DP a mi esposa Susana, Parte 2 de 3

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No sabía que estaba pasando, ella tampoco pues le respondió que no tenía ni idea, lo que provocó que le diera otro par de nalgadas.

El tipo le recordó diciéndole, ¿te acuerdas como andabas de cabrona calentando gente en la alberca?, rozándonos la verga cada que pasabas, fingiendo que era por accidente, ¿ya te acordaste?, soy al que aparte de rozarme la verga me le diste un apretón, esto no se queda así, PUTA caliente.

Yo me quedé sorprendido, no sabía que llegaba a tanto su calentura, ella, aún con la venda en los ojos, reflejó cara de susto, no sé si por acordarse del tamaño de verga cuando se la apretó en la alberca o por qué.

Se quitó los pantalones y salió tremenda verga, se puso detrás de mi esposa y le saco el plug, ella trató de moverse, pero le fue inútil, estaba bien atada.

Los otros tres estaban aplaudiendo y diciéndole, ahora si vas a sentir lo que es bueno, por eso no debes buscar quien te coja si no los conoces, eres una calienta vergas, PUTA, te vamos a dejar como lo que eres.

Yo seguía caliente y sorprendido a la vez, no podía creer que con la mujer que acababa de casarme seria violada por una de sus víctimas de calentura, esto me prendía, ya se lo había advertido y no quiso bajarle a su calentura.

Te llegó la hora PUTA, graben bien muchachos, que lo disfrute después viendo como le parto ese culote tan rico y quítenle la venda de los ojos, que salgan las lágrimas que le voy a sacar.

No entendía yo como podía calentarme tanto esto, se acercó uno de ellos y me dijo que me desataba para que pudiera verla de cerca y así fue.

El cabrón se paró enfrente de ella y le dijo, mira lo que te va a partir el culo, dale unos besitos para que resbale, si quieres que te duela menos, PUTA, no paraba de decirle.

Ella abrió la boca y le metió la pura cabeza, apenas le entro en la boca a mi esposa.

Se dio la vuelta y se puso detrás de ella y le dijo, ahora sí, hasta que no se me vea nada de verga, te la voy a meter hasta los huevos, PUTA, y comenzó a empujar, ella grito cuando entro la cabeza pero él le dijo, apenas es la puntita, ahí te va lo demás.

Ella le pidió que esperara un poco para acostumbrarse, a lo que él dijo, tengo una idea mejor, y la saco, la puso sobre sus nalgas y les dijo a sus compañeros, tómenle foto así, quiero que vea hasta donde le va a entrar, lo hicieron y le mostraron la foto en el celular a mi esposa, ella le pidió que no se la metiera toda, que no iba a aguantar esa verga por el culo, que mejor se la metiera por la panocha, jajajaja, rio el cabrón, eso será después de partirte el culo PUTA.

Yo estaba preocupado, no sabía que le podía pasar si le metía toda la verga por el culo, pero no se me quitaba la calentura, yo ya la tenía bien parada desde que llegamos.

Le volvió a poner la verga en la boca y le dijo, tú sabes que tanto la quieres lubricar, y ella trato de meterse lo más que pudo y ensalivársela.

La sacó de su boca y se la volvió a poner en la entrada del culo, ahora sí, ahí te va toda, y comenzó a empujar, yo estaba que reventaba de calentura, ella gritaba ya con lágrimas en los ojos, los otros tres grabando.

Tardo buen rato en metérsela toda, cuando ya la tenía toda adentro, mi esposa ya tenía todo el rímel corrido de tanta lagrima, estoy enfermo yo creo, pues esto más me calentaba.

Empezó a meter y sacarle la verga, cada vez más rápido, y de la nada, me salió una frase que acostumbra decir ella, Métemela rápido y duro, y le dije al cabrón, esa frase es su preferida, no debí haberle dicho, pues él le pregunto, a, si PUTA, ok, ahí te va, como te gusta, rápido y duro, los gritos que pegaba mi esposa eran bestiales, le enseñaban la foto para que viera hasta donde le estaba llegando es verga monstruosa.

Le dio así no mucho rato, le dijo que se iba a venir en su culo y que le perdonaba la panocha para que la disfrutaran sus compañeros, le dio varios empujones hasta los huevos y comenzó a venirse, cuando se la sacó empezó a chorear el semen por el culo de mi esposa y él le metió el plug y le dijo, esto lo guardas un rato PUTA, si se te sale, te doy otra vez, ella puso cara de miedo y asintió con la cabeza.

El cabrón nos dijo, ahora sí, les toca, ya me incluía a mí, pues vio que me calentó mucho ver cómo se vengó de mi esposa después de que ella lo calentara en la alberca, nunca se imaginó que llegaría la hora.

Todo estaba siendo grabado y mientras el cabrón le rompía el culo, hicimos amistad los otros tres y yo, se dieron cuenta que me calentaba mucho ver cómo se cogía a mi esposa y como la hacía gritar y llorar de dolor, se dieron cuenta que estaba igual o más enfermo que ellos.

Se fue el cabrón y nos dejó solos con ella, yo no sabía que más le querían hacer pero estaba con ellos, yo también tenía mis fantasías y ahora sería el momento.

Era increíble que los cuatro hubiéramos aguantado sin venirnos viendo lo que le hacían, creí que ya era momento de que ella nos hiciera algo para que nos viniéramos, pero ellos todavía querían seguir disfrutando.


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