Mi vecina está soltera.

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Mientras recuerdo y les relato esos maravillosos momentos vividos, aún frescos en mi memoria, habían transcurrido un par de semanas de la celebración del divorcio y la calentura del sólo recuerdo, no me dejaba tranquilo, un par de visitas había hecho a mi comadre, pero de menor intensidad, estaba pendiente nuestro revolcón a solas, la iré a ver ahora, tomo mi compu, decidido, raudo y cachondo me dirijo a visitar a mi vecina, un mensaje de texto anuncia mi llegada, deme 20 minutitos me responde, impaciente espero lo indicado, luego tomo mi compu, raudo y cachondo, estoy cruzando el umbral de su puerta, me acomodo en la cocina, conecto mi laptop, busco unas chelas y espero a mi amiga, sé que está solita, era finde con el papá, tengo una idea en mi cabeza, le propondría hacer algo distinto, cada vez que nos juntábamos, algo de sexo, un fogoso atraque o manoseo teníamos, aún estaba pendiente nuestro encuentro privado... al rato aparece livianita de ropa y oliendo exquisito, como siempre haciendo notar sus pezones erguidos, sus tetitas libres, como esperando que mis manos recorrieran esas curvas, sin obstáculos, ni dificultades, pero me estoy yendo para otro lado.

Entró triunfal en la cocina, se sentó a mi lado, me besó tiernamente, le pasé una chela y le comenté mi ocurrencia del momento, se extrañó, pues pensó que venía directo a la acción, le expliqué mi plan, sería la previa del plato fuerte, ella sabía de mis relatos y aventuras sexuales, le propuse que relatara y escribiera nuestra fiesta de celebración de soltería u otra aventura, su experiencia, qué y cómo recordaba nuestro primer encuentro, sus sensaciones, su versión de aquel día, su motivación, y el por qué?, para que cada vez que quiera o queramos, lo leamos y recordemos ese día, yo lo quiero recordar por siempre, sus ojos marrones se iluminaron, Ok dijo, pero agregó que su redacción y ortografía no era de lo mejor, no se preocupe yo la ayudo y lo vamos haciendo juntos, genial respondió y nos pusimos a trabajar.

Sugerí hacer una lista con ideas y momentos, para ordenarlos y desarrollarlos, lo primero fue el motivo, cuando lo pensó, por qué el trio, la invitación, ese día...

Vecina: " El motivo lo tienes claro, me quedé sola hace casi dos años y tú sabes que no había tenido sexo, en ese tiempo, no estaba para salir a conocer o buscar un pastel que me complicara más la cabeza. Quería y necesitaba tener sexo, sin culpas, con alguien conectara, conociera y quiesiera, sabía que ambos nos teníamos ganas, con la JO era lo mismo, es mi amiga de siempre, yo sé que Uds. se han dado pelea de vez en cuando.

¿Cuándo lo pensé?, desde que empecé el papeleo del divorcio, sabía que tú, no ibas a traicionar a tu amigo, yo esperaría hasta terminar el trámite, para proponértelo.

Lo del trio, era facil, el tema lo habíamos tocado más de una vez, yo sabía de tu aventura con la nana y el trio que ella te regaló, te haría ese mismo regalo, sería la primera vez para mí y que mejor oportunidad. El abogado me había dicho que tal día el divorcio quedaba firme y le propuse esta fiestecita a la JO, como siempre apañó al tiro, un par días antes, fuimos a depilarnos juntas y ambas elegimos un mohicano que tanto te gustó, te avisé a último momento, porque era tu sorpresa y resultó.

Ese día, estuve ansiosa y nerviosa, desde que desperté y fui a dejar temprano a mi niña donde la suegra, le tocaba a mi ex, cuidarla y atenderla ese fin de semana, me arreglé y preparé la velada, hasta que apareciste, no recuerdo si yo me lancé sobre ti o fue al revés, nos besamos un rato y llegó mi comadre, recuerdo tu cara, no entendías nada, nos lanzamos sobre ti, yo no aguantaba más y la Jo es la Jo.

Nos fumamos un porro, bebimos, bailamos, reímos, de repente desapareciste para darte una ducha, mientras no estabas mi comadre me comió la zorrita de mil maravillas y acabe como hacía tiempo no había podido, te corrijo, volví cuando recién comenzaba a darte la JO, el espectáculo fue soberbio, luego, te recuerdo sobre mí, lamiéndome y acariciándome entera, al rato estábamos en mi cama, enredados como pulpos los tres, disfrutando y gozando de nuestros cuerpos y de la amistad.

Me pediste mi culito, sabías que estaba virgencito, lo habíamos conversado en más de una oportunidad, acepté, sabía, que lo harías con cuidado y delicadeza y me entregué a tus deseos, estuvo super rico, lo dilataste suavemente e ibas a usar preservativo, te dije que al natural, en un momento sentí tu pene dentro de mí, la puntita o todo, no lo recuerdo, pero si recuerdo que lentamente me empezaste a dar bomba, sentía como salía y entraba toda, me sentí llena, llena de tu pene, pensé, que me ibas a reventar el orto , realmente lo gocé, esa cabeza me rascaba por dentro y mis entrañas querían que no saliera nunca de ahí , me relajé y me penetrabas toda, sus bolas parecían aplaudir contra mi zorrita, de repente quedé vacía y no pasó un instante, cuando me envistieron con fuerza hasta el fondo, lo sacabas todo para volverlo a meter con un ritmo que me hacía disfrutar mucho, giré mi cabeza y te ví directamente a los ojos, no pude decir palabra, me besaste en la boca, y sin perder el ritmo, supe que querías que me corriera como nunca, con tus manos me separabas los cantos del culo y parecía que me querías abrir al medio, yo no tenía medida de nada, quería que me penetraras con todo, lo que sentí cuando me diste por la cola fue lo más placentero y orgásmico que había sentido.

Estuvimos así un rato hasta que aceleraste tus embestidas y gritándome dijiste que ibas a acabar, me llenaste de tu leche, sentí, gocé y recuerdo perfectamente todo, desde las contracciones de esa verga dentro de mí, hasta la tibieza de tu semen, que me llenaban toda, permaneciste un ratito dentro de mí y naturalmente fue bajando tu erección, la sacaste con delicadeza y recuerdo sentir como tomaste una toallita y limpiaste todo el semen de salía de mi culito, algo preguntaste y no contesté, solo sonreí. Me besaste y medio que apenas pude levantarme para ir al baño, cerré la puerta y sentándome en el inodoro empecé a evacuar toda su leche, hasta que me sentí vacía, me lavé bien y salí del baño enfundada en un toallón."

Terminamos de redactar su primer relato, insistiendo en continuar guardando por escrito sus recuerdos más calientes y animándola a seguir, le resulto fácil y el hecho de hacerlo y como siempre, nuestra calentura era evidente y esta vez estábamos solitos, pregunté si quería alguna cosita, no hubo respuesta, su expresión lo decía todo. Dejó caer el vaporoso atuendo que la cubría, giró, su espalda y culito quedaron expuestos, todo para mi disposición, dame por el chiquitito pidió y comenzó a frotarse con mi verga.


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