Póker Negro parte siete Novata
Por Teulfelsaugen
Enviado el 24/04/2026, clasificado en Intriga / suspense
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Aeropuerto Heathrow, Londres noviembre del 2000.
Bárbara Schaffer salió hasta la vereda de inmediato trato de buscar a su contacto pero no lo encontró, el lugar estaba lleno de taxis negros y automóviles hasta que en un vehículo Ford Explorer negro, habia un hombre mirandola fijamente, era de edad, de rostro delgado barba y bigote grandes igual que las cejas , parecía un perro Yorkshire terrier, solo con boina inglesa color arena, la agente camino hacia él, acercándose la ventanilla del pasajero y en hebreo dice “ el desierto no olvida la lluvia “ el código secreto que variaba en cada operación, al escuchar esto el inglés saco el seguro y Bárbara subió al asiento trasero, el hombre afable la mira y mientras arrancaban la marcha dice --- usted es la novata enviada--- Bárbara lo queda mirando fijamente con los ojos marrones el hombre con una sonrisa cálida le dice --- le enseñaré las cosas que debe saber de los contactos, primer lugar no debe quedarse parada mirando por todos lados. uno, porque muchas veces hay enemigos acechando y pueden interceptar o matarla. dos esa actitud le dará poder a los contactos sobre usted y eso es malo hay muchos contactos que son digamos “ agentes frustrados “ e intentarán de convencerla o distraerla de su misión por eso como un ajedrecista debe tener bien claros sus movimientos antes de que el avión toque la loza y otras cosas que debe saber--- el viaje siguió con la calma que las calles londinenses mostraron esa noche, llegaron a una pequeña cafetería el contacto compro dos cafés y los llevó al automóvil le pasó uno a Bárbara ella agradeció. ---bueno según lo informado ahora debo llevarla al hotel ya que mañana deberá interceptar al profesor Bradford en la universidad--- Bárbara pensó unos segundos. ¿ sabe dónde está el profesor ahora? ---debería estar en un pub pero… --- bien vamos para allá--- a pesar que al principio el contacto se rehusó la insistencia de la agente la llevó al pub, Bárbara reviso su Glock 23, dejo una bala en la cámara y puso el seguro dejándolo en el bolso luego sacó un cuchillo de longitud de 300 mm, hoja de 170 mm y un grosor de 5mm, hecho de una sola pieza con acero templado con una pequeña curva en la ,punta de quince grados con filo en la parte posterior de esta en una funda de cuero negro endurecido con un hueco en la punta hecha por ella misma para que el agua que ingresa no se quede en la punta de la funda. --- muy buen cuchillo--- dice el contacto, ---cuchillo pico de cuervo me lo regaló un admirador--- dice ella
Ummm le servirá mucho para esta misión dónde habrá más combate cuerpo a cuerpo--- dijo el contacto Bárbara lo miró fijamente, al llegar al pub el contacto le indicó donde estaba el profesor Bradford O'Ryan “ bien” dijo ella sacándose su chaqueta de cuero negro y mostrando el suéter ajustado color verde, bajo de este solo llevaba puesto su sosten qué guardaban sus pechos de 17 cm qué daban pequeños saltos cuando se movían, llevaba puesta calzas negras y botines negros- ¡bien grandioso!- dijo la agente al salir del vehículo el contacto solo ve los glúteos redondos y tonificados a raíz de el riguroso entrenamiento militar, el inglés que adivina las intensiones de Bárbara Schaffer solo sonrió.
Al entrar al pub ella avanzó lentamente tratando de imponer su presencia, en la esquina de la barra lo vio junto a tres hombres, conversaban, ella avanzo sin percatarse del pequeño escalón, perdió el equilibrio y chocó con un hombre delgado esto hizo que el joven derramada su cerveza Guiness en la ropa de ella, Bárbara quien avergonzada camino retrocediendo pidiendo disculpas sin querer creo la imagen de chica linda y tonta, al girar ve que O'Ryan la mira fijamente, la agente perdió la postura y nerviosamente se mordió los labios y se arreglo un mechón más sumado a sus lentes ópticos que los tenía chuecos dio la imagen que necesitaba, ella camino hacia el fondo del pub y el profesor se desprendió del grupo para ir detrás de ella pero el local estaba repleto y el profesor no pudo encontrarla, Bárbara quien escondida en el muro que daba a la salida esperó unos segundos y salió del pub por un callejón, ahora el contacto al verla en acción pensaba "Bien hecho, 'novata'. Has logrado que un hombre de ciencia empiece a desearte... se obsesione, mañana él estará buscándote entre mil alumnos, y tú solo tendrás que dejarte encontrar". Al entrar al vehículo los dos se marcharon.
Junto a la rivera del río Támesis
En el vehículo mientras la neblina caía en la ciudad, los dos, la agente y contacto conversaban dentro fumando unos cigarrillos. - ¡pero te salió formidable! - dijo él - si pero me caí al entrar- dijo Bárbara terminando de reír - lo importante es que sacaste provecho de las circunstancias dijo el inglés, Bárbara lo miró fijamente- ¿Tú fuiste agente? El hombre aparta la vista a la ventanilla - si del MI6, luego me pasé al Mossad- Bárbara lo quedó mirando- y ¿ por qué el cambio? Me dejaron solo en una misión- la agente lo mira recordando que esa era su situación, el ex agente le indicó- por eso debes moverte con agilidad usar los espacios y manejar todo como tablero de ajedrez- Bárbara se acerca y pone sus brazos en el respaldo del asiento del copiloto y ¿ cómo puedes identificar a agentes enemigos? El inglés la miró fijamente y girando el cuerpo hacia ella comienza a enseñarle. -Bárbara, si ves a un hombre de 40 años, con corte de pelo militar pero vestido de civil, que tiene un reloj táctico de $500 y los dientes demasiado blancos, es Langley. Los americanos no saben ser descuidados con su salud". Suelen confiar demasiado en la tecnología, solo fijate en su ropa y busca el bulto del transmisor de última generación o la forma en que siempre se sientan de cara a la puerta, no por miedo, sino por protocolo de manual, creen que el mundo es suyo. Buscan el Starbucks o el gimnasio del hotel apenas llegan. Su debilidad es su exceso de confianza en los recursos".
"Un agente del MI6 puede estar sentado a tu lado en la barra de un bar durante tres horas y, cuando se vaya, no recordarás ni un solo rasgo de su cara. Son expertos en ser mediocres", "Fíjate en los zapatos, Bárbara. Pueden llevar una chaqueta vieja, pero sus zapatos siempre son de buena calidad y están limpios. Es una herencia de clase que no pueden evitar", nunca te amenazará directamente; usará el humor y la cortesía para sacarte información mientras parece que solo está hablando del clima- Bárbara quedó impresionada.
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