Los 3 cerditos sin censura
Por Verga morcilla
Enviado el 14/04/2026, clasificado en Adultos / eróticos
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El Cerdito Vago Fumón de Maruja
El cerdito menor, el vago por excelencia, panzón de 54 años calvo brillante de tanto rascarse la pelada, huevos peludos largos colgando como bolsas de usadas de arpillera, verga venosa gruesa pero siempre semi-dormida por el faso constante y espeso. Construyó su choza de paja en el baldío de Bella Italia cuatro palos, paja amarillenta robada de un potrero y faso paraguayo el techo que se movía con la brisa. "Total, ¿para qué ladrillos si con un buen faso de Maruja la vida es perfecta? Libertad individual, boludo, sin Estado ni laburo esclavo" Era un Prouhdon versión Dona Coca
Se tiró adentro, sacó el paquetito arrugado (Maruja prensada con flores, olor a tierra mojada, orina y un toque de NAFTA Ancap que te quema la garganta), armó un porro gordo como dedo gordo como sindicalista lo prendió con un encendedor Bic mugriento y aspiró hondo: humo denso, verde-amarillo, llenándole los pulmones. Tosió, lagrimeó, pero sonrió: "¡Qué Maruja hija de puta! Me deja la cabeza flotando y el culo rogando verga".
Se bajó los pantalones, huevos peludos sudados rozando la paja áspera, verga encogida por el THC pero goteando pre-semen de excitación vaga. Empezó a pajearse lento, pensando en trans negras culonas que lo usen como inodoro humano mientras fuma.
De pronto, golpe en la puerta endeble: La Rasputa, la loba feroz trans cubana, 2 metros de ébano puro, verga de 38 cm venosa pulsando como tronco vivo, huevos sudados colgando como bolas de navidad pulsando como tronco vivo, huevos sudados, pendulares pesados, tetas gordas rebotando, pezones negros gigantes erectos de fafafa dura y casi ebria de ron, porro y líneas blancas, rugió con acento caribeño: "¡Cerdito vago fumón, abrime la puerta o te la rompo con mi morcilla negra y te lleno de leche hasta que tú orto canté alguna de Bob Marley
El cerdito, ya volado con la Maruja, contestó riendo high: "¡No temo, loba! Mi casa es de paja, pero mi faso de Maruja es indestructible. ¿Querés un toque? Vení, fumemos juntos y después... quién sabe".
La Rasputa no esperó: sopló fuerte (un eructo de humo y coca), la choza voló en pedazos como si fuera deuda argentina, paja por todos lados, olor a Maruja quemada mezclándose con el sudor porcino.
Agarró al cerdito por los huevos colgantes: "¡Mirá qué bolsa jugosa, vago de mierda! Parece dos ciruelas pasas peludas con olor a chancho fumón". Le quitó el porro de la boca, le dio una pitada profunda y le sopló el humo directo en la cara: "Aspirá esto, putito. Maruja uruguaya + aliento de mama verga negra = nock out definitivo". El cerdito inhaló, ojos rojos, cabeza girando, ano contrayéndose vacío.
La Rasputa lo tiró sobre los restos de paja, le separó las nalgas peludas sudadas: "¡Qué culo flojo, virgen pero rogando! Olor a Maruja y sudor rancio, perfecto para mi lengua". Le metió la lengua áspera, grande, saboreando restos de mierda seca y humo adherido. El cerdito gemía high: "¡No... no me desvirgues... pero seguí... la Maruja me pone puto como Ricky Marley!".
Ella sacó coca del paquetito, le hizo una línea en el culo abierto: "Aspirá por el orto ahora, cerdo vago". Él inhaló por la nariz mientras ella le metía el dedo mojado en polvo blanco.
Luego, la penetración: verga negra brutal entrando sin aviso, venas pulsando contra paredes internas, llegando profundo. El cerdito gritaba entre toses de humo: "¡La Maruja... me abrió el camino... metémela toda, loba!" La Rasputa bombeaba fuerte, mean encima chorros calientes amarillos olorosos mezclados con sudor y humo residual. "¡Tomá tu libertad zurda fumona, puto roji negra!
Nada de laburo, solo culo abierto y leche espesa".
Acabó adentro, corrida abundante chorreando por muslos peludos, hinchándole la panza como si estuviera preñado de Maruja y semen negro.
El cerdito quedó tirado entre la paja destruida, ano abierto goteando, porro apagado en la mano, nariz roja de humo y coca, huevos contraídos sin acabar (el faso mata la erección pero abre el deseo). Murmuró en Júpiter: "No se voló la casa... la fumé toda... y ahora soy puto homeless".
Huyó tambaleando, culo chorreando, olor a Maruja y semen pegado en la piel, directo a la casa del mediano... pero eso es para el próximo capítulo.
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