me llevaba también la excitación de volver a hacerlo… le dije… probablemente me quede sola un día y ese día te llamo para que vayas a verme….

Un viernes de octubre fue a mi casa… me puse un interior de seda y una salida de cama transparente de mi mamá que lo encontraba tan atrevido para mí… y el en su arrechera solo me dejó el interior… lo hizo a un lado y me mamó otra vez mi coño totalmente depilado… lo disfruté tanto que me moje tanto y moje un poco el sofá que me puse molesta por él… pero mas conmigo porque no podía entender el placer que tenía en mí… que el producía en mi… luego busque una cama cercana y fue la de mi hermano menor… me acosté boca abajo y lo que supo el hacer fue intentar sodomizarme y me aplasto con su humanidad y con su boca en mi cuello y su miembro a punto de entrar en mi ano… lo intenté apartar de mi… pero el con su fuerza me mantuvo en esa posición… solo me limité a dejarle hacer lo que quiera conmigo… rozo su pene en mi trasero… lo puso en ruta a ingresar en mi culo y sin pensarlo lo introdujo… chille como niña chiquita… y el en algunas embestidas termino dentro de mi… su semen se quedó adentro hasta mucho tiempo después que lo expulsé. Luego quiso repetir y esta vez yo le pedí que me hiciera un misionero y con ello me mamo las tetas y acarició mis piernas… me pidió que lo apretara tanto para sentir que estaba conmigo… se vino dentro de mi… sentí su semen nuevamente… caliente… espeso… y con lo arrecha que estaba me lleve un poco de sus líquidos a mi boca… delicioso… rico.

De aquí siguieron otros encuentros que la temática eran las discusiones… que en una oportunidad tuvimos sexo en su casa nuevamente y por tratar de darme celos me calenté y salí corriendo….

Fue un sexo con fuerza y dominación… Harold era un hombre inteligente, pero a la vez un ser que para lograr lo que quisiera hacia lo que fuera… varias veces lo hicimos en algunos lugares… y fue muy intenso… de recordar todo lo vivido me llevaría hojas enteras mencionarlos… pero eso me lo reservo para mis “secretos de estado”.… Salud por ti Harold donde quiera que estés. "Maldito infeliz".


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