Quiero dejar el mal comienzo de año atrás. Caro(1)

Por
Enviado el , clasificado en Adultos / eróticos
65 visitas

Marcar como relato favorito

Quiero dejar el mal comienzo de año atrás. Caro(1)

Hace más de 6 meses que no había tenido ningún encuentro furtivo, mi última amiga desapareció, no supe más de su existencia y no volvió a responder su celular, suele pasar y es parte de lo habitual. Mi año comenzó mal, estuve enfermo y hospitalizado para las fiestas de fin de año, me robaron mi teléfono y ahora debo ver cuanto fue la cuenta de la clínica, todo mal. Estaba amargado y bajoneado, decidí darme un gustito y botar esta mala racha, ¿cómo lo haría?, buscando una chica con quien juntarme y dejar toda la mala onda en el olvido. Como siempre busque en mi página de avisos personales y me interesó un aviso sin foto, como los prefiero, de una chica de 19 años, publicado el día anterior. Contesté rápidamente y la respuesta fue igual de rápida, fluida y super en buena, quedamos de acuerdo para el día siguiente, después de almuerzo. Ella dijo que tenía 19 añitos, algo rellenita decía el anuncio, quedamos que la pasaría a buscar a una hora determinada y como toda mujer que se precie, llegó más tarde y tuve que esperar un buen rato, siempre pensando en la posibilidad más desfavorable, que me dejarían plantado, pero se comunicó y dio las explicaciones de rigor, esperé y al rato me dijo que estaba en tal estación de metro, acompañando a su mamá. Tomaría un taxi, he iría a mi encuentro, le ofrecí ir yo a buscarla, no estábamos tan lejos, me dijo como estaba vestida, toda del color de la noche, parecía algo gótica o algo similar, mini falda, blusa, calcetas y botas con tachas, cuando la vi, a mis ojos estaba exquisita, me gustó de inmediato y al instante me recordó a Doris, mi nana, impulsando mi calentura, lo de rellenita, depende del cristal con que se mire, para mi tenía todo bien puesto, pelito corto, linda de rostro, lindas piernas y con un encanto especial, mi suerte estaba cambiando. Apenas subió al auto, la conversación se dio natural, fluida y sin restricciones, no sé cómo, noté unos cortes en sus brazos e inmediatamente pregunté, no rehuyó la pregunta y me contó de un mal momento pasado unos años atrás, por suerte ya superado y siempre pendiente de ello. Yo le comenté de mi mal comienzo de año y que ella sería mi sahumerio que dejaría mi mala racha en el olvido, al final de la tarde, así fue. Llegamos a nuestro destino y la plática continuó, como si fuéramos viejos amigos que nos poníamos al día después de un tiempo sin vernos, comencé a hablar de nuestra junta y lo que me gustaba hacer, nada de otro mundo, lo principal era disfrutar el momento, ambos, de ser posible, quedamos en estar una 3 horas y no tuvo problema, era 29 de enero y la temperatura superaba fácilmente los 33°, le pedí comenzar con una rica ducha para dejar el sudor de lado y accedió gustosa, de ahí en adelante, todo se dio a pedir de boca, la acaricié de arriba a abajo y respondió de igual manera, la invité a dejar la ducha, la cubrí con una toalla y la camita nos esperaba, sequé y acaricié su cuerpo, disfrutando su desnudez.

Como siempre ofrecí caricias y un masaje por todo el cuerpo, tenía aceite con sabor y otro de efecto calor, comenzando a darme el gusto de tocar y excitar, todo ese cuerpo pequeñito, pero deseoso de placer, lo primero fue acomodarla de guatita.

Al parecer nos conectamos de verdad y me contó cosas personales en confianza, entre conversa y conversa, me comentó que nunca había hecho un trío y era su deseo o fantasía, esa declaración quedó dando vueltas en mi cabeza y tendría que hacer algo al respecto. Entendí que podría ser HMH o MHM, días después de nuestra cita le conté que estaba tratando de organizar un trio y me aclaró que deseaba uno con otra chica, yo ya tenía candidato, ninguna chica en mente, debía cambiar el enfoque y comenzar mi búsqueda de una tercera.

Tres semanas después no juntamos nuevamente, el trío no resultó, pero es lo de menos, esta vez la pasé a buscar a su casa, en realidad a unos departamento bien bonitos, ahora vestía jeans y una blusa ancha, se veía más seria, subió al auto y me saludo con un beso en la boca, al parecer estaba contenta de verme, al llegar al motel le solicité su carnet para identificarse, no lo tenía y mostró una foto en su celular, rápidamente vi su nombre y fecha de nacimiento y efectivamente, había cumplido 19 hace menos de 2 meses.


¿Te ha gustado?. Compártelo en las redes sociales

Denunciar relato

Comentarios

COMENTAR

(No se hará publico)
Seguridad:
Indica el resultado correcto

Por favor, se respetuoso con tus comentarios, no insultes ni agravies.

Buscador

ElevoPress - Servicio de mantenimiento WordPress Zapatos para bebés, niños y niñas con grandes descuentos

Síguenos en:

Facebook Twitter RSS feed