Peter tiene una granja de conejos. Donald tiene una fábrica de pienso. Donald no puede hacer nada con su pienso si Peter no se lo compra para alimentar a sus conejos.
Si Peter no tiene donde vender sus conejos, tampoco Donald podrá vender su comida para los conejos. Por tanto, los negocios de Peter y de Donald se necesitan mutuamente.
Una mañana, mientras se duchaba Donald alumbró una idea genial: si subía los precios del pienso ganaría más dinero que podría invertir, generando más pienso que poder vender y así aumentar sus ganancias.
Cuando Peter volvió a comprar el grano al nuevo precio, pensó que tenía que hacer lo mismo que Donald, si no quería perder dinero, y así subió también el precio de venta de sus conejos.
Donald también compraba a Peter los conejos con qué se alimentaba, que pagó más caros; aun así, Donald no perdió dinero y tampoco Peter..., hasta que la venta del resto de los conejos disminuyó.
A las pocas semanas Peter necesitó más pienso y Donald se lo vendió, pero Peter no pudo pagar sin que Donald lo hiciera a crédito. Sin embargo, Peter no pudo vender todos los conejos de nuevo, así que dejó de criar tantos conejos, hasta que al disminuir la cantidad de ellos los compradores tuvieron que aceptar un precio mayor por cada conejo.
Donald también tuvo que pagar más para comprar los conejos con los que se alimentaba, pero no por ello rebajó el precio del pienso.
Peter y Donald no dejaron de seguir negociando e incrementando sus ganancias, y el precio de los conejos iba aumentando de tanto en cuando..., pero cada vez había menos conejos para vender porque cada vez menos compradores podían pagar el nuevo precio.
Entonces Frank Smith tuvo una idea: fue a Colt City y compró 50 conejos más baratos que los que vendía Peter y los puso a la venta a un precio inferior al que los vendía aquél, pero con una sustanciosa ganancia, y los vendió enseguida. Por lo cual volvió a comprar 100 conejos más. Cuando Peter se enteró bajó el precio de venta de sus conejos por debajo del que los vendía Frank; con lo cual Donald volvió a incrementar su patrimonio y Frank perdió todas sus ganancias anteriores.
Cuando Donald arruinó el negocio de Frank, volvió a elevar los precios de sus conejos más incluso que antes y Peter también subió el precio de sus piensos y todo volvió al principio…, o casi.
Ni Donald ni Peter perdieron dinero, pero Frank y el resto de las gentes trabajadoras del pueblo se empobrecieron considerablemente. Sin embargo. Jim Clifton tuvo la idea de ir a Colt City y comprar una partida de conejos más baratos que los que vendía Donald…y todo parecía volver a empezar…, pero…
entonces, un barbudo de cabellos blancos encontró la madriguera secreta de la madre del cordero y la señaló a los demás.
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